Después del tour por Once , con Lu y Chaio de Wedding Factory nos vinimos a casa a jugar con las cosas que habíamos comprado, y ¡terminamos definiendo lo que van a ser los centros de las mesas y de los livings del casamiento!
Estos van a ser los centros de los livings:
Maceta de terracota pintada de turquesa y decorada con un moñito de origami hecho por Lu, con la menta de mi balcón, y frascos decorados con flecos y borlas, con velitas.
Y estos los de las mesas:
Frascos pintados con aerosol y marcador dorado, con velitas, macetas blancas de Wedding Factory y las flores de papel.
Como verán, son frascos de vidrio decorados y con velitas, macetas, un plantín (que por ahora es una aromática pero que en el casamiento podría ser florido) y las flores de papel de las que les hablaba el otro día.
No me digan que las flores no son espectacularmente lindas. ¡Y son muuuuuuuy fáciles de hacer! Sólo necesitás unas cuantas hojas de papel de seda, tijera, tanza, y palitos para brochette.
Les paso a explicar el paso a paso, según lo que me explicó Lu a mí. Les cuento que mientras me explicaba me sacaba las fotos, así que esas manitas son las mías y la flor resultante es mi primera flor. Después hice un par más (y si las hago para el casamiento me faltan miles), pero les digo que esa primera flor me produjo un orgullo increíble. Prueben, y créanse mil. Si yo aprendí, todas pueden.
Colocás 4 hojas de papel de seda del color que te guste, una encima de la otra, y cortás una tira de 12 cm de ancho.
Doblás las tiras, y cortás en el pliegue. Te quedan 8 hojas de la mitad del largo.
Doblás el papel en forma de abanico... Hasta que te queda así.
Con una tijera, redondeás un poquito las puntas...
Y queda más o menos así.
Atás el centro con tanza.
Y de a poooocooo y con cuidado, vas levantando los pétalos. Los primeros bien bien arriba, para dejar lugar al resto.
Y cuando los levantaste todos, clavás el palito de brochette cerca del centro. Como las flores van a estar en la maceta, los palitos no se van a ver, pero son para que se sostengan si zamarrean la mesa. Quedan firmes, clavados a un pedacito de telgopor.
Y listo, ¡así quedan!
Si las hacen me cuentan, eh!!! Quiero fotos!!!
¡Buena semana para todas!
El otro día fuimos con Lu y Chaio, de Wedding Factory , a comprar unas cosillas para la ambientación de mi casamiento . A la mitad del recorrido, de repente me ilumino y les pregunto "¿puedo poner todos estos lugares mega-baratos en el blog? ¿O estaría divulgando los secretos de las ambientadoras?" Las dos se rieron, y no sólo me dejaron divulgar tranquila sino que volvimos a los lugares que ya habíamos ido para que pueda sacar alguna foto y anotar la dirección exacta.
Chicas, las advierto: en Once te mareás . Hay que ir muy segura de lo que una busca. Yo me la pasaba queriendo entrar a negocios de accesorios (aros $5, pashminas $20, con precios así quién quiere ir a ver bolsitas de papel madera), pero mi amiga Lu estaba cual sargento, súper concentrada en la tarea, y ella y Chaio me arrastraban de acá para allá.
Ok, van los super-datos, a todas las que se casan se imprimen ya este post, y las que no les diría que también porque todas organizamos una fiesta de vez en cuando.
Telas
Necesitábamos un género pesado y barato, como lona, para los caminos de las mesas y livings. Estos pienso hacerlos con mi abuela, o mejor dicho, hacerlos yo con su máquina una vez que ella me enseñe a coser.
Lu me llevó a La Retacería , que queda en Lavalle 2350, donde además de haber telas lindas encontrás retazos, por si querés hacer almohadones, banderines o esas cosas. Además, es EL lugar si estás buscando alpillera de colores. También venden vellón siliconado para que rellenes tus almohadones.
Les cuento la posta: por Lavalle venden telas comunes y más baratas, y por Azcuénaga por lo general son telas de tapicería y un poco más caras , pero si no encontrás lo que buscás en Lavalle caminá un poco por Azcuénaga y entrá a preguntar precios, porque a veces no es tanta la diferencia. La tela de mis caminos la encontramos por ahí.
Cotillón
Todavía no compramos pero Lu me pasó el dato para ustedes. En Ciudad Cotillón , en Lavalle 2257, encontrás el cotillón más barato. Dice que en algunas cosas se nota que la calidad no es tan buena, pero hay que revolver.
En Ticoral amamos las guirnaldas mexicanas, o con formas de corazón. Lavalle 2328.
Y me morí con las piñatas!! ¿Da para un casamiento? En Lavalle 2308.
Me quedé con ganas de comprar una piñata de unicornio para el cumpleaños de mi sobrina!
Globos locos
Este lugar no estaba en el tour me pareció divertidísimo!! Balloon City , Lavalle 2280.
Papelería
En la Librería del Once , en Lavalle 2277, compramos bolsitas de papel madera para los souvenirs, y unas resmas enormes de papel de seda para hacer flores de papel para los centros de mesa (no vamos a usar flores de verdad porque nos casamos por civil el día anterior. Yo no voy a poder ir al mercado, y no quiero clavar a nadie con ese tema. Prefiero hacer flores de papel, que me enseñaron a hacer Lu y Chaio (¡pronto un tutorial!), que se ven reeeee lindas y que puedo dejar hechas desde antes. Ay siento que esta decisión va a ser re controversial y que todas me van a decir que ponga flores de verdad, o plantines al menos… Bueno, no sé, investigaremos). En esta librería también sobres de colores lindos, desde súper chiquitos hasta tamaño invitación.
También encontramos estas servilletas estampadas…
Mercería
Este fue el único dato que me costó arrancarles a las chicas, porque les dio miedo que se alargue la cola que ya es enorme!!! En Hilos Tucumán , en Lavalle 2568, encontramos cintas, flecos, plumas, encajes, cadenas, borlas, hilos y hasta ligas de novia. Siempre está lleno de gente pero cuando te toca que te atiendan te dejan elegir tranquila, no te apuran. Amé este lugar.
Velas
¡En T y T Velas compramos las velas para mi casamiento! Yo ya tenía frascos que fui juntando que quiero decorar, pero si no tenés ahí también venden peceritas y otros portavelas. Queda en Lavalle 2206.
En fin, muchachas, no me digan que no son datazos. En muchos lugares venden cosas parecidas pero estos son los elegidos por mi amiga ambientadora, después de mucho comparar calidad y precios. Igual, Lu no dejó de señalar que en el Once a veces aparecen hallazgos, que ¡no hay que dejar pasar! Así que hay que estar con los ojos bien abiertos.
Ahhhh también me dijo que les diga que si te gusta mucho una tela o un papel, que lo compres en seguida, porque a veces volvés al día siguiente y ya se lo compraron todo, aunque sean metros y metros y metros y resmas y resmas.
Después del Once, vinimos a casa y creamos lo que van a ser nuestros centros de mesa. Son muuuuuuuuuuuuuuyyyyy lindos!!! El lunes les muestroooo las dejo con la intriga!!
Intriiiigaaaaaaaaaaa!!! Jajaj
Buen finde!!
Sofi
Sofia.orsay@gmail.com@sofiorsay
PD. Fede, el hermano jardinero de Nacho, vino anoche a Buenos Aires y se queda en casa hasta el domingo. No le gustó nada lo de poner flores de papel. Le dije que me haga él las flores y se quedó mutis.
PD2: ¿Qué van a hacer el finde? Yo hoy tengo un día larguísimo pero a la noche voy al teatro x calle Corrientes!!! ¿Vieron que cuando viene gente de afuera hacés cosas que nunca hacés?
PD3: Y mañana tengo el cumple de 2 de mi sobrina a la que no le compré la piñata de Unicornio. Pero sí le compré un elefante violeta enorme suaaaaaaaveeeecitooo que me parece que le va a gustar. Chau, buen viernes!!
Mi amiga Jime (ya la conocieron en el post Casamiento Express , y también en Exaltación Carioca ) se va a Paraguay mañana. Este par de meses que estuvo acá en Buenos Aires fueron su vacación, porque Jime vive, y trabaja, viajando.
Desde que se casó con Fran (su casamiento fue precipitado por una oferta de trabajo en el exterior) no pararon de viajar. Vivieron un año y medio en Estados Unidos por el trabajo de Fran, y después, de a poquito fueron bajando por el mapa, desde México, hasta Argentina. En el camino frenaron en varias ciudades a trabajar un poquito (Fran es chef, y en los lugares de veraneo suele conseguir trabajo sin problemas), y llegaron a Buenos Aires en diciembre, para un par de semanas de relax antes de volver a partir por dos meses, esta vez para un trabajo en Brasil.
En fin, Jime y Fran llegaron en marzo, y se van mañana. Buenas, y largas, vacaciones.
Me gusta la manera relajada que tienen de estar juntos. Me gusta que se animen a ser diferentes, que no tengan miedo, y que se acompañen. Pero sobre todo, me alegra que compartan un proyecto de vida, y una forma de vivir que los hace felices.
Una vez alguien me dijo, de él y su novia, que no serían la primera pareja que se separa por incompatibilidad de sueños. Y pensé que los sueños individuales, y los proyectos de vida compartidos, son igual de importantes que el amor, ¿no?
Una vez pensé en este tema, en una pequeña crisis que tuvimos hace tiempo. La distancia (Nacho en Uruguay, yo en Buenos Aires) se nos estaba haciendo muy difícil, pero ya teníamos fecha en la que Nacho vendría a vivir a Buenos Aires. De repente, en su trabajo le ofrecieron un ascenso y un buen aumento de sueldo. Consideramos volver a posponer la fecha de su venida a Buenos Aires (ya lo habíamos hecho dos veces antes, cuando surgieron otras oportunidades en su trabajo), pero por suerte nos dimos cuenta que esta vez ya no funcionaría. Y vino, y nos fuimos a vivir juntos.
Pero por un momento, antes que la situación se resolviera, recuerdo pensar que si la vida nos llevaba por rumbos diferentes, estaba bien. Que lo que uno elige es parte de lo que uno es, y que si teníamos prioridades y proyectos diferentes entonces no pasaba nada. No seríamos la primera pareja que se separaría por incompatibilidad de sueños.
Con Nacho tenemos algunos sueños individuales y otros compartidos. Los sueños individuales tienen que ver con logros profesionales de los dos, con viajes y con idas al mundial, y los sueños compartidos tienen más que ver con qué tipo de vida queremos vivir. Los compartidos son más importantes, pero queremos lograr todos. ¡No dejamos ninguno afuera! Así que si yo quiero escribir, Nacho no sólo me da material sino que me arregla la compu cuando se rompe, y si él quiere ir al mundial, yo le buscaré pasajes por internet (tampoco lo voy a acompañar, ¿no? ¡Con un amigo se va a divertir más!)
Y, por supuesto, también soñamos juntos un montón de cosas lindas.
¿Ustedes qué tipo de sueños comparten, y qué sueñan solas?
El otro día fui a visitar a las chicas de Flores y Más Flores , para que nos den consejos acerca del ramo y de los centros de mesa.
Les cuento los datos más jugosos, divididos por temas porque hoy me levanté organizada:
El MERCADO DE FLORES
1) El Mercado de Flores queda en Olavarría 3240, Barracas. Hay que llegar no más tarde de las 5.30 de la mañana para encontrar de todo, así que a ponerse el despertador. A las 7.30 los puesteros empiezan a guardar.
2) Conviene ir los Lunes, Miércoles o Viernes, cuando las flores son frescas. Los otros días las flores serán las del día anterior.
3) El mercado se divide en:
- una zona de verdes (todo lo que es follaje)
- una zona de flores
- la zona del florista, donde venden desde el papel celofán para envolver las flores hasta floreros de todo tipo
- Viveros con plantas.
FLORES POR TEMPORADA:
Las flores de estación son lindísimas, ¡hay que aprovecharlas!
Si te casás en otoño: ¡Las hortensias verdes con pinceladas en bordeaux son únicas! También hay conejitos en muchos colores, alelíes, anémonas, gofrenas, nardos, craspedias, san vicentes, y fresias.
Si te casás en invierno: Podés elegir entre los increíbles tulipanes, junquillos, jacintos, narcisos, lagrimas de la virgen, iris azules, blancos, y violetas, y siguen habiendo fresias, alstroemerias, flor de cera en fucsia, rosa o blancas.
Si te casás en primavera: ¡Eugenia y Mariana son fans de las marimonias de colores! También hay ornithogalum, espuelas de caballero blanca y violácea, peonias blancas, rosas, fucsias, rosas baby, rosas spray, calitas baby, amarilis en salmón, rojo, y bordeaux, jazmines, licianthus, y hortensias.
Si te casás en verano: Aprovechá los licianthus crema, blanco o rosa viejo, Kiko en blanco y en violeta, hortensias rosas y azules, crestas de gallo, zinnas de colores, rosas baby en rosa, fucsias, amarillas, crema, blancas y coral.
TENDENCIAS:
- NO al ramo en cascada. Ya fue.
- SÍ al ramo estilo bouquet.
- SÍ a los boutonnieres (los mini ramitos que se ponen el novio y los padrinos en el saco). A ellas les parece romántico, y es un distintivo que tienen los hombres que están cerca de la novia, como si fuera una extensión del ramo). Ahhhh, pero para ellas, es un Si al boutonier pero NO de gipsofilas (las flores blancas chiquitas que siempre adornan las rosas en la florería). Así que a buscar alternativas más modernas.
- SÍ a los ramilletes o coronitas para el cortejo.
CONSEJOS SABIOS PARA NOVIAS:
- Si vas a tener cortejo y les querés hacer coronitas, pensá en la personalidad de tus sobrinas/ ahijadas/ hermanitas antes. ¿Sueña con ser princesa y se va a sentir divina con su coronita? Genial. ¿Es una india salvaje que se la va a sacar a los dos minutos? Ni te gastes en encargarle una. Las coronitas llevan trabajo y no son requete baratas. Además, no queda nada mal que algunas niñas tengan coronita y otras no.
- Fijate que el tamaño del ramo tenga que ver con tu contextura física (a menos que vos seas muuuuuuy chiquita no uses un ramo muy chico, porque se pierde).
