La del camello

Publicado: 15.05.2008 | 11:36 en


 Una nunca sabe cuando se viene la próxima temporada de sexo perfecto. Por si las moscas hice la del camello que acumula y acumula en las jorobas para los tiempos de malaria. Junté besos, caricias, mimos, orgasmos, cucharitas, más besos, más caricias y algunos orgasmos más para toda la temporada. Bueno, no para tanto, pero casi?
¿Ya dije que amo la lengua española en el sentido más amplio de la palabra?


Mujeres del mundo, ante la duda ¡depilaos!

Publicado: 14.05.2008 | 11:11 en


 Jordi duerme en mi cuarto. Sin palabras. Acabo de llamar a la oficina esgrimiendo el primer resfrío de la temporada.
Creo que lo despierto por un segundo round.



Menos pelos, más orgasmos

Publicado: 13.05.2008 | 11:02 en

Acaba de llamar Jordi al movi, me escapo ya de la oficina en busca de una depiladora en zona por si acaso. Media pierna, axila, cavado profundo y tira de cola. A las cosas que una se somete por una potencial noche de amor. Cata me dice que a los pibes no les importa si tenés pelos o no. Yo no estoy tan segura. Voy y vengo.

Pido turno, me desnudo, me entalcan, me manosean, me tironean (sacan lágrimas), me queman y me dejan DI-VI-NA. ¿Qué querés que te diga? Yo bien depilada disfruto más del sexo.


¿Es grave, doctor?

Publicado: 12.05.2008 | 11:42 en

Pedro me hostiga; me persigue por la oficina pidiendo cuentos. A mi me divierte y me hago la interesante pero me muero por contarle la salida del viernes con el catalán. Necesito urgentemente la opinión de un hombre.
-¿Pero qué onda? ¿No pasó nada?
-Nada, nada de nada. La mejor, pero ni mano ni beso ni nada. Noche espectacular, comimos en Little Rose ahí en Palermo, súper romántico todo y eso. Un abrazo al final y mucha miradita a los ojos durante la comida, pero no sé, ni idea? ¿Qué decís, es grave?
-Y?
Cuando más necesitás a tu amigo varón para que te tire una punta, te saca monosílabos y cara de preocupación como si le dijeses que se viene un dólar a $6,15.


Cataluña

Publicado: 09.05.2008 | 10:48 en

Bueno, dado que el muy bonito de Jordi volvió a Buenos Aires y llamó para ir a comer esta noche, hago mis deberes y leo un poco. Lo menos que puedo hacer. Wikipedia me informa amablemente cosas como esta:

Cataluña (en catalán Catalunya, en aranés Catalonha) es una comunidad autónoma española situada al nordeste de la Península Ibérica. Ocupa un territorio de unos 32.000 km² que limita al Norte con Francia (Mediodía-Pirineos y Languedoc-Rosellón) y Andorra, al Este con el Mar Mediterráneo a lo largo de bla bla bla.

Pero en ningún lugar hay un apartado con un título un poco más tentador como "El hombre catalán, sus hábitos amatorios y su perspectiva acerca de la pareja" o "Catalanes, el sueño de cualquier chica argentina" o incluso "Manual del hombre catalán: conquista, usos y costumbres". Nada. Y bueno, será cuestión de salir a explorar y hacer un poco de historia. Mejor exploro bares para esta noche.


Encuentros cercanos con EL tipo

Publicado: 08.05.2008 | 11:05 en

Nadie tampoco te dice que cuando cortás con alguien (no importa cuán corto haya sido el tiempo de relación) que tenés que hacer cierto tipo de división territorial. Más aún si eran casi vecinos. Un contratito ad hoc; algo como "vos te quedás con el Disco, yo puedo comer en Dominga los jueves, vos quedáte con el Blockbuster, yo con el videito de acá a la vuelta, la fiambrería es tuya (los fiambres engordan así que más vale los pierdo), el gimnasio ponele que es de los dos, pero tomo las tardes de los lunes, miércoles y viernes y el barcito de la Boutique del Libro de Thames es MIO MIO MIO MIO MIO y MIO, todos los días del año, de acá hasta que te vuelvas un tipito instruido y dejes de fingirle a la chirusita esa que sos el próximo Pulitzer y la lleves a comprar libritos, ¿Ok?"
Ahí lo encuentro al otro, sentadito en una mesa como si fuese el dueño del lugar. Por supuesto no le dije nada de todo lo anterior. Apenas si nos miramos y nos saludamos.
-¿Qué haces Sofía? ¿Todo bien?
-Todo ok por suerte, che. Bárbaro. ¿Vos?
Juraría que ni se dio cuenta que se me pegó el labio de arriba a los dientes cuando sonreí, de lo seca que tenía la boca. Mañana vuelve el catalán. Tus días están contados, Alvarito...