- ¡Ojo con las manos! Si te casás esa semana no te hagas la loca y te pongas a cortar espinas y armar centros de mesa, porque aunque te pongas guantes, se lastiman. Pedile a alguna amiga, supervisá, y cebá mate.
- Elegí flores con color. Ya que estás toda vestida de blanco, ¡un toque de color se ve súper fresco!
Les dejo unas fotos para que se tienten!!! Yo me tenté con los boutonnieres y con los ramos con hortensias. Vieron cómo es esto de casarse, de repente tenés todo tipo de necesidades locas, como ponerle a tu novio una suculenta en el ojal.
Chicas chusméen el facebook de Flores y más Flores , sino sea más que para inspirarse.
En otro tema, les cuento que ayer fui a Buenos Aires Market, que se hizo acá en Palermo. Compré una mostaza deliciosa y una salsa barbacoa que aún no probamos, y comimos un wrap medio vegetariano/ orgánico y unos jugos de frutas, todo sanísimo. Pero bueno, cortamos la onda sana con unos muffins de chocolate y unos cuadrados de limón que nos trajimos para la tarde. ¿Las tenté? ¿Se quieren morir que están en la oficina deseando un muffin? ¿Están por salir a la panadería? ?
¡Buen comienzo de semana!
Sofi
@sofiorsay
PD: Todavía tengo algunos horarios libres para clases de canto!!! Sobre todo a la mañana y a media tarde… en horario normal post-trabajo no queda mucho pero alguito sí, escriban, escriban!!
Nacho y yo amamos la música. Nuestro programa preferido es ir a ver a alguna banda un sábado a la noche, pero yo elijo recitales chiquitos de músicos independientes en lugares como Café Vinilo y NoAvestruz (chequeen la cartelera que siempre hay algo lindo), y Nacho prefiere los mega recitales en River. Pero, casi siempre, los dos vamos a las dos cosas.
Yo canto en dos grupos: uno de canciones propias y otro de eventos, y Nacho toca en un grupo de percusión que se llama La Semilla de la cultura Africana, dirigido por Cheik Gueye, uno de los percusionistas de La Bomba del Tiempo. Así que digamos que amigos músicos no nos faltan . Tenemos ganas de que el grupo de Nacho toque en la fiesta, y algún amigo mío en guitarra o ukelele en la ceremonia. Y que capaz alguna amiga cante jazz o swing en la recepción. Vamos a taladrar a los invitados con música en vivo.
Les dejo otras opciones de música en vivo para casamientos, desde la ceremonia a la fiesta.
Para la ceremonia:
María Heinen
Tiene una agrupación de músicos (violines, chelo, viola, piano, cantante, trompeta, flauta traversa, y ¡hasta un arpa!) y se dedican especialmente a acompañar ceremonias. Tienen un repertorio de música clásica y además le suman las canciones preferidas de los novios.
Vasaio
¡Un coro espectacular! Hacen los temas clásicos de las ceremonias religiosas, y suena realmente lindo.
Para más info hacé click acá .
Para la recepción:
Cecilia Mendez Band
Con acompañamiento de piano, guitarra, bajo y batería Cecilia canta bossa nova, boleros y versiones de los clásicos de los Beatles o The Police. ¡Y acepta pedidos de los novios!
Moulin Quartet
Un cuarteto de cuerdas integrado por cuatro diosas muy elegantes. Tocan música clásica, temas de películas y versiones de hits de Pop y Rock Internacional.
Para la fiesta:
Concapelu
¡La banda que no le da vergüenza tocar las canciones que a vos te da vergüenza admitir que te encantan! El cantante te derrite con su mega voz, para que bailes apretadita "Bailar pegados" y recuerdes el pasito de "Azúcar Amargo".
Orquesta Inestable – Swing!
Una banda de 7 músicos que hacen temas clásicos de swing y otros propios. Su música te transporta a otra época y te hace bailar sin parar. Y si te animás a preparar una coreografía con tu chico van a ser el hit de la fiesta.
SherUp! Power Klezmer Band
Un mega show de música klezmer que levanta cualquier fiesta. ¡No se pierdan en el video a los invitados que no paran de saltar y de tirar a los novios por el aire!
Para más info hacé click acá.
Coctail Tour
Una banda de Swing, ¡que hace te hace bailar sí o sí!. La cantante es Natalia Cocciuffo, superstar de Chicago, Sandro y otros musicales. Si los quieren ir a ver, están tocando todos los viernes de Mayo en el Living del Hotel Faena (sí, ahí los fuimos a ver con Luchi e hicimos el video del smokey eye en el Duna).
¿Les gustaron las propuestas? ¡Miren que encontré mil eh! Si tienen ganas otro día les paso algunas más.
Sofía
Sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
Hay una diferencia básica entre los hombres y las mujeres, que suele traer problemas a las relaciones de pareja:
LA CALEFACCIÓN.
Las mujeres somos pro-calefacción, los hombres son anti. Y discutimos nuestros puntos de vista enérgicamente, como si habláramos de política.
Capaz que ustedes tienen la suerte de convivir con un hombre pro-calefacción, y en ese caso las envidio. Tienen una joyita. Un hombre que ama la calefacción es tan raro como uno que baile muy bien, que sepa qué ponerse, o que sea súper romántico. Un hombre amante del calorcito no es poca cosa.
Mi sueño es poder usar tantas frazadas como quiera sin que, por estar sólo sobre mi mitad de la cama, caigan por su peso. Mi sueño es poder poner mis pies fríos sobre los suyos calentitos y que no me rete. Mi sueño es poder ir a la cocina durante cinco minutos y que al volver la calefacción siga prendida. Mi sueño es vivir en una casa siempre calentita, o en una tierra tropical, donde no se duerma con sweater, y donde no sea necesario secarse el pelo con secador durante dos temporadas.
Chicas, disculpen. Les estoy mostrando solamente mi punto de vista. Me parece que se merecen escuchar los dos lados de la moneda, así que le pedí a Nacho que me describa su parecer ante este tema tan crucial. "Si estamos en otoño, y ya prendiste la estufa, la calefacción del aire acondicionado, y pusiste dos frazadas y un acolchado, ¿qué dejás para Agosto?" Nacho dixit.
Agrega además que está en desacuerdo con la costumbre femenina de dormir hechas un bollito, ya que la sangre circula más lento y esto no nos ayuda a preservar el calor. Deberíamos dormir, según él, estiradas cual palito. (Creo que está inventando a medida que habla y que no lo cree realmente, pero bue, me lo dice y yo se los transcribo, chicas, no vaya a ser que les oculte información).
Tengo una idea para un nuevo producto: Los medios acolchados. Como la media porción de torta (gran gran gran invento). Que se vendan en mitades y que tengan un cierre, así cada uno de los integrantes de la pareja puede elegir con qué grado de densidad colchística quiere dormir. Al unir las dos mitades con el cierre, tanto el hombre como la mujer son felices, están calentitos, se sienten unidos, y se van a dormir contentos. Los medios acolchados, un inventazo. Pero en fin, este blog es de casamientos así que les cuento algo del rubro. Porque por más que Nacho me haga morir de frío ya decidí casarme y ya tenemos el salón señado.
El otro día me reuní con Lu, de Wedding Factory , que además de ser una mega-gurú de los casamientos es mi amiga, y me va a hacer la ambientación. Teóricamente me iba a ayudar, pero más bien yo la voy a ayudar a ella, porque tiene tantas pilas e ideas que creo que la voy a dejar hacer lo que le parezca…
Nuestras conversaciones son más o menos así:
S: ahh y bueno, quiero hacer lo de los desayunos para llevar como souvenir…
L: Ok dale, me encanta, yo te estampo las bolsitas y ponemos los muffins en platos vintage o en canastas con cintas con pinzas decoradas para servirse, sobre un mantel estampado divino, con servilletas de colores personalizadas que digan esto y aquello, con vasos térmicos sellados, y los termos con cartelitos colgantes, y sobre la mesa va un pizarrón con una frase linda, iluminado con lucecitas, etc etc.
S: ----------- cri cri----------- (Yo sólo había pensado en poner muffins y café). En fin, así sobre cada cosa.
Lu me contagió la emoción ambientadora, y me encantaron sus ideas y no paré de desear todo!!! El martes vamos a once a comprar unas cosas que necesitamos, y prometo que pronto se viene mucha manualidad.
Les muestro unas fotos que saqué en su taller , que estaba medio dado vuelta porque era día de entregas.
Sofía
Sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay (Ayer le dije a una amiga: me creo bastante mil porque tengo como 600 seguidores!!! Y me dice, muy pinchaglobos ella: "Lulu tiene 7 mil")
PD: Lulu sos lo más. Yo te sigo.
PD2: El sábado bicicleteamos hasta un outlet y compramos un acolchado de plumas y dos almohadones. Nacho berrincheó por el precio del acolchado, diciendo que salió lo mismo que un Kindle Fire a dólar oficial. Yo sostuve que nunca dinero mejor gastado. Volvimos hasta casa con los almohadones en mi canastita.
PD3: Esta semana empezaron varias alumnas nuevas de canto que llegaron a través del blog. Me encanta conocerlas y que sean parte de mi otra vida, y de mi otra profesión (la de antes, la de verdad!!). Soy bloggera desde hace muy poquito y cantante desde hace muuuucho, y está bueno que mis dos lados se mezclen. Me encanta conocerlas, saber que son reales y que todo esto que escribo, que comparto, alguien lo recibe. Tenemos que hacer otra juntada pronto, ¿no? ¿qué dicen?
PD4: Sigo teniendo algún que otro horario libre los martes y miércoles por la tarde y algunos días a la mañana. Así que manden mail para tomar clases!!
No nos gusta el trencito.
En todos los casamientos a los que vamos, ni Nacho ni yo solemos participar del trencito. Ortibamos. No sé porqué. Cuando los demás hacen el trencito nosotros nos quedamos bailando al lado, como unos agretas.
Les quiero contar que, en seis años juntos, a pesar de jamás participar de los trencitos, nunca lo habíamos mencionado. O sea, no lo blanqueábamos, ¿se entiende? Nunca dijimos "Uhh se viene el trencito, que bajón, vení, pongámonos a un costadito, o vamos a buscar un trago". No. Nos entendíamos sin palabras.
El otro día, hablando del cotillón, de qué ponemos y qué no ponemos, Nacho de repente se agarra la cabeza y me dice, con cara de pánico: "Van a hacer trencito".
Chicas, no les explico cómo me reí con su cara de horror ante la idea del trencito. Nacho me miró, entre avergonzado por su reacción extrema ante algo tan inocente, y un poco también con cara de "Qué te reís, esto es importante".
En fin, nuestra charla práctica devino en el tema "Cómo desmantelar un trencito de manera sutil" , y entre risas se nos ocurrió lo siguiente:
1) Que de repente se escuche un ruido afuera (operado con control remoto). Si los novios salimos del trencito y vamos a ver qué fue, todos van a venir.
2) Que el dj esté al tanto, y que cada vez que empiece un trencito, cambie de canción, descolocando a los presentes.
3) No poner nunca la canción Pepé pepepepe (todas saben a cuál me refiero), que es una gran fomentadora de trencitos.
Nuestras ideas son bastante patéticas y no creo que funcionen. Pero bueno, tenemos muchos meses para ir acostumbrándonos al trencito. Capaz, si vamos a algún casamiento antes, nos unamos, a ver qué se siente.
El sábado las chicas de Quiero Uno nos mandaron unas muestras de su cotillón hecho a mano , para que vayamos chusmeando, y justo estaban unos amigos en casa. Jime se llevó la estrellita porque decretó que era demasiado linda para estar guardada en una caja hasta el casamiento. Yo me puse una corona de flores flúo que ya decidí que quiero usar ese día, Adela se enamoró de las vinchas de plumas y Nacho se copó con las pelucas de tul.
Les muestro un video para que sean testigos de nuestra exaltación carioca:
Ahh y para las que no pueden ver videos en la oficina, acá les van unas fotitos.
Pensaban que me había olvidado ehh!!
¿Vieron qué espectaculares?
Capaz compremos algunos de estos y completamos con otras cosillas.
Sofía
@sofiorsay
PD: Les cuento a las que quieran de tomar clases de canto, que me pueden escribir a sofia.orsay@gmail.com!
Ayer me desperté con unas ganas locas de hacer deporte, así que a la mañana, mientras paseaba a Nolita, fui a averiguar a todos los gimnasios y estudios de baile que encontré por el barrio. Encontré una clase de zumba que parece divertida, y me decidí a probar una a la tarde.
Resulta que justo, justo, a la hora que iba a salir para baile, me llama Luchi (Pipí Cucú) que se había olvidado la billetera y qué se yo, así que bajé, charlé, y tomamos mate, mi clase de danza olvidada. Luchi me contó de Milva, una chica que conoció en alguna producción de modas y que tiene un local llamado Retro Boutique , en donde alquilan y venden ropa vintage, que a veces restauran o intervienen. Me dieron ganas de ver si tenía alguna opción para novia (ahhhh porque no saben lo que me pasó, ahora les cuento, banquen) así que antes de dar clases fui al local a chusmear.
Lo que me pasó: Hablando el otro día con mi madre querida, discutiendo EL tema del vestido, tema recurrente en nuestras conversaciones si lo hubiere, nos pusimos a hablar de aquel vestido de Novias al Garaje , ese con la cinta negra en la cintura, el último que me probé en el post Vestidos de Novia . Mi mamá insistió que si seguía pensando en él, capaz era El Indicado.
Chicas, yo no sé si hay un Vestido Indicado, pero si lo hay, era ese. Me gustó un montón, pero no me quería apurar a comprar, no sé, colgué. Así, post charla con mi mamá, llamé a Novias y me dijeron que ese vestido ya se había vendido. ¿Quién lo había comprado? Pues una lectora del blog, que al día siguiente que salió el post muy inteligentemente lo fue a buscar, rápida ella. La buena noticia es que pronto van a entrar vestidos similares, así que los espero ansiosa. Pero no me ganen de mano ehhhh!!! Cucharon???
En fin, volviendo al tema que nos compete, ayer fui, toda vestida para la actividad deportiva que al final no hice, a Retro Boutique. Y encontré vestidos de diferentes épocas, ya restaurados y listos para usar, ¡y accesorios cancherísimos! Lo mejor: se pueden comprar, o alquilar.
Acá les van unas fotitos para que chusmeen:
¡Que tengan un buen fin de semana!
Sofi
sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
PD: Encontré la mejor hamburguesa de Buenos Aires. De verdad. Pienso en ella y me tiento. Este fin de semana vayan a Gibraltar, en San Telmo, y pidan una, después me cuentan. No les explico la delicia.
PD2: Todo bien, pero tengo que parar de pensar en comida si me quiero casar flaca. Estaría bueno bajar un par de kilitos antes de septiembre, sobre todo si nos vamos de luna de miel a la playa.
PD3: ¿Qué onda la luna de miel? No tenemos nada planeado todavía. ¿Adónde fueron/ van a ir ustedes?
PD4: La nueva es que cada vez que hablo con alguien de mi familia, me pregunta "¿Y, avanzaste algo?". El casamiento es el monotema. Y yo desde que tengo salón que no concreté más nada. Me faltan: foto y video, vestido y... eso. Ah y cotillón si lo hubiere. Y capaz souvenirs, pero la idea del desayuno está firme. Y ver si hacemos alguito para el civil. Y ambientación. Ah bueno, no era tan poco. ¿Me estoy olvidando de algo? Seguro que de mil cosas.
PD5: Vos, lectora roba-vestidos, si, a vos te digo, ¡da la cara! Queremos foto con el vestido!!
Nunca escribí una carta de amor. Escribí cartas de desamor, de despedida y de amistad, pero nunca de amor.
Ahh si, perdón, con Nacho algunas veces nos escribimos mails de amor, cuando estábamos lejos, y un mail es un poquíto como una carta. Pero no es lo mismo.
Hay algo especial acerca de escribir una carta en papel. Me gusta por su atemporalidad, porque va más allá de lo que le tenías que decir en ese momento a esa persona, más allá de lo que esté pasando, y porque no tiene nada que ver con lo que conversaste esa mañana. Porque dura, porque es pensada, y porque, por lo general, no espera respuesta.
El otro día encontré en internet esta carta, y se las comparto porque me gustó mucho.
Montevideo, febrero de 2013
Flaca:
¿Sabes qué? Me di cuenta de que al final tenías razón con lo que me dijiste aquella vez, hace tiempo, en tu auto, la noche en que llovía afuera y un poquito también adentro. Sí, tenías razón. Yo preferí no dártela porque –no es para poner excusas– a esa altura todo lo que te daba se rompía y todo lo que me devolvías ya no andaba. No te la di, pero tenías razón.
Me acuerdo de que lo dijiste como al pasar, casi sin querer, como disculpándote por tamaño hallazgo y tamaña verdad dicha de una manera tan linda. Estábamos tomando una cerveza, callados, probablemente aburridos y claramente en duda, cuando me dijiste eso. "La lluvia no es mala ni perjudicial, mojarnos no es molesto ni dañino y la ropa ni se achica ni se rompe. Pero le tenemos miedo a la lluvia". Estabas hablando de nosotros, yo me di cuenta, pero preferí pasarlo por alto. Hoy, que ya pasaron más de dos años y varias lluvias, entiendo que debí haberte dado la razón y bajar a mojarme, a caminar o a correr, pero a irme.
Dos años después siempre es fácil pensar. Esa noche no lo hice: ni me fui ni te di la razón ni nada. Apenas te largué un "puede ser", indiferente y cobarde. Desde esa lluvia hasta el sol tibio y pusilánime de hoy pasó mucho tiempo y tantas otras cobardías. El final, predecible a todas luces, amagó ser final, pero fue apagón inconformista. No sé si te acordás, Flaca, pero la primera vez que hablamos de terminar fue casi que jugando. Nos preguntamos qué pasaría si, y respondiendo nos dimos cuenta de que la ruleta rusa que habíamos empezado a jugar resultaba tener seis balas, y aunque el tambor gira mucho, tampoco gira tanto. Nos dimos cuenta de que no sería tan grave, y eso es gravísimo, Flaca. Después de eso seguimos como si no hubiese pasado nada. El tambor giraba y las seis balas bailaban esperando que pare la música para ver quién quedaba sin silla. Dejamos de ir donde íbamos, dejamos de abrazarnos para dormir, dejamos de soñar con una casa bien lejos, dejamos de reírnos de la gente y dejamos de hablar sobre la lluvia. Pero no dejamos de vernos.
Te soy franco. No sé qué hacer. Seguramente esperabas que esta carta estuviese abrazada a una certeza, a una respuesta clara, a una decisión; a algo. Pero no. La carta dice lo que dice y hasta ahora no me ha dado más valentía que cualquier otra carta que pude haberte escrito bajo cualquier otro sol menos cobarde. Sin embargo, ya sabés, escribir me ayuda a pensar. Y sentarme a escribirte y a pensarte y a extrañarte joven me ayuda a acordarme de por qué te espero cada tarde y de por qué te elijo cada noche.
Es lindo acordarse, Flaca, porque en el recuerdo está la respuesta. Vos sabés bien que le tengo miedo al olvido, a la rutina, al conformismo, a "lo normal", a la lluvia y a los perros. Esto último no importa, pero lo otro sí, el olvido sobre todo. El olvido es cruel, Flaca, porque entre otras cosas no existe. Yo sé que de vos no me olvido más, y sé que si me voy no va a parar la lluvia. Además, qué es eso de irse porque las cosas no funcionan. Qué es eso de escaparnos. ¿Sabés qué? Yo me quedo. Sí, lo decidí, me quedo. Y no me quedo por vos, me quedo por nosotros. Me quedo por lo que todavía nos falta. Me quedo porque nunca nadie dijo algo tan lindo sobre la lluvia. Me quedo porque dormir abrazados vale la pena aunque haya calor. Porque podemos tener una casita afuera. Porque te quiero a vos. Me quedo porque el olvido no existe, porque hay rutinas divinas, porque el conformismo es para mediocres y porque lo normal es para amores normales. Todavía no solucioné lo de los perros, ya sé, pero podemos comprar uno grande para la casa de afuera, y capaz que le tomo cariño. Y con él a todos. Y con vos al mundo. Y con el mundo a vos, que sos la ley de gravedad de todo lo que me pasa.
Al final sí, decidí, sé qué hacer. Me quedo, Flaca. Ahora estás leyendo esto y yo no estoy pero ya vuelvo. Me quedo. Ya vuelvo. Salí a buscar una película. Si tenés tiempo, cuando llegues, prepárame el más tuyo de los abrazos.
Yo
El escritor se llama Angel Cal, y participó de un concurso de cartas de amor. Ahí la encontré.
No se ustedes, pero yo me siento inspirada a escribir una carta. Y si no me sale nada, no importa: no es necesario decir mucho, basta con una notita que diga "Vos y yo sí que tenemos suerte. Que tengas un buen día".
Sofi
@sofiorsay
PD, Les cuento que abrí un día nuevo para dar clases de canto: los lunes a la tarde, en Palermo. Para más info escríbanme a sofia.orsay@gmail.com. Ojo que cantar es tan liberador que puede volverse adictivo, después no digan que no les avisé :)
PD2: Como el miércoles no nos leemos (porque es feriado) les digo ahora: ¡Felíz día del Trabajador para todas! ¡Que disfruten de su día, tán merecido!
En tiempos antiguos, a los invitados de un casamiento se les daba un regalo en agradecimiento por las bendiciones que pedían a los dioses para los novios. De ahí la costumbre de entregar un souvenir.
Pero por más lindo que sea su significado, hay que admitirlo: por lo general no son ni lindos, ni útiles, entonces dan vueltas por la casa un par de semanas hasta que nos da menos culpa tirarlos.
¿Pero quién dice que tenés que regalar una torrecita con tus iniciales? ¿O una micro escultura de osito con un corazón que dice Te Amo?
No queridas, hoy les muestro souvenirs para todos los gustos, pero con onda. Le hacemos la cruz a las palomitas de porcelana fría, y nos concentramos en opciones comestibles o reutilizables.
La idea es que los invitados se lleven algo rico para desayunar mientras manejan camino a sus casas. Pueden usar muffins deliciosos y saludables, como estos:
Yo pondría los muffins adentro de una bolsita de papel madera, que se puede estampar con alguna frase divertida o cerrarla con una blonda o con una figurita. Además sobre la misma mesa colocaría vasos térmicos, y termos con café y leche caliente para que los invitados se sirvan su bebida. Y que se vayan a dormir felices, con la panza llena y el corazón contento.
Ojo con esta idea, porque los fósforos son siempre bienvenidos en cualquier hogar , y tus invitados no van a tirar la cajita hasta que se terminen.
Y si te casás de noche le podés sumar un par de estrellitas, y de paso iluminan tu fiesta.
Soy fan de las golosinas, creo que nunca están de más. Vienen en paquetes coloridos y no necesitan de mucho adorno, pero si querés podés agujerear el envoltorio y agregarle una etiqueta con alguna frase divertida. Mis preferidas para souvenir son las pastillitas Dorins , porque además de ser riquísimas, tienen una estética medio vintage y romántica que me encanta.
Sino podés elegir golosinas personalizadas como esta:
Una maceta de terracota, con o sin plantita, es un souvenir espectacular. Las podés pintar y decorar vos misma, o podés conseguir estas divinas que hace Gabi de La Florinda.
¿Sabían lo que significan las típicas 5 almendras que se regalan en los casamientos? Cada una simboliza un deseo: Salud, Fertilidad, Abundancia, Suerte y Felicidad.
Lindo significado, ¿no?
Para regalarlas yo las podría adentro de estas bolsitas estampadas , en una canasta linda a la salida, o sobre cada plato.
¿Ustedes qué opinan, souvenir SI o NO? ¿Pusieron, van a poner?
¡Tiren ideas que siempre suman!
Sofi
Sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
Alex y Lisa ya se casaron 34 veces.
Hace 3 años buscaban salones para su casamiento, y volvían a su casa desmoralizados. Hasta que un día, en una charla de sobremesa, empezaron a soñar con casarse en algún lugar remoto y exótico. Y ya que estaban, porqué no se casaban en VARIOS lugares… Así, impulsados por ese sueño loco y sus ganas de viajar, se pusieron en acción: renunciaron a sus trabajos, vendieron la casa que compartían y el taller mecánico de Alex, compraron una casa rodante y se embarcaron en un viaje alrededor del mundo.
Hoy, más enamorados que nunca, se casan en cada país que visitan.
En sus casamientos respetan las tradiciones de cada país, y los invitados siempre son personas del lugar, que leen su blog y descargan sus invitaciones de internet. Ellos aprovechan para conocer gente local, porque consideran que las ciudades se conocen verdaderamente a través de su gente.
¿Cómo se financian?
Fotógrafos, maquilladoras, y hasta hoteles les donan sus servicios. Se hicieron bastante famosos así que les hacen publicidad a sus proveedores. Además, su blog 2 People 1 Life (dos personas una vida) ¡tiene miles de visitas diarias! Se suelen casar en plazas o monumentos, casas de familias que los hospedan, o en algún salón prestado. Duermen en su casa rodante o se quedan en la casa de gente local que los hospeda. Así logran mantener bajos los costos para poder viajar durante más tiempo.
¿Se tienen que divorciar en todos los países para volverse a casar?
No, porque no se casan por civil. El casamiento legal será el último, al final del viaje.
¿Cómo fue su primera boda?
Lisa lamentaba que su familia no estuviera con ellos para verlos casarse, así que Alex decidió sorprenderla. Un día antes de partir en su viaje, ella fue a un local de ropa a encontrarse con su madre. Ahí la esperaban sus mejores amigas y su mamá, con la noticia de que ése era el día de su primera boda. Juntas eligieron un vestido, la maquillaron y peinaron, y partieron rumbo al salón.
Ahí estaban sus familias y amigos para festejar con ellos. Y una vez casados, les desearon suerte en la luna de miel más larga y romántica del mundo.
El jueves pasado fuimos con mi amiga Flor a la jornada de novias de Casamientos Online. Ella no se casa pero me acompañó como la gran amiga que es, y al final salió copada y con ganas de organizar una mega fiesta. Miramos opciones de vestidos, souvenirs e invitaciones, chusmeamos paquetes de luna de miel, bailamos en el espacio/ boliche de Sarapura y nos sacamos una foto en la cabina de BA Booth, haciéndonos las lindas.
Me encantó la idea del photobooth. Una vez fui a un casamiento en el que había uno en el que además de sacarte fotos te filmaban, y con Nacho entramos tipo 4 de la mañana, nos disfrazamos e hicimos un pequeño discurso que intentaba ser solemne pero que era interrumpido cada dos por tres por un ataque de risa de alguno. Papelón. Encima después lo pasaron en una pantalla gigante, yo cayéndome al piso de la risa con una peluca rosa de rulitos y Nacho que, no sé porqué, les hablaba a los novios con acento argentino, tipo el bambino Veira.
Me pareció buenísima la propuesta de BA Booth porque las fotos se imprimen en el momento, y los invitados se las pueden llevar de recuerdo. Además cuando termina el casamiento les dan a los novios un dvd con todas las fotos, para que se puedan imprimir las que quieran. Está bueno porque en un photobooth tipo cabina automática, como estos, se puede payasear libremente, sin un fotógrafo que te esté mirando. Podés poner disfraces, pelucas, anteojos, boquitas, o bigotes en palito (como los que aprendieron a hacer en el post El Encuentro), para que los invitados elijan y se disfracen.
En la jornada también enganchamos una charla de Martín Roig, que además de entretenida, me resultó esclarecedora. Salí convencida de que vengo bárbaro con los tiempos, ¿quién lo hubiera dicho?
¿Alguna fue a la jornada? Cuéntenme qué les pareció… ¿Encontraron algún dato nuevo? ¿Fue como se imaginaban? Yo creo que me imaginaba eso, un lugar con muchos proveedores juntos, música y cosas ricas.
Les dejo unas fotitos:
Cambiando de tema, les cuento que Nacho se fue a Uruguay este fin de semana y yo me quedé en casa. Sola, y símil soltera.
Un poco lo extrañé y otro poco aproveché para hacer cosas que, cuando está mi novio, no hago, como mirar películas repetidas y comer fuera de horario. La gloria.
Además aproveché para hacer varias salidas de chicas y para mirar Glee, y cuando llegó Nacho me puse re contenta y charlamos sin parar de nuestros fines de semana. Lo extrañé. Qué lindo extrañarse un poquito.
Sofía
sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
PD: Sigo con algunos horarios libres para clases de canto los martes y los jueves. Manden mail para más info!