Encuentros cercanos con algún tipo

Publicado: 07.05.2008 | 11:38 en


 Nadie te dice estas cosas, como por ejemplo que el supermercado es un centro neurálgico de levante. Hay que tener cuidado con la hora, claro, pero es cuestión de agarrarle la vuelta.
La mañana pertenece a las amas de casa de cuarenta y pico, desocupadas por elección, que pasan después de Pilates. Mucha calza, mucho ciclista, anteojos negros y zapatillas.
Solteros disponibles en esa banda horaria: 0.
Después del almuerzo, las señoras mayores y sus maridos (si no duermen siesta) toman el supermercado por sorpresa y circulan a sus anchas entre las góndolas. La música es suave, llevadera, hay poca gente y nadie los apura. El paraíso del jubilado.
Solteros disponibles en esa franja: 0.
Atención ahora con los horarios post laborales; la tardecita y la noche son claves. Esos son los horarios en los que el soltero pasa por el supermercado "después del laburo, antes de que caigan los muchachos a casa." Si lo hace en otros horarios yo sospecharía de que se trata de un desempleado al que terminaré manteniendo en el corto plazo o bien un obsesivo que corta su día laboral para hacer "unas compritas." Al soltero se lo reconoce inmediatamente. Carga ?n? botellas de cerveza y a menos de que se trate de un ejemplar gourmet, el chango estará plagado de muchos congelados.
Solteros codiciados en esta banda: Entre 2 y 4. Nada mal promedio.
ENMIENDA 1: En ocasiones, si hay asado de amigos, pueden circular en manadas de hasta 8 ejemplares. Esto sucede mayormente por las mañanas de fin de semana o nochecitas de verano.
PRECAUCIONES A TENER EN CUENTA. No confundir al soltero con el casado que se encuentra circunstancialmente solo entre las góndolas porque la mujer se escapó un segundo al sector lácteos en busca de los Danoninos que se había olvidado para los críos. Muy terrible pero sucede. Gran desilusión verla correr de vuelta a la cola, empujando entre la gente con los potecitos en la mano. Verificar estado marital antes de poner ninguna ficha ahí. Ni miradita, ni pregunta boba de ¿Ay, tenés idea dónde están los aceites de oliva?


Emergencias domésticas 911

Publicado: 06.05.2008 | 11:34 en


 Los nuevos clientes son exigentes, demandantes casi como pequeños lactantes de 7 meses. ¿Quiero tener hijos? Sí, claro que sí, pero por ahora me entretengo con éstos que son casi lo mismo. Hay que llamarlos, sacarlos a almorzar, reunirse, atenderles el teléfono a cualquier hora y sobre todas las cosas, entregarles todo puntualmente. ¡Ilusos! Esto es una agencia de publicidad, el retraso en las entregas es casi marca registrada. Todo buen publicitario que se precie deberá por definición entregar todo con unos días de atraso y además, mostrar la más admirable creatividad a la hora de las excusas.
Me termino yendo de la oficina a cualquier hora y cuando llego al barrio no encuentro nada abierto. Hasta la coreana de acá a la vuelta había bajado la persiana. Abro la heladera y encuentro poquísimos elementos comestibles:
-fondo de una Coca Zero (absolutamente sin nada de gas)
-una ciruela que debe haber estado ahí desde el verano
-3 fetas de queso de máquina con una adorable puntilla verde de moho que fue creciendo con el pasar de los días
-un brie que tomó la consistencia de huevo de dinosaurio fosilizado
-algo que miro y miro y todavía no puedo reconocer; podría ser desde una fruta chica hasta una albóndiga
En la tele Iwao cocina Ancas de ranas en polvo de almendras. Qué apropiado.¿Los ingredientes? Más allá de las ranas (presentes en todo hogar argentino) te exige semillas de sésamo, ajo rallado, pasta soba (¿?) cebollas moradas y toda una lista extensísima de cosas que jamás conseguiré.
Juro que esta noche me escapo antes y paso por el Disco. Esto es una vergüenza.