Nacho tiene unas ideas espontáneas para el casamiento que a sus ojos son maravillosas. De repente, mientras comemos o caminamos o hablamos de otra cosa nada que ver, los ojos se le iluminan y dice un ¡YA SE!, seguido de alguna idea loca que por lo general me da ganas de huir o meterme debajo de la cama.
Muchas son vetadas instantáneamente (ahh porque los dos tenemos el poder del VETO, pero hay que usarlo con discreción porque sino no vale), pero alguna otra permaneció, no porque me haya encantado, sino porque hay que saber elegir nuestras batallas, chicas.
- Que el cotillón sea todo del señor de los anillos (no se si podremos cotillón, pero si lo hay no va a tener el tema de libros que no leí y pelis que no vi. Igualmente le prometí, por lo menos, mirar las pelis.
- Que la invitación lleve los colores del Club Altético Peñarol, (el amarillo y negro, cinco veces ganador de la Copa Libertadores, etc y etc) que coincidentemente cumple años el mismo día en que nos casamos. Yo no soy de Peñarol, chicas, no soy de nada. De NA DA. Y realmente no quiero que las invitaciones de mi casamiento sean en honor a ningún cuadro. Pero le di la alternativa de que, si tiene muchas ganas, se arme un rinconcito Peñarolence y le cante el feliz cumpleaños a su equipo.
- Que el vals sea "enganchadito" . Les paso a relatar…
Empieza el típico vals, chararararán, chan chan, chan chan, y la gente piensa, ah mirá, el vals, que lindo, pero antes de que nuestros padres de acerquen a bailar con nosotros, la música cambia a una salsa (él ya sabe cuál y me la canta pero no la reconozco) y la bailamos, y de repente esa salsa se engancha con Thriller (¿?) de Michael Jackson, y esa con no se qué otra canción y así sucesivamente. Tiene todas las canciones pensadas en orden. Nacho propone que copiemos los videos musicales para armar la coreo. Ahh y todo esto termina con el vals original, que sigue todo como si nada hubiese pasado.
No se chicas, me da pena vetarlo, pero parece un chiste. Thriller. No me digan que no parece una joda. Ahh y ahora su idea evolucionó. La nueva es que que mientras bailames, que en la pantalla se vean los videos musicales, así la gente dice "guaauuuuuu lo bailan igual!". No me copa esta idea chicas. Espero no terminar haciéndola.
- Que las invitaciones las armen los mismos invitados. Poner todos los elementos en un sobre, la información en stickers, una hoja en blanco, y algunos crayones o brillantina o lo que sea para decorar. Así, cada invitado tiene su propio diseño.
(Nacho también quiere que todos los invitados lleven su invitación y que las colguemos como parte de la decoración, pero no sé si muchos la llevarán… yo nunca llevo las tarjetas a los casamientos, ¿ustedes sí?).
Esto les conté a las chicas de The Lovely Card cuando nos reunimos, y no me pusieron cara de espanto, lo que es bueno.
Anoche me mandaron el primer boceto de las invitaciones. Todavía falta cambiarles un montón de cosas, pero se las voy mostrando así pueden ir viendo cómo evolucionan.
A las diseñadoras se les ocurrió poner todo adentro de una cajita de papel madera redonda, en vez de usar un sobre.
También nos propusieron que la hoja en blanco sea en forma de triángulo, así cuando los invitados la traigan, queda como una tira de banderines. No me quedó claro cómo va a entrar el triángulo en la caja redonda. Aunque capaz prefiero que sean rectangulares, mmmnnnnoooseeeee.
Esta no es una tarjeta, sino una plancha de stickers. Les pedí que cambien un poquito los colores, y que pongan algo de la info dada vuelta, así no parece una invitación, sino solo información desperdigada por ahí. Me encantó la idea del abecedario, ¡eso se les ocurrió a ellas!
Ya les mostraré cómo queda.
Sofi
Sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
PD: En algo hay que ceder chicuelas. Y no me digan que no es mil veces mejor la invitación Hágala Ud Mismo que la invitación peñarolence.
PD2: Todo esto de la coreografía salió porque tanto a Nacho como a mí nos sale re bien el moonwalker. Pero reeeee bien. Les paso un tutorial para que sean tan capas como nosotros y se luzcan en las fiestas.
PD3: Esta es la invitación que quería yo. No será tan original pero me gustabaaaaa……
PD4: Chaus, hoy doy clases todo el día en un estudio nuevo de comedia musical así que conoceré a mis alumnos nuevos, estoy copada. Les cuento, por si están con ganas de tomar clases de canto, que los jueves tengo algunos horarios libres. Cantar les cambia la vida, queridas.
Si algo aprendí con todas estas vueltas de lugares y fechas, es que sí o sí hay que anunciar el casamiento con fecha y lugar puestos.
¿Se acuerdan de todos los líos de fechas que tuvimos al principio? Mis tíos viajaban, mis otros tíos viven en España, los amigos de Nacho de la facultad viven desperdigados por diferentes países, y teníamos que tratar de combinar una fecha que puedan todos. Y que sea sábado, porque la mitad de los invitados vive en Uruguay y llegaría ese mismo día. Lo logramos más o menos, ¡pero hicimos el esfuerzo!
Bien, ahora que tenemos fecha definitivísima quiero que todos se enteren. Y en vez de mandar un mail normal, se me ocurrió recurrir a los "Guardate la Fecha", o "Save the Date".
Si vas a hacer uno, tiene que quedar claro que es sólo para avisarles a los invitados cuándo es el casamiento, y que no es la invitación. Algunos dicen "Invitación a seguir..." Yo creo que poniendo la frase "Guardate la Fecha" alcanza de sobra y se entiende.
Ahhh y si tenés amigos que vienen de otros países, está bueno que aclares dónde es el casamiento. No es necesario que pongas el nombre ni la dirección del salón, pero sí la ciudad donde se casan.
Lo más fácil (y gratis!) es mandarlo por mail, pero también hay alternativas muy lindas de tarjetas, imanes y cuadernitos. Podés poner una foto de ustedes dos, escribir alguna frase de una canción que les guste, o destacar la fecha en un calendario y regalarlo. ¡Podés hacer lo que se te ocurra!
Miren las opciones lindas que encontré en Pinterest:
Yo le pedí a Laura de The Lovely Card que me diseñe uno. Le di de referencia una imagen que encontré en Pinterest, ¡y quedó igual pero más lindo! En estos días lo mandaremos a los invitados.
¡Este es el nuestro!
¿A que pensaban que este día nunca iba a llegar?
El viernes mi papá leyó el posteo, llamó a mi abuela por felicitarla por la participación en el blog, y le comentó que yo había puesto que el mayor atractivo de la quinta era poder casarnos el 21 de diciembre. A lo que mi abuela contestó "¿Cómo 21 de diciembre? Tengo la casa alquilada por el verano!! ".
En fin, la opción quinta se desmoronó en un plis plás, porque además realmente no pasó la prueba de la planillita. La carpa y el DJ solitos ya me salían lo mismo que el alquiler de un salón. Así que adiós quinta.
Depresión. Vuelta a las bases. Nacho y yo nos sentamos a pensar y decidimos volver a mirar todos los presupuestos que nos habían pasado, y comparar. Y descubrimos que lo que al principio nos parecía caro ($15.000 un salón pelado, qué horrorrrr!!) hoy nos parece que está ok, o por lo menos, de acuerdo con los valores del mercado.
Reevaluamos lo que pensábamos gastar (porque bueno, si tenemos suerte es una sola vez en la vida, y además nuestras familias nos ofrecieron ayudar, cosa que no habíamos tenido en cuenta), y nos decidimos por un salón. El Ombú (el más chiquito y acogedor de los de Finca Madero) nos cerró a los dos, porque la parte de afuera es muy linda pero si llueve tiene galería, y porque el menú suena tentadorsísimo y dentro de todo no tan caro. Todavía tenían libre la fecha del 28 de septiembre (mucho más barata que diciembre), así que nos decidimos y lo señamos. Listo. De golpe. Chau tema.
No sé si es lo que me había imaginado cuando empezamos a buscar, pero es una buena opción. Y lo más importante es que el salón no es rígido: nos dejan cambiar el menú, armar nosotros la decoración y los tiempos de la fiesta, hacer ahí mismo la ceremonia, y básicamente, hacer lo que nosotros queramos. Y eso está bueno. Que nos organicen un poquito y contar con las instalaciones, baños, grupo electrónico, etc, pero que sigamos pudiendo armar nuestro casamiento como nosotros queramos.
¿Y saben qué? Me voy a casar con Nacho, y estoy feliz. Qué suerte que ya tenemos dónde, así ya puedo empezar a organizar CÓMO, o sea, la parte divertida. Ahora empieza la joda.
Sofi
sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
PD: Faltan 167 días. NADA. De repente me puse un poquito nerviosa. Cuando me digan señora por la calle van a tener razón y no me voy a poder enojar. Malísimo.
PD2: Ayer fui a un cumpleaños y todos los presentes comentaban que ya habían salido en el blog en alguna foto o anécdota. Yo les aclaré que al principio pedía permiso (esa costumbre me duró, ponele, tres posteos) y ahora asumo que, por el sólo hecho de ser amigos míos, saben que en algún momento aparecerán en el blog, y dan su consentimiento. Amigos queridos: por si no sabían esto, lo dejo por escrito. Ya está. No hay tu tía.
PD3: Ahora de repente me quedo sin amigos. Se acorta la lista de invitados, ahorramos un montón de plata y nos vamos de luna de miel a Hawai. O a la Polinesia. Voy a empezar a escrachar amigos en el blog. Si salíste en una foto sacándote un moco, va al blog. Si te agarré borracha cantando karaoke, va al blog. En video. Odiame. Yo me voy a La Polinesia.
PD4: Va un video con más salones. El último en su especie.
Mi abuela tiene una quinta con un jardín grande y lindo. Cuando Nacho me propuso casamiento y le dije que sí, no se porqué nos imaginé casándonos ahí un día de sol, yo con vestido corto, y la mesa de plástico que usamos siempre para comer asados. Cómo cambian las cosas.
En fin, como les conté en el post Una Historia de Amor (para las que no la leyeron, mis abuelos tuvieron la historia de amor más larga y linda del mundo), mi abuelo falleció a principio de año, y la verdad es que no quise molestar a mi abuela y no se la pedí. Pero bueno, el otro día la fui a visitar, y entre charlas, salió el tema de la quinta, y me dijo que no tiene ningún problema en que nos casemos ahí, al contrario.
Así que me puse a averiguar opciones y presupuestos de:
- Carpas y Gazebos. Encontré unos gazebos que vienen con piso, que me pareció ideal para bailar (y para que no se nos claven los tacos altos en el pasto). Nacho me prohibió rotundamente contratar uno solo para la pista, ya que dice que no tiene ganas de estar preocupado por si llueve. Para mi es mucho más lindo comer en el pasto mirando las estrellas, pero un poco tiene razón, así que a la planillita fueron dos gazebos grandes.
- Mesas y sillas. Me lo imaginé con sillas tijera blancas, esas de madera medio rústicas, y mesas banquete, largas, lindas, y con manteles de colores. Las sillas son baratas, te las llevan a tu casa y las pasan a buscar al día siguiente. Mesas no encontré todavía pero tampoco busqué tanto, será cuestión de mirar un poquito más.
- Livings. Ay chicas, este rubro es todo un mundo. ¡Podés alquilar lo que quieras! Yo pensaba que sólo estaba la opción del típico living blanco o negro, con los puffs y asientitos. Estuve chusmeando livings antiguos, y otros más modernosos. Me sorprendí con los precios, me imaginé que iban a ser bastante más caros. Genial.
- DJ y Sadaic. Me da miedo que ningún DJ lleve sus equipos, o que la música suene mal, o que se corte la luz. Hay que averiguar bien, les confieso que sólo mandé un mail y todavía no me respondieron. Claramente deberé conseguir un grupo electrógeno, miren si se corta la luz y chau música. ¡Queremos bailar!
- Catering. Para Nacho la comida es la parte más importante de la fiesta, así que lo dejo que elija. No se copó con mi idea genial de la pizza libre y los choris para todos. Igual tenemos un montón de opciones, y ya veremos.
- Iluminación. Me encantaría que esté todo iluminado con lucecitas de feria, o de navidad. No pensé mucho en la logística, eso ya sería una segunda etapa, si el casamiento en la quinta supera la etapa del Excel.
Después les iré contando cómo progresa esta idea. No creo que nos salga más barato que los salones, pero es una linda opción. La quinta nos encanta, y lo mejor es que podríamos hacer el casamiento el 21 de diciembre, que era la fecha que queríamos al principio, y en que podrían venir nuestros amigos que viven en otros países.
¿Las estoy mareando con las fechas? Jajaja, no me reten que me estoy mareando yo también. Las opciones viables hoy son:
- 28 de septiembre en un salón o un bar
- 21 de diciembre en la quinta.
Parece que en Estados Unidos es furor la tendencia de las Backyard Weddings (casamientos en el jardín de atrás de tu casa). Les dejo unas fotos lindas que encontré.
Sofi
sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
PD: ¿Usan Pinterest? Si quieren búsquenme así nos chusmeamos las fotos que nos gustan.
Ayer me desperté con la necesidad imperiosa de resolver el tema del salón.
No les conté, pero las últimas dos semanas estuve visitando y pidiendo presupuestos en bares y restaurants , o sea, en lugares que no son los típicos salones para casamientos, esperando que se reduzca un poco el costo y además, que mi casamiento sea más descontracturado.
La mayoría de los bares no permiten cerrar el lugar los sábados, y en nuestro caso tiene que ser sábado sí o sí porque la mitad de los invitados vienen de Uruguay. Además, muchos no están habilitados para bailar. Así que se nos complicó la búsqueda, pero algo encontramos.
Les cuento las opciones que me gustaron:
- 788 Foodbar
Ofrecen pizza libre y cazuelitas, y una barra espectacular. Los invitados se sientan en livings y en algunas poquitas mesas (para la abuela que prefiere sentarse en una silla), que después se levantan para convertir el espacio en una pista de baile. Lo mejor: si lo pedís con tiempo, ellos se encargan de la habilitación para que puedan bailar, y, encima, lo cierran un sábado para vos y los invitados. Tiene un pequeño patio que decoran con luces de navidad, que de noche se ve lindísimo.
- Milion
Una casa antigua convertida en restaurant y bar. Es ideal si querés festejar tu casamiento un sábado de día, porque tiene un jardín con enredaderas que parece de película, y podés celebrar la ceremonia ahí mismo. El menú que ofrecen es muy tentador y la barra es topísima. Lo único, no está habilitado para bailar, pero hay novias que lo eligen precisamente por eso, porque quieren que su casamiento sea más tranqui. Ojo si llueve, que ¡lo más lindo es el jardín!
- Congo
El lugar, para mí, es ideal para un casamiento descontracturado. Te ofrecen un menú de pizzas y tapas, y la barra es deliciosa. Conviene elegir un día en que esté cerrado al público, para que sea sólo tuyo (abre de jueves a domingo buuu) a menos que te animes a compartir el festejo con otros clientes. La terraza es lindísima, pero si llega a llover, la parte de adentro es bastante grande también.
- Tips
Descontracturadísimo y super informal, pura pista de baile. Perfecto para un casamiento de pura gente joven que quiere bailar y saltar y bailar y saltar. Sólo días en los que el bar no está abierto al público.
Me parece que todos estos lugares son buenas opciones, depende el tipo de casamiento que tengas ganas de tener. Pero ojo, no vayan a creer que los costos se reducen tanto en comparación con los salones. Contrario a la creencia popular, festejar en un bar puede salir casi lo mismo que hacerlo en un salón , ya que, por ejemplo, cobran cada trago de $40 en adelante, cuando en un salón podés conseguir barra libre por $60/70 por persona.
Otra advertencia: ármense de paciencia . En la mayoría de los bares y restoranes se toman su tiempo para responder mails y para armar presupuestos, y cuando lo hacen, puede que se equivoquen en un par de cosas y tengas que volver a esperar para que lo corrijan.
Les cuento algo : con Nacho nos encantaba un bar. Presupuesto va y presupuesto viene. Nos pareció que el precio era razonable, a pesar de los olvidos y cambios. Además, es un bar al que fuimos algunas veces antes de vivir juntos, que queda cerca de casa y que nos gusta mucho. Nos decidimos. Lo contamos a nuestra familia tentativamente, ya que faltaba que nos entregaran el presupuesto final, con algunas correcciones que había que hacerle.
Después de dos semanas de esperas, de idas y venidas, nos dicen, "ahh pero mirá que los sábados no se puede". A todo esto en mi primer mail yo preguntaba, claramente, por la fecha del SÁBADO 28 de Septiembre.
En fin, en esas la búsqueda. Por ahora no definimos ningún bar, porque aunque nos encanta la idea, no sabemos si vale la pena el ajetreo. Capaz, si nos va a salir casi lo mismo, volvamos a la idea de los salones de fiesta, que cada vez nos damos más cuenta que por algo existen.
Sofi
@sofiorsay
PD: Oh salones, un poco los extraño, con sus grupos electrógenos, con sus pistas de baile siempre espaciosas, con sus ejecutivas de ventas tan amables que te mandan presupuestos en pdf, con sus múltiples baños, y sobre todo, con su disponibilidad los sábados.
PD2: Perdón si alguna vez los critiqué y los llamé acartonados. Necia yo, necia.
PD3: También estoy explorando otra opción de lugar... Empieza con Q y termina con A. ¡El viernes les cuento!
Mi abuela me contaba un cuento que le contaba su madre, que se llama La Novia de los Carreteles.
Acá se los dejo. Había una vez una madre costurera, que trabajaba todo el día acortando ruedos de pantalones, pegando botones y remendando lo que hubiera que remendar, aunque su sueño era ser una modista exitosa, y hacer vestidos espectaculares para clientas adineradas. Su hija, Celeste, era muy linda, recién había terminado el colegio, y estaba enamorada, a la distancia, del príncipe del reino .
Este príncipe llamado Diego, guapo como era, no encontraba una novia. Ninguna princesa llamaba su atención. El buscaba una chica distinta, ingeniosa, valiente e inteligente, que pudiera algún día reinar con él. Hasta que tuvo la idea de ofrecer un baile, adonde irían todas las chicas del reino, y donde él podría saber cuál de todas era la más valiente e ingeniosa.
Los heraldos empapelaron el reino con carteles que decían:
Toda muchacha soltera del reino
está invitada a un baile en el palacio real
tal día a tal hora
al que debe concurrir
sin excepción
ni desnuda, ni vestida,
ni a pie, ni a caballo.
Cuando Celeste vio este anuncio volvió corriendo a su casa, llamando a su madre con urgencia, y contándole con felicidad la noticia. " ¡Es mi oportunidad de conocer al príncipe, y que se enamore de mi! Aunque... si no voy desnuda ni vestida, ¿qué me pongo? Y si no voy a pie ni a caballo... y todavía no se inventaron los monopatines a motor, ¿cómo hago para ir sin tocar el piso con los pies?".
Durante varios días pensaron juntas y ensayaron varias opciones: la funda de almohada se descartó porque, hecha de tela, parecía ropa aunque poco sentadora, y el vestido de papel de diario también parecía un vestido. Los tacos super altos tocaban el piso, y montada en burro no valía, y los resortes en los zapatos la hacían marearse y eran muy poco prácticos. Hasta que la noche anterior al baile, Celeste y su madre encontraron la solución, y se fueron a dormir contentas.
Por la mañana, la madre envió a Celeste a comprar una docena de huevos. Luego, los rompió uno a uno en una cacerola, los batió un poquito, y le dijo a Celeste "desnudate y levantate el pelo". Y le tiró, sin piedad, doce yemas y doce claras batidas sobre todo el cuerpo. Enseguida, tomando un almohadón, lo rompió de un tijeretazo y sacudió las plumas sobre Celeste, que se pegaron sobre el huevo. Cuando se secó, Celeste era como un pollito cubierto en plumas, pero no estaba ni desnuda, ni vestida. Luego, pidieron prestado a Petiso, un pony tán pero tán bajito que sólo servía para los niños. Una pierna arriba, una pierna en el suelo, y ya no estaba ni totalmente a pie, ni totalmente a caballo. Así que con esas fachas se fue Celeste al baile, cubierta en plumas y mitad sobre un pony y mitad no. Pero no le dio nada de vergüenza, porque iba mirando la competencia: algunas chicas iban a pie (aunque con zapatos graciosos), otras iban con sus mejores vestidos (¡cómo se iban a poner ropa fea para ir al palacio!), alguna estaba desnuda (pero qué vergüenza), y otras a caballo (o en pony, o en burro, hasta había una montada sobre un perro gran danés).
Cuando el príncipe vio a Celeste, y se aseguró que era la única con el ingenio necesario para lograr la consigna, se enamoró de su inteligencia, y además, de sus brillantes ojos azules y de su sonrisa . Por eso, después de bailar y divertirse juntos durante toda la noche, le preguntó si se quería casar con él. Ella contestó que sí, y acordaron que se casarían en dos días, para que ella tuviera tiempo de conseguir un vestido.
Celeste volvió a su casa feliz, y se fue a dormir para soñar con su príncipe. Pero su madre, que no tenía dinero para comprar la tela de un vestido, se quedó preocupada. Pensó y pensó, hasta que recordó los cientos de carreteles de hilo que había usado a través de los años, carreteles blancos de hilo que ya se había acabado, guardados por las dudas.
La madre los buscó, y los cosió entre sí, y trabajó durante toda la noche. A la mañana siguiente, cuando Celeste se despertó, la esperaba en un figurín el vestido de novia más lindo del mundo . Tanto a ella como a su madre se les llenaron los ojos de lágrimas, y se abrazaron contentas.
A la boda real estaba invitado todo el pueblo, y Celeste era la novia más linda que nadie había visto jamás. El sol rebotaba en los carreteles blancos y llenaba la capilla de luces de colores, mientras Diego y Celeste dijeron Si Quiero. Y fueron felices para siempre.Todas las mujeres del reino vieron ese vestido y se murieron de envidia, así que durante la fiesta fueron corriendo a preguntarle quién era la modista que lo había ideado. A partir de ese día, su mamá tuvo mucho trabajo, pudo crear vestidos impactantes con telas preciosas, y se hizo rica.
Y colorín colorado, este cuento ha terminado.
¡Feliz día de la Novia para todas las novias futuras, presentes y pasadas!
Sofía
sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
Martina fue al casamiento de la hermana de Vale, donde también iba EL. ¿Quién era EL? Bueno, El era un chico IDEAL para Martina, buen mozo, que trabajaba en algo parecido, que era muuuuuy gracioso, al que también le gustaba esquiar y que, como ella, soñaba con irse a vivir al sur. Su currículum de vida hablaba por sí solo, y Martina tenía ganas de conocerlo (y sus amigas teníamos ganas de que le vaya bien).
En fin, Vale se olvidó de presentarlos durante el ágape, pero no importó: sus ojos se cruzaron a través del salón, un par de sonrisas tímidas fueron y vinieron, unos pasos de baile fueron ofrecidos, una vuelta y otra vuelta, un cómo te llamás, Martína, ¿vos? Tomás. El pedido de teléfono era innecesario, con tanta gente en común, Tomás lo podría conseguir. Tiraron el ramo y se terminó el casamiento, adiós Tomás, adiós Martina.
Un par de días más tarde, Vale llama a Martina: " ¡Tomás me pidió tu teléfono! Me dijo que se miraron toda la noche. ¡Qué bueno, qué bueno!" Y Martina, Vale, y las demás amigas festejamos el acontecimiento tan esperado.
Tomás llama a Martina. No le chatea por Facebook, no le manda un Whatsapp, no, no, la llama y la invita a comer. Un caballero, opinamos las amigas a coro, un candidatazo. La preparación, la elección del vestuario, el maquillaje mínimo pero efectivo, la planchita y los zapatos prestados. Nervios.
Suena el portero eléctrico. Mariposas alborotadas. Martina dice "Bajo!", agarra la cartera y las llaves y sube al ascensor. Abre la puerta principal, mira a su alrededor, busca, busca y no encuentra: Otro Tomás la esperaba sonriente. Un Tomás que ella jamás había visto o registrado. Un Tomás que trabajaba en algo parecido y que soñaba con irse a vivir al sur, pero que habló toda la noche de plata, de la onda retro y de su ex novia, que aceptó la oferta de Martina de pagar su comida, y que osó tratar de besarla a través de la mesa.
Martina ahora vive en el sur, sola, y ya no acepta presentaciones ni citas a ciegas. Pero no se preocupen que candidatos no le faltan: cuando una cumplió un sueño y es feliz con su día a día, los hombres se vuelven moscas, chicas. Y Martina se volvió dulce de leche.
Sofi
@sofiorsay
Sofia.orsay@gmail.com (Por si tienen algo importante, o lindo, para decirme. El miércoles una chica me escribió para decirme que escribo mejor de lo que canto. ¿Será entonces que escribo megaespectacularmente?)
PD1: Se cree que el Tomás de la cita sigue en Buenos Aires y ahora trabaja en publicidad, asi que usa zapatillas cancheras todos los días. Retro, obvio.
PD2: A mi amigo Fabián de La Plata, el del video del otro día, se le inundó el lugar de trabajo, y a sus padres, su casa. Se que todas tenemos algún amigo o conocido que fue afectado por el temporal. Le mando un abrazo y muchas fuerzas a mis amigos, y también a todos los suyos. Espero que todas estén bien. No se olviden que además de los centros de donación que salen todo el tiempo, en la mayoría de las iglesias y clubes de barrio se reciben donaciones, y todas tenemos alguno cerca. Les mando un beso grande.
Tres de los cinco años que llevamos juntos, fueron a la distancia. Viajábamos siempre que podíamos, y hablábamos por skype casi todos los días.
- Apenas empezamos a salir estaba buenísimo, porque siempre nos extrañábamos un poquito, y nunca nos sentíamos invadidos en nuestros espacios.
- Después se volvió tolerable, con el bonus de que cada vez que nos veíamos era una mini vacación.
- Después se complicó más, porque cuando a alguno le pasaba algo, o estaba feliz o triste, era dificil compartirlo con el otro.
- Más tarde se volvió difícil, porque no queríamos arruinar el poco tiempo en que nos veíamos con discusiones, y nos costaba bastante solucionar los problemas.
- Después se volvió imposible. Y ahí se vino Nacho a vivir a Buenos Aires.
Las relaciones a distancia son polémicas. Hay gente que dice que no funcionan, que siempre se es infiel o infeliz, y otra que asegura que el amor supera cualquier barrera. En nuestro caso estuvo bien mientras funcionó. Vivimos la distancia con alegría, confianza y libertad, y nos enseñó a comunicarnos bien con la palabra, a no ser celosos y a darnos mutuamente nuestros espacios. Y sobre todo, supimos darnos cuenta cuando ya era suficiente.
Un día en que él todavía estaba lejos, y en el que la distancia empezaba a costarme, escribí junto a mis amigos de Pajarito Damelón, el grupo en el que cantaba en esa época, una canción que se llama Hace Mal.
Ellos empezaron a tocar una serie de acordes en una rítmica particular, y yo improvisé sobre esa base una melodía y una letra. Una vez terminada la canción, me sorprendí al darme cuenta de lo que decía.
La semana pasada tocamos con mi amigo Fabián en La Plata, ¿se acuerdan?
Bueno, cantamos esa canción.
Les dejo un video, y la letra para que puedan leerla mientras escuchan.
Hace Mal
Hace mal
Hace mal
El frío al destaparte.
Contame
Decime
qué soñás al besarte
Bajar a preparar café
Tratar de no despertarte.
Vientos que
Provendrán
de los cinco sentidos
Formarán
Puentes que
No te llevan conmigo.
Bajar a preparar café
Tratar de no despertarte.
Esta vez
No soñé
Que dormía en tu casa
Desperté
Sin sentir
Que tus brazos me abrazan.
Bajar a preparar café
Tratar de no despertarte.
Viviana y Pablo se conocieron en Buenos Aires, y viven juntos acá hace ya varios años. Pero al momento de decidir dónde casarse, los dos pensaron en Azul, donde ella nació y donde todavía vive su familia.
En un viaje relámpago azuleño eligieron el restorán Punto Argentino, que los conquistó con su jardín, y con su comida deliciosa. El problema: ¡El restorán no estaba preparado para eventos!
¿Cómo hicieron?
Viviana alquiló gazebos y livings, y con ayuda de Florencia, su amiga y socia en Cool Wood, pensaron e hicieron a mano detalles muy personales para ambientar el comedor y el jardín.
Así quedó:
Me encantó cómo con un poco de ganas y buenas decisiones, se puede transformar un lugar. Aplausos a Viviana y a su amiga Florencia. CLAP CLAP.
Que tengan unos lindos días de descanso, y no me extrañen que el blog vuelve el miércoles que viene. Ya. En un ratito. Un minutín. Ni se van a a dar cuenta porque no van a ir a laburar así que no van a tener la compulsión de meterse a ver qué hay de nuevo.
Sofi
sofia.orsay@gmail.com@sofiorsay (pero en Uruguay desactivo los datos así que las que me siguen también me extrañarán por twitter).
PD: Estoy enfermina, ayer vino el médico y me dijo que haga dieta líquida y reposo durante 48hs. No se qué onda. Ya me siento mejor, quiero salir, quiero comerrrr! Me parece que lo único que tengo es que estoy medio pum para abajo pero porque ayer sólo ingerí agua y Sprite Cero sin gas. Una tristeza.
PD2: Todo sea para estar impecable mañana, que nos vamos a Montevideo por Semana Santa, o Semana de Turismo como dicen allá. Nolita se queda en lo de mi abuela que tiene otros perros, así que también tendrá vacaciones.
PD3: Nacho me hizo gelatina light. Es la primera vez que cocina algo que no sea la carne mechada que hace cada seis meses. Me emocioné. Hoy me hará un arrocito, a ver cómo le sale.
El otro día fui a a ver, y probarme, vestidos de novia.
En Novias al Garage encontré vestidos usados y vestidos nuevos ya listos, y hubieron un par que me gustaron mucho.
Acá va el video. Me quiero morir porque lo había filmado en una opción rarísima que era un minivideo, y cuando puse Ajustar a Pantalla me quedó todo medio borroso. Pero bueno, los vestidos se ven perfecto.
La canción es Sea Lion de Feist.
Sea Lion significa Lobo de Mar.
O sea que durante alrededor de tres horas, mientras editaba el video, me vi a mi misma con vestidos de novia escuchando "Lobo de Mar, Lobo de Mar, Lobo de Mar".
Si me agarra un psicólogo me asesina.
En fin, así me fue. El último es un golazo, no me digan.
Los vestidos usados están buenísimos, se ven como nuevos y te los arreglan a medida. Las altas tenemos muchas menos opciones que las bajitas, porque un vestido se puede acortar pero no alargar. Pero vale la pena pasar a verlos, porque un vestido que salió US 2.000 te lo venden a alrededor 4000 pe. ¡Y a quién le importa que alguien lo haya usado antes, si a vos te queda mejor que a nadie!
Los vestidos listos para llevar son de la colección de Josefina Obarrio para Novias al Garage. Josefina es la misma chica que me hizo la prueba, y te ayuda a encontrar lo que te gusta más y lo que te queda mejor. No tiene ningún problema en decirte "Este no es tu corte". A veces está bueno un poco de honestidad brutal.
Yo fui un poco mareada pero salí con una idea clarísima de lo que quiero: Un vestido con la espalda baja, y con la pollera no demasiado amplia. Me di cuenta que no me gustan las telas demasiado brillosas, y que sí me gusta que tengan alguna textura (el último vestido es de macramé... ¡Rarísimo pero muy lindo!). Además, quiero que mi vestido tenga corte a la cintura (y no tipo princesa). Y el escote Marylin me queda feo. Y las polleras con vuelo me quedan peor. Y me encantó el corte del vestido con negro.
Por eso, probarte un montón de vestidos te aclara el panorama. Igualmente tendría que definir el lugar antes, ¿no? No vaya a ser que nos terminemos casando en un bar y yo de largo con cola.
Este fin de semana no fuimos a ver salones. En cambio, hicimos programas como salir a andar en bici y salir a comer. Y mientras esperamos aún más presupuestos.
El sábado bicicleteamos hasta el Buenos Aires Underground Market, y fue como irnos de viaje. Extranjeros y argentinos compramos cosas ricas en una fábrica convertida en centro cultural, y hablamos spanglish y portuñol.
Les dejo unas fotitos.
Mis amigas solteras AMAN a Nacho porque les arregla las persianas, les trae pallets del trabajo para sus casas, las aconseja en sus historias con tipos, y las lleva hasta la casa cuando salimos. Lo AMAN. Con amor verdadero. Y eso está bueno, porque además de ser mi novio, es un poco su amigo.
También es un poco malo, porque si algún día me molesta algo de él y quiero quejarme con mis amigas, no me dan bola. "Ayy buenooo, pero Nacho es divinooo" es la típica respuesta, y eso me pone más rabiosa. "¡NOOOO! ¡Estoy enojada!!". A lo que ellas sonríen y dicen "Claro, te entiendo, igual hablalo con él que todo se va a solucionar", y cambian de tema como si nada.
Mi suegra dice que pelearse es sano, y la verdad es que no lo hacemos mucho. Por eso, cuando me enojo, quiero explotar ese momento lo más posible, porque me resulta un poco divertido. Claro que me refiero a enojos sanos, como los que dice mi suegra. Igual suceden una vez cada recambio de Papa.
Nacho escucha en Metro y Medio una sección que se llama Gordos con Chorizo , y algunas veces lo escucho yo también. Pobres hombres llaman y cuentan que aman a sus mujeres, sí claro, pero a pesar de (inserte aquí la pavada que hace su mujer que lo saca de quicio). La verdad es que algunos tienen razón y sus señoras son bastante hinchas, pero por lo general, en mi opinión, son unos blanditos.
He aquí mi propia versión:
" Lo amo, pero siempre prende el aire acondicionado en el auto, aún en invierno."
" Lo amo, pero ve iguales todos los salones del casamiento y lo único que parece importarle es la comida."
" Lo amo, pero es adicto al trabajo. Sale de casa a las 7 y vuelve a las 21, y se queda dormido en el sillón".
" Lo amo, pero le da vergüenza que lo acompañe a la peluquería".
" Lo amo, pero nunca podemos comer pizza al mediodía (porque la pizza se come de noche... emmm... ??)".
Siempre que lo escuchamos le pregunto a Nacho qué contaría si llamara a Gordos con Chorizo, que es otra manera de preguntar: ¿Qué hago yo (que soy tan buena y que te quiero tanto y que cocino rico) que pueda llegar a molestarte?
Su respuesta: "Sofi cree que las cosas tienen patas y que vuelven a su lugar solitas." Es verdad, hay que admitir.
En épocas de sequía sentimental, cuando hace mil que no nos gusta nadie, o cuando el que nos gusta no nos presta atención, solemos idealizar el tener novio, o marido. Yo les digo a mis amigas, "Vos disfrutá, que en cualquier momento, hoy o mañana o la semana que viene, encontrás a alguien y plás, ya te quedás con ese. Te agarra de golpe, de sorpresa. Así que aprovechá ahora a conocer gente, a viajar sola, a chaparte chicos que no serán el padre de tus hijos, porque, si somos honestas, estar en pareja está muy bueno, pero eso también."
Sofi
sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
PD: Les recuerdo a las platenses que el domingo toco junto a Fabian Villamil en Mil9Once Bar (12y71) a las 21hs. También canto hoy en Radio Universidad a eso de las 22, o un poquito más tarde, pero calculo que nadie nos va a escuchar porque juega Argentina. ¿Y porqué, entonces, voy hasta La Plata, en bondi, a cantar a una radio? No seeeee chicasssss no seeeeee me divierteeeeeee!!
Una antigua leyenda japonesa dice que cualquiera que construya mil grullas de papel, recibirá un deseo .
Las mil grullas se convirtieron en un símbolo de paz a partir de la historia de Sadako Sasaki, una niña que tenía dos años cuando explotó la bomba de Hiroshima. A los 12 años, como consecuencia de esa explosión, le diagnosticaron leucemia. Ella, entonces, deseó curarse con todas sus fuerzas, y comenzó a construír grullas con la esperanza de que si llegaba a las mil, se cumpliría su deseo.
Sadako no pudo curarse de su enfermedad, ni tampoco completar las mil grullas, pero inspiró un mensaje de paz muy fuerte, que todavía llega a los corazones de muchísima gente. Por eso, todos los 6 de Agosto, Día de la Paz, millones de personas envían grullas a Hiroshima desde todos los rincones del mundo . Los niños las cuelgan junto a una estatua de Sadako, y la ciudad brilla con los colores de las aves que representan un deseo de paz.
Me encantan las grullas de origami. Además de simbolizar la paz, aportan color, alegría, y una onda casera que me encanta. Estuve buscando formas de incorporarlas a la decoración de casamientos o fiestas.
¡Miren qué lindas!
Le pedí a mi amiga Lu, de Wedding Factory, que me enseñe a hacer grullas, y armamos una serie de fotitos con ttttooooooodddddoooooosssss los pliegues que hay que hacer. Cópiense igual. A mi al principio me salían un poco chanfleadas pero ahora están tan lindas que me dan ganas de ponerlas en todos lados , quiero empapelar mi casa con grullas para que todas y cada una esté a la vista.
Así se hacen:
Cambiando de tema, este domingo 24 canto en la ciudad de las diagonales, en dúo con Fabián Villamil. A las platenses, si se quieren dar una vuelta, serán muy bienvenidas y tendrán el súper privilegio de escuchar al dúo en su primera presentación de la VI-DA! Con Fabián nos conocimos en la facultad de música y cantamos juntos por esas épocas. Ahora nos reencontramos (con diez años más, él con un par de niños y yo con una profesión diferente y muchos viajes encima) y volvimos a cantar y componer de a dos. No saben la felicidad que me da volver a cantar juntos en vivo. Así que vengan las platenses, ¡vengan! El show es en Mil9Once Bar (12y71) a las 21hs.
Sofi
sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
PD: Les dejo un cuento que viene al caso, se llama Mil Grullas y es de la autora argentina Elsa Bornemann. Cuando lo leí por primera vez tenía alrededor de 12 o 13 años, y me emocionó un poquito, pero ayer lo volví a leer y me hizo llorar desconsolada. Es para leer con pañuelitos en la mano, y con máscara a prueba de agua.
Naomi Watanabe y Toshiro Ueda creían que el mundo era nuevo. Como todos los chicos.
Porque ellos eran nuevos en el mundo. También, como todos los chicos. Pero el mundo era ya muy viejo entonces, en el año 1945, y otra vez estaba en guerra. Naomi y Toshiro no entendían muy bien qué era lo que estaba pasando.
Desde que ambos recordaban, sus pequeñas vidas en la ciudad japonesa de Hiroshima se habían desarrollado del mismo modo: en un clima de sobresaltos, entre adultos callados y tristes, compartiendo con ellos los escasos granos de arroz que flotaban en la sopa diaria y el miedo que apretaba las reuniones familiares de cada anochecer en torno a la noticia de la radio, que hablaban de luchas y muerte por todas partes.
Sin embargo, creían que el mundo era nuevo y esperaban ansiosos cada día para descubrirlo.
¡Ah... y también se estaban descubriendo uno al otro!
Se contemplaban de reojo durante la caminata hacia la escuela, cuando suponían que sus miradas levantaban murallas y nadie más que ellos podían transitar ese imaginario senderito de ojos a ojos.
Apenas si habían intercambiado algunas frases. El afecto de los dos no buscaba las palabras. Estaban tan acostumbrados al silencio...
Pero Naomi sabía que quería a ese muchachito delgado, que más de una vez se quedaba sin almorzar por darle a ella la ración de batatas que había traído de su casa.
-No tengo hambre —le mentía Toshiro, cuando veía que la niña apenas si tenía dos o tres galletitas para pasar el mediodía—. Te dejo mi vianda —y se iba a corretear con sus compañeros hasta la hora de regreso a las aulas, para que Naomi no tuviera vergüenza de devorar la ración.
Naomi... Poblaba el corazón de Toshiro. Se le anudaba en los sueños con sus largas trenzas negras. Le hacía tener ganas de crecer de golpe para poder casarse con ella. Pero ese futuro quedaba tan lejos aún...
El futuro inmediato de aquella primavera de 1945 fue el verano, que llegó puntualmente el 21 de junio y anunció las vacaciones escolares.
Y con la misma intensidad con que otras veces habían esperado sus soleadas mañanas, ese año los ensombreció a los dos: ni Naomi ni Toshiro deseaban que empezara. Su comienzo significaba que tendrían que dejar de verse durante un mes y medio inacabable.
A pesar de que sus casas no quedaban demasiado lejos una de la otra, sus familias no se conocían. Ni siquiera tenían entonces la posibilidad de encontrarse en alguna visita. Había que esperar pacientemente la reanudación de las clases.
Acabó junio, y Toshiro arrancó contento la hoja del almanaque...
Se fue julio, y Naomi arrancó contenta la hoja del almanaque...
Y aunque no lo supieran: ¡Por fin llegó agosto! —pensaron los dos al mismo tiempo.
Fue justamente el primero de ese mes cuando Toshiro viajó, junto a sus padres, hacia la aldea de Miyashima. Iban a pasar una semana. Allí vivían los abuelos, dos ceramistas que veían apilarse vasijas en todos los rincones de su local.
Ya no vendían nada. No obstante, sus manos viejas seguían modelando la arcilla con la misma dedicación de otras épocas, -Para cuando termine la guerra... —decía el abuelo—. Todo acaba algún día... —comentaba la abuela por lo bajo. Y Toshiro sentía que la paz debía de ser algo muy hermoso, porque los ojos de su madre parecían aclararse fugazmente cada vez que se referían al fin de la guerra, tal como a él se le aclaraban los suyos cuando recordaba a Naomi.
¿Y Naomi?
El primero de agosto se despertó inquieta; acababa de soñar que caminaba sobre la nieve. Sola. Descalza. Ni casas ni árboles a su alrededor. Un desierto helado y ella atravesándolo.
Abandonó el tatami, se deslizó de puntillas entre sus dormidos hermanos y abrió la ventana de la habitación. ¡Qué alivio! Una cálida madrugada le rozó las mejillas. Ella le devolvió un suspiro.
El dos y el tres de agosto escribió, trabajosamente, sus primeros haikus:
Lento se apaga
El verano
Enciendo
Lámpara y sonrisas.
Pronto
Florecerán los crisantemos.
Espera, Corazón.
Después, achicó en rollitos ambos papeles y los guardó dentro de una cajita de laca en la que escondía sus pequeños tesoros de la curiosidad de sus hermanos.
El cuatro y el cinco de agosto se lo pasó ayudando a su madre y a las tías ¡Era tanta la ropa para remendar!
Sin embargo, esa tarea no le disgustaba. Naomi siempre sabía hallar el modo de convertir en un juego entretenido lo que acaso resultaba aburridísimo para otras chicas. Cuando cosía, por ejemplo, imaginaba que cada doscientas veintidós puntadas podía sujetar un deseo para que se cumpliese.
La aguja iba y venía, laboriosa. Así, quedó en el pantalón de su hermano menor el ruego de que finalizara enseguida esa espantosa guerra, y en los puños de la camisa de su papá, el pedido de que Toshiro no la olvidara nunca...
Y los dos deseos se cumplieron.
Pero el mundo tenía sus propios planes...
Ocho de la mañana del seis de agosto en el cielo de Hiroshima.
Naomi se ajusta el obi de su kimono y recuerda a su amigo: -¿Qué estará haciendo ahora?
"Ahora", Toshiro pesca en la isla mientras se pregunta: -¿Qué estará haciendo Naomi?
En el mismo momento, un avión enemigo sobrevuela el cielo de Hiroshima.
En el avión, hombres blancos que pulsan botones y la bomba atómica surca por primera vez un cielo. El cielo de Hiroshima.
Un repentino resplandor ilumina extrañamente la ciudad.
En ella, una mamá amamanta a su hijo por última vez.
Dos viejos trenzan bambúes por última vez.
Verso de una popular canción infantil japonesa.
Una docena de chicos canturrea: "Donguri-Koro Koro- Donguri Ko..." por última vez.
Cientos de mujeres repiten sus gestos habituales por última vez.
Miles de hombres piensan en mañana por última vez.
Naomi sale para hacer unos mandados.
Silenciosa explota la bomba. Hierven, de repente, las aguas del río.
Y medio millón de japoneses, medio millón de seres humanos, se desintegran esa mañana. Y con ellos desaparecen edificios, árboles, calles, animales, puentes y el pasado de Hiroshima.
Ya ninguno de los sobrevivientes podrán volver a reflejarse en el mismo espejo, ni abrir nuevamente la puerta de su casa, ni retomar ningún camino querido.
Nadie será ya quien era.
Hiroshima arrasada por un hongo atómico.
Hiroshima es el sol, ese seis de agosto de 1945. Un sol estallando.
Recién en diciembre logró Toshiro averiguar dónde estaba Naomi. ¡Y que aún estaba viva, Dios!
Ella y su familia, internados en el hospital ubicado en una localidad próxima a Hiroshima, como tantos otros cientos de miles que también habían sobrevivido al horror, aunque el horror estuviera ahora instalado dentro de ellos, en su misma sangre.
Y hacia ese hospital marchó Toshiro una mañana.
El invierno se insinuaba ya en el aire y el muchacho no sabía si era frío exterior o su pensamiento lo que le hacía tiritar.
Naomi se hallaba en una cama situada junto a la ventana. De cara al techo. Ya no tenía sus trenzas. Apenas una tenue pelusita oscura.
Sobre su mesa de luz, unas cuantas grullas de papel desparramadas.
-Voy a morirme, Toshiro... —susurró. No bien su amigo se paró, en silencio, al lado de su cama—. Nunca llegaré a plegar las mil grullas que me hacen falta...
Semba-Tsuru (Mil grullas): Una creencia popular japonesa, asegura que haciendo mil de esas aves –según enseña a realizarlo el origami (nombre del sistema de plegado de papel)– se logra alcanzar la larga vida y felicidad.
Mil grullas... o "Semba-Tsuru", como se dice en japonés.
Con el corazón encogido, Toshiro contó las que se hallaban dispersas sobre la mesita. Sólo veinte. Después, las juntó cuidadosamente antes de guardarlas en un bolsillo de su chaqueta.
-Te vas a curar, Naomi —le dijo entonces, pero su amiga no le oía ya: se había quedado dormida.
El muchachito salió del hospital, bebiéndose las lágrimas.
Ni la madre, ni el padre, ni los tíos de Toshiro (en cuya casa se encontraban temporariamente alojados) entendieron aquella noche el porqué de la misteriosa desaparición de casi todos los papeles que, hasta ese día, había habido allí.
Hojas de diario, pedazos de papel para envolver, viejos cuadernos y hasta algunos libros parecían haberse esfumado mágicamente. Pero ya era tarde para preguntar. Todos los mayores se durmieron, sorprendidos.
En la habitación que compartía con sus primos, Toshiro velaba entre las sombras. Esperó hasta que tuvo la certeza de que nadie más que él continuaba despierto. Entonces, se incorporó con sigilo y abrió el armario donde se solían acomodar las mantas.
Mordiéndose la punta de la lengua, extrajo la pila de papeles que había recolectado en secreto y volvió a su lecho.
La tijera la llevaba oculta entre sus ropas.
Y así, en el silencio y la oscuridad de aquellas horas, Toshiro recortó primero novecientos ochenta cuadraditos y luego los plegó, uno por uno hasta completar las mil grullas que ansiaba Naomi, tras sumarles las que ella misma había hecho. Ya amanecía, el muchacho se encontraba pasando hilos a través de las siluetas de papel. Separó en grupos de diez las frágiles grullas del milagro y las aprestó para que imitaran el vuelo, suspendidas como estaban de un leve hilo de coser, una encima de la otra.
Con los dedos paspados y el corazón temblando, Toshiro colocó las cien tiras dentro de su furoshiki y partió rumbo al hospital antes de que su familia se despertara. Por esa única vez, tomó sin pedir permiso la bicicleta de sus primos.
No había tiempo que perder. Imposible recorrer a pie, como el día anterior, los kilómetros que lo separaban del hospital. La vida de Naomi dependía de esas grullas.
-Prohibidas las visitas a esta hora —le dijo una enfermera, impidiéndole el acceso a la enorme sala en uno de cuyos extremos estaba la cama de su querida amiga.
Toshiro insistió: -Sólo quiero colgar estas grullas sobre su lecho, Por favor...
Ningún gesto denunció la emoción de la enfermera cuando el chico le mostró las avecitas de papel. Con la misma aparentemente impasililidad con que momentos antes le había cerrado el paso, se hizo a un lado y le permitió que entrara: -Pero cinco minutos, ¿eh?
Naomi dormía.
Tratando de no hacer el mínimo ruidito, Toshiro puso una silla sobre la mesa de luz y luego se subió.
Tuvo que estirarse a más no poder para alcanzar el cielorraso. Pero lo alcanzó. Y en un rato estaban las mil grullas pendiendo del techo; los cien hilos entrelazados, firmemente sujetos con alfileres.
Fue al bajarse de su improvisada escalera cuando advirtió que Naomi lo estaba observando. Tenía la cabecita echada hacia un lado y una sonrisa en los ojos.
Tosi-can: diminutivo de Toshiro
-Son hermosas, Tosí-can... Gracias...
-Hay un millar. Son tuyas, Naomi. Tuyas —y el muchacho abandonó la sala sin darse vuelta.
En la luminosidad del mediodía que ahora ocupaba todo el recinto, mil grullas empezaron a balancearse impulsadas por el viento que la enfermera también dejó colar, al entreabrir por unos instantes la ventana.
Los ojos de Naomi seguían sonriendo.
La niña murió al día siguiente. Un ángel a la intemperie frente a la impiedad de los adultos. ¿Cómo podían mil frágiles avecitas de papel vencer el horror instalado en su sangre?
Febrero de 1976.
Toshiro Ueda cumplió cuarenta y dos años y vive en Inglaterra. Se casó, tiene tres hijos y es gerente de sucursal de un banco establecido en Londres.
Serio y poco comunicativo como es, ninguno de sus empleados se atreve a preguntarle por qué, entre el aluvión de papeles con importantes informes y mensajes telegráficos que habitualmente se juntan sobre su escritorio, siempre se encuentran algunas grullas de origami dispersas al azar.
Grullas seguramente hechas por él, pero en algún momento en que nadie consigue sorprenderlo.
Grullas desplegando alas en las que se descubren las cifras de la máquina de calcular.
Grullas surgidas de servilletas con impresos de los más sofisticados restaurantes...
Grullas y más grullas. Y los empleados comentan, divertidos, que el gerente debe de creer en aquella superstición japonesa.
-Algún día completará las mil... —cuchicheaban entre risas— ¿Se animará entonces a colgarlas sobre su escritorio?
Ninguno sospechaba, siquiera, la entrañable relación que esas grullas tienen con la perdida Hiroshima de su niñez. Con su perdido amor primero.
Este fin de semana fue el casamiento de mi amiga Flor, y su novio (¡ahora marido!) Nicolás. Lo hicieron en el campo donde él trabaja, en San Nicolás de los Arroyos, provincia de Buenos Aires.
Acá les muestro un video:
Los banderines tan espectaculares que se ven en el video los hizo Flor uno por uno, metro por metro. Parece que sólo hay que recortar los triángulos, coserlos del revés, darlos vuelta, plancharlos, y coserlos con cinta al biés. Sonará complicado pero ella asegura que es muy simple, y que cualquiera que tenga tiempo y una máquina de coser los puede hacer. Tengo ganas de aceptar el reto, ir a lo de mi abuela a usar la máquina, y probar, a ver que tal me salen.
Flor también cosió ella misma unos caminos de telas cuadrillé de colores para las mesas, pintó unos carteles divertidos para las fotos, y colgó un fondo de grullas de origami (con miles de grullas que colgaban en cintas) para las fotos. Fue mucho trabajo pero valió la pena, porque el salón, un galpón remodelado, cobró vida y color, y quedó muy alegre.
Al final resolví el dilema del vestido azul (para que no leyeron el posteo Algo Azul les cuento que todas las amigas de la novia nos vestimos de ese color por su expreso pedido) invirtiendo en uno azul eléctrico lindísimo que encontré en Las Pepas. Me creí mil toda la noche.
A la vuelta trajimos a un par de amigas en el auto de Nacho. Paramos en un puestito en la ruta a comprar naranjas y pan con chicharrón, y chusmeamos de los eventos de la noche anterior. Tuvimos bastante para chusmear porque en los casamientos el amor siempre florece, y la gente se empareja. Ustedes sabrán, no se hagan las inocentonas.
Sofi
sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
PD: Bailé sin parar hasta que me quedé dormida en la mesa, debo admitir.
PD2: ¡Flor estaba lindísima y muy feliz! Acá les va una foto de los recién casados.
La industria de los casamientos te atrapa lentamente...
Cuando decidimos casarnos teníamos una idea: organizar algo simple y feliz, informal y divertido, lleno de amigos y de música. Y de a poco, no se cómo, fue mutando, se fue agrandando.
Para que me entiendan bien, empiezo desde el principio...
El otro día me llamó Paula de Finca Madero, que nos había encantado, para decirnos que unos novios habían cambiado su fecha y quedaba libre el 28 de Septiembre, y la agarramos. Listo el pollo. El lugar más lindo del mundo, una fecha que pueden todos, todo bárbaro.
En fin, el miércoles a la noche nos vi preocupados por el presupuesto, recortando la lista, y viendo cómo íbamos a llegar también a hacer algo para el civil, y pensando que también nos faltaba la noche de bodas, la luna de miel, las alianzas, el vestido y varios etcéteras. Y de repente me pregunté "¿Quién es esta novia obsesionada con su mega fiesta, y su pobre novio haciendo cuentas sin parar?" Pensé que si hacíamos este casamiento iba a a ser tirado de los pelos, y que gente que queremos que venga se iba a quedar afuera... Y me pareció un divague.
Hoy tengo papeles y planillas de una super fiesta en las manos, cuentas de cómo hacer para pagarlo, y una sensación de incredulidad. ¿En qué estaba pensando? ¿Cuando me empezó a importar tanto todo esto? ¿Cuando me convertí en una Bridezilla?
Toda esta tensión, y mi reciente obsesión casamentera, está afectando mi pareja, y me distrae de lo que realmente es importante: QUE ME VOY A CASAR CON NACHO!!!
Hoy les digo que mi casamiento no va a ser un evento social, sino una celebración de lo que ya tenemos: un compromiso el uno con el otro y un proyecto de futuro en común. Y que realmente no me importa demasiado cuándo y dónde sea.
Les confieso algo: cada vez me dan más ganas de hacer algo tranqui después del civil, seguido de una buena fiesta, con pizza libre y una barra con tragos ricos, en vez de un mega casamiento con champagne y medallón de lomo.
Hoy me siento como yo, y creo que yo soy más simple que esa fiesta enorme, y que no me hace falta.
Creo, queridas, que voy con la idea de la fiesta sencilla, informal y divertidísima. Vuelvo a ser Antinovia, mis días de Bridezilla quedarán atrás para siempre.
Y si ven que me empiezo a volver loca de vuelta, me avisan en seguida.
Sofi
sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
PD: Igual próximamente se van a tener que fumar el video de los miles de salones que fuimos a ver. Les aviso que ya lo edité así que ahora lo van a tener que ver.
PD2: ¿Porqué no me avisaron que me estaba volviendo loca, eh?
PD3: Esta decisión nos relaja, nos quita preocupaciones, y nos pone así de contentos:
Con Nacho nos mudamos juntos a principios del 2011. Compramos una heladera y un lavarropas, y recolectamos muebles de familiares que no usaban. Nacho jugó al carpintero y construyó un módulo para la tele, y también una mini biblioteca en un rinconcito del pasillo. La llenamos de detalles lindos, pintamos una pared de naranja, y así, un poco chueca pero con onda, quedó armada nuestra casa.
Cuando mis abuelos vinieron por primera vez a comer, María, mi abuela, me dijo "yo llevo el postre". Me pareció una idea espectacular, porque ella cocina riquísimo y sus postres son siempre elaborados (si cocino yo, el postre siempre es fruta, si la hubiere).
En fin, trajo unos moldecitos con budines individuales de chocolate amargo, para ser servidos con una salsa de naranjas casera y gajos de naranja. Cuando los vi, en vez de pensar "mmmm que rico" pensé, con terror: "no tengo platos de postre ni tenedores de postre ni cucharitas y le voy a arruinar el diseño del plato, que a ella le encanta hacer".
Así que servimos los budines en mis platos gigantes que tienen recetas de pastas (fettuccini alfredo, polpettone di donna rosa, todas recetas en italiano que jamás leí), con tenedores grandes que lavamos y secamos para volver a usar. Ese día se comió en plato grande y aquí no pasó nada, pero la próxima vez que fui a visitar a mi abuela, me regaló una cajita con 8 cucharitas de plata, y unos platos de postre.
Resulta que estos platos y estas cucharitas fueron regalos de su casamiento, y me gusta tenerlos porque creo que son de buen augurio. Me encanta que los hayan tenido durante más de 60 años, que los hayan usado para recibir a sus amigos, y tenerlos yo ahora para cuando vienen los míos. Lo mismo las cucharitas, que guardo en su cajita para ocasiones especiales.
En la época que se casaron mis abuelos no se usaba hacer lista: cada uno te regalaba lo que quería, y lo exhibías en una habitación el día de tu casamiento, para que todos pudieran ver lo que te regalaron. Esto, según mi abuela, era un laburo bárbaro, y es una suerte que no se haga más, porque había que tener mucho cuidado de que todos los regalos se vean bien y que ninguno tenga protagonismo sobre los otros, no vaya a ser que alguien se ofenda. Además, muy frecuentemente te clavabas con algo que no te gustaba, o te regalaban veinte bandejas pero ningún vaso, y no se podían cambiar.
Nosotros decidimos usar parte de los regalos para la luna de miel, y parte en algunas cosas que perduren. No necesitamos muchas cosas porque nuestro departamento ya está armado (aunque no despreciaría algún mueblecito lindo), pero además me gustaría tener un juego de platos, una lámpara o algo así, que haya sido un regalo de casamiento, y verlo todos los días. Algo regalado con amor por personas queridas.
El otro día hice pequeño recorrido por dos compañías que hacen listas: AyNic y Wedcompany.
Acá se los muestro.
Ahhh y no les conté... ¡ya nos hicieron el primer regalo!
Mi vecina y amiga Pía nos hizo este cuadrito apenas se enteró de que nos casábamos. ¿No es lindísimo? Lo hizo con una caja de bocaditos Cabsha, una blonda, y unos muñequitos para torta que compró en un local de decoración. En mi casa tiene un lugar protagónico sobre la mesita del living.
Sofi
sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
PD: Nos gustaron los dos lugares pero nos decidimos por Wedcompany, porque nos viene bárbaro lo de la luna de miel, porque el casamiento está agotando nuestros fondos.
PD2: Cuando digo cosas como "nos gustaron" o "decidimos" entiendan que generalmente se trata de mí sola. Hablo en plural como si Nacho participara de las decisiones, pero por lo general le da igual.
PD3:
S: ¿Te parece hacer la lista acá?
N: Si, buenísimo.
S: ¿O preferís acá?
N: No, como quieras.
S: ¿Y qué querés poner en la lista?
N: No se, elegí vos.
S: ¿Querés que te cuente el cuento de la buena pipa?
N: Dale, como quieras.
S: ¿Te parece que me case disfrazada de pajarito?
N: Como vos quieras.
S: ¿A vos te compro un disfraz de Tortuga Ninja entonces?
N: No, de Wolverine.
El fin de semana pasado fue la despedida de soltera Flor. Digo el fin de semana porque fue todo un evento, que duró desde el viernes a la tarde hasta el sábado a la noche (y del que tardé en recuperarme todo el domingo).
Les cuento como fue, para que roben ideas cuando les toque organizar alguna.
18hs. La pasamos a buscar por su casa. Llevamos velos hechos con tul, uno grande rojo para ella y chiquitos azules para nosotras. Ahí le entregamos la primera pista para encontrar su disfraz: c ada parte de su atuendo de cocinerita sexy estaba esperándola en negocios de su barrio : en el supermercado chino, en la verdulería, y en la parrilla de la esquina. Los empleados de cada lugar colaboraron con buena onda y se rieron mucho cuando llegaba Flor a pedir su paquete, y se cambiaba ahí mismo o en la calle (nosotras le hacíamos carpita).
19hs. Desafío 1.
Una vez vestida, empezamos el camino hasta el subte línea B. Durante la caminata, Flor tuvo que conseguir que un taxista le pinte los labios . Lo logró, y el señor taxista se esmeró tanto con la tarea, que quedó con la boca roja perfecta como si se hubiera maquillado ella misma frente a un espejo. Un artista.
19.20hs. Desafío 2.
Con esa boca roja, Flor debía dejar una marquita de Xuxa en la tarjeta que le entregamos, y dársela al chico que le indiquemos nosotras. La tarjeta tenía el teléfono de Nicolás,su novio, firmada "Soy tu gatito". Nos morimos de risa sin parar imaginando al chico llamando al teléfono de Nicolás (o "el Gato", como le dicen sus amigos).
19.30hs. Desafío 3.
El subte estaba repleto. Ella tenía en su bolsita de papel 10 Chupejines (esos chupetincitos con formas anatómicas, ya saben cuales les digo), y los tenía que vender TODOS antes de poder bajar del subte. Tenía un versito que le inventamos espontáneamente:
"A precio voluntad
dulce y durito el chupejín".
Para nuestra sorpresa, los vendió todos sin chistar, y tan rápido que, como todavía nos faltaban unas paradas, la hicimos cantar "Like a Virgin" y pedir colaboración. La gente, muy buena onda, iba poniendo monedas y billetes en el bolsillo de su mini-delantal. Las mujeres sobre todo aportaban, se reían, y le decían palabras de aliento, mucho más que los hombres: ellas entienden, pasaron por algo así o saben que se les viene algún día.
19.55hs. Desafío 4.
Calle Florida. Flor debía encontrar, y sacarse fotos con:
1 policía.
1 extranjero.
1 perro.
5 hombres juntos.
Los encontró todos.
Además, en todo ese trayecto, que fueron como 10 cuadras, debía juntar marcas en la piel: con un marcador indeleble, debía pedirle a hombres que la firmaran , o que le dejaran algún mensaje. Los mensajes fueron dispares, variando desde un tímido "Se feliz" en el brazo, hasta un "Te parto" en el escote. Los muchachos se empezaron a poner como locos.
En el interín, nos encontramos con un show de Tango. Viendo que era una despedida de soltera, el bailarín la invitó a bailar, y ella colaboró con sus ganancias de los chupejines.
21hs. Llegamos al Golden.
Flor nunca había ido al Golden, así que decidimos llevarla. Gritó, saltó, la hicieron subir al escenario y se la apretujaron un poco. Nos hicimos amigas de las de la mesa de al lado que estaban en otra despedida, y que nos regalaron una maraca pornográfica que nos acompañó toda la noche (y que Nolita encontró abajo del sillón de mi casa un par de días después).
1.30hs Lluvia torrencial
Cuando salimos del Golden se largó a llover fuertísimo, así que vinimos a casa a hacer un par de juegos más emotivos y a comer tortóreo, que se convirtió en mi torta de cabecera. Varias de las chicas se quedaban a dormir en casa, así que habíamos dejado los colchones inflables ocupando todo el living, que el genio de Nacho infló antes de irse a dormir a lo de un amigo.
En una segunda entrega van los juegos y actividades del día siguiente, que aunque estábamos todas bastante rotas, estuvo buenísimo. ¡Ya les contaré más!
Por otro lado les cuento que este fin de semana relajamos un poco con el tema de la fecha y del salón, y me hizo bien. Gracias a todas por sus consejos y buena onda, a veces una no se da cuenta de cosas hasta que te las dicen viéndolas de afuera. Y cuando te las dicen en miles de comentarios, mails, y tweets te llega bastante claro el mensaje. Gracias queridas.
Sofi
sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
¿Se acuerdan que les dije que me quería casar el 21 de Diciembre? Fecha ideal si las hay: vienen los amigos de Nacho que viven afuera a pasar las fiestas, es veranito, está toda mi familia, es ideal. Tan ideal que esa fecha ya está tomada en todos lados, y en los que no ¡es carísima!
Después de mucho buscar decidimos optar por fechas en temporada baja . En Enero los precios bajan drásticamente, y es sólo un par de semanas después. Con Nacho festejamos y nos alegramos como locos cuando nos decidimos por el 11 de Enero en Finca Madero, que nos encantó y que en Diciembre para nosotros era totalmente inaccesible. Pero resulta que mis tíos tenían un viaje planeado, ya tienen pasajes que no se pueden cambiar, y la verdad es que realmente me importa que estén. En fin, desde hace unos días perdí el centro y empecé a buscar cualquier fecha. En Junio, en Agosto, cualquier día, el 30 Febrero del año que viene. Ayer, literalmente anoté todas las fechas en que familiares nuestros viajan o en que no pueden, y se los pasé a la vendedora amabilísima del salón de Finca Madero (Paula sos lo más!!!), a ver si me encontraba una fecha, cualquiera, en que nuestras familias puedan estar y tenga un precio similar. No encontró.
Yo sé que se supone que buscar el lugar del casamiento debería ser un tiempo para disfrutar pero, honestamente, ya dejó de serlo: De los salones que todavía tienen disponible el 21 de Diciembre, y que no son imposibles de caros, en uno no me responden los mails en los que pido ir a verlo ambientado y en el otro la vendedora es muy distraída y me contesta cualquier cosa, y sus presupuestos son rarísimos y cambian semanalmente, lo que me da mucha desconfianza.
Por otro lado, noticia agregada, me enteré que mis primos de España podrían venir si nos casáramos en Agosto, pero otros familiares no estarían.
En fin, chicas, coordinar las disponibilidades de todas nuestras familias con la de los salones, con los precios de temporada baja se volvió imposible, así que decidí suspender la búsqueda una semana entera, porque ya no la estoy disfrutando. Y por otro lado, cuando la retome, priorizaré, en este orden:
1) Que puedan venir nuestros familiares y amigos más cercanos.
2) Que el precio sea de acorde a nuestras posibilidades.
3) Que el lugar nos guste.
Otros deseos y preferencias, como que sea verano y que el lugar tenga una parte al aire libre, han sido desplazadísimos por estas tres cosas más importantes.
Vista y dada mi primera crisis organizando este casamiento (y ojalá sea la última) me siento obligada a dar mi primer consejo como persona que se casa: Cuando anuncien que se casan, no lo hagan sin fecha. Primero busquen, elijan, y señen y después cuenten. Así, sus familiares y amigos adecuarán sus agendas, en la medida de lo posible, a su casamiento, y no al revés.
¿Pero saben qué? Confío en que aparecerá alguna propuesta razonable en alguna fecha mágica , y si no nos tomamos un avión a Las Vegas y nos casamos ahí, solos Nacho y yo, o nos casamos de acá a una semana y el que puede que venga y el que no, no. Pero como todo el punto de festejar nuestro casamiento es hacerlo con alegría y con los que queremos , respiraré hondo, me armaré de paciencia, y volveré a pensar en el tema dentro de una semana entera.
Sofi
sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay (pero yo no me seguiría estos días porque estoy twitteando cosas depres).
PD1: Esto de estar estresada por un salón es muy de novia y muy poco de Antinovia. Miedo.
PD2: Ayer Luchi vino a mi casa y se sentó ella en mi computadora a buscar aún más salones, y pedir aún más presupuestos. A mí me puso a desenchufarme mirando una serie y comiendo Toddys (sí, ya sé, basta). Amemos mucho a Luchi hoy, llenémosla de comentarios diciéndole lo buena que es, para que su día brille como ella se merece.
PD3: Hoy se casa por civil mi querida amiga Flor, que muy sabiamente anunció su casamiento con fecha puesta. Y es en Santa Fe, un sábado de fin de semana largo, y todos vamos igual. Capaz si nos daba opción le hacíamos problema, más no, porque fue muy inteligente. Flor te admiro. Quiero ser como vos. Cuando me vuelva a casar lo hago así. Me hubieras avisado. Nos vemos en un ratito.
Flor se casa el 16 de marzo, y nos pidió a sus amigas del colegio que nos vistamos de azul. La consigna es que puede ser vestido largo, corto, estampado o liso, pero azul al fin: una versión reinventada de las damas de honor , que en Estados Unidos se visten todas con el mismo vestido, o con el mismo género pero distintos modelos.
Yo tengo dos vestidos azules: uno divino que por estos días me queda demasiado apretado, y otro que ya usé para un casamiento con exactamente la misma gente (una amiga ya se casó con un chico del mismo grupo de amigos de Nicolás, el novio. ¿Se acuerdan del casamiento express de Jime y Fran? Bueno, ellos).
La iniciativa del vestido azul fue bien recibida por todas... hasta que nos dimos cuenta que no teníamos nada que ponernos , y que no están vendiendo muchos vestidos azules por estos días. O sí, pero andá a encontrar uno que te quede bien, que no sea demasiado caro, y que te den ganas de comprar y volverlo a usar. Aparte varias teníamos idea de usar otra cosa: yo, por ejemplo, me compré en las liquidaciones de Navidad un vestido negro lindísimo pensando en usarlo para el casamiento de Flor. Tendrá que seguir esperando en su percha, el pobre, a que sea su momento de brillar.
Entonces me acordé de Rent and Dress, que los tengo en Facebook hace mil, y que nunca había ido. Llamé, y me contaron que alquilan vestidos desde el jueves hasta el lunes , lo que me viene espectacular porque el casamiento es en Santa Fe, y saldríamos el viernes a la tarde y volveríamos el domingo.
Le pedí a mi amiga Ceci que me acompañe al showroom que Rent and Dress tiene en Belgrano, cerca de su casa. Y este fue el resultado :
Ceci encontró un vestido espectacular que se alquiló para el casamiento de una prima. Por mi parte, todavía no me decidí, y además me está empezando a parecer que llegó el momento de dejar de lado las Toddy y retomar la dieta proteica.
Les dejo un video que desde que llegó a mis manos no puedo parar de ver. Ojo con mirarlo en la oficina porque te hace reír a carcajadas.
Sofia.orsay@gmail.com
@sofiorsay
Sofi tiene 29, está de novia hace 5, y se casa con Nacho a fines de este año. Está aprendiendo a cocinar, haciendo dieta proteica, capaz se pone aparatos, se quiere morir porque se cortó el pelo y está muy muy segura de que se quiere casar (pero todavía no sabe exáctamente cuándo –¿tal vez Diciembre?-, dónde ni cómo).