Ley de Murphy

Publicado: 05.05.2008 | 11:29 en

Era de esperarse que el catalán justo llamase durante esas pocas horas que me llevó pedir otro chip, colocarlo en el nuevo aparato y esperar a que vuelva a agarrar señal. Justo, justo. Al menos dejó un mensaje.
-Hola Sofía, soy Jordi. Debes estar fuera de la ciudad. Te llamaba para ir de tragos. Mañana viajo por unos días a Iguazú. Te llamo a la vuelta, guapa.
¿A quién se le ocurre ir a Iguazú en pleno otoño?
Todo un ejercicio de paciencia, de temple. Puedo esperar, no hay urgencias, mi vida funciona, tengo un viaje por delante y un catalán que me quiere llevar de tragos.


Un pequeño paso para la humanidad, un gran paso para una soltera

Publicado: 02.05.2008 | 12:21 en


 Nadie puede dimensionar la importancia de un teléfono celular en la vida de una chica soltera. Si tu marido te espera en casa, ¿qué diferencia puede hacerte verlo con una o dos horas de retraso porque hubo cortes en Alem y Córdoba o el subte D se paró en Pueyrredón?

La cosa es que tarde o temprano vas a llegar y ahí estará esperándote con cara de ternero degollado (para que te pongas a freírle las milanesas).


En la vida de la soltera, la diferencia puede radicar en mutar de estado, nada más ni nada menos que en tener marido. Para bien o para mal, no es poca cosa, convengamos.



Milhojas

Publicado: 30.04.2008 | 10:50 en


 Era obvio que el invierno me iba a agarrar así. No terminé de sacar la ropa y entonces salí disfrazada. La clave son las capas; lo único que abriga, muchas capas. Me miro en el espejo de la entrada. Veo al muñeco de Michelin. Musculosa blanca de morley (claro resabio del verano), polera blanca encima, suéter gris (de esos con picos en la parte delantera que se usan con cinturón) y el bendito "tapado negro reciclado" en la mano. Salí tarde así que apenas llegué a imprimirme la presentación y agarré la calle hecha un tornado con cara de desencajada. Creo que fue por eso que dos taxis me esquivaron. El tercero paró.
En el viaje desparramé todo en el asiento. Hice algunas notas, contesté llamados, ordené las páginas de la presentación (noté que faltaba el índice), contesté más llamados y apenas si pude bajarme. En una mano la presentación ordenadita, la cartera colgando del brazo que se va resbalando lentamente por el hombro (¿porqué hacen esto las carteras? es como una pequeña venganza que se toman justo cuando más las necesitás), en el otro brazo el tapado, el bolso de la laptop y el cambio que me dio el taxista (obviamente sin los 35 centavos faltantes "porque no hay monedas, señorita"). Cruzo Esmeralda apenas mirando si venían autos y entro en el edificio. Me presento. Apoyo cartera, tapado, laptop, presentación. Saco documento, acepto tarjeta magnética. Guardia de seguridad exige me la cuelgue de la solapa. Obedezco. Apenas entro al ascensor, me la saco. Queda tan ridícula. Llego a la sala de reunión. Cliente atrasado. Saco laptop, cuadernito de notas, presentación, agenda y se me ocurre chequear si llamó el catalán. ¿Dónde está el teléfono? En el taxi, claro.


Todos los años la misma historia

Publicado: 29.04.2008 | 11:35 en

Cada año que bajo las valijas con la ropa de invierno guardada en lo más alto de mis roperos, lo hago con la misma intriga. Nunca tengo ni la menor idea de lo que queda del año pasado. Es casi como abrir un regalo, la misma sorpresa. Salvo que es un pésimo regalo, de esos que te puede hacer una tía abuela. Nada está a la moda, nada de lo que usarías este año, o peor aún, nada que te entre. Lo hago en etapas; hoy solo bajé las valijas y las dejé al lado de mi cama. Abrí una sola.
¿Qué fue lo que pasó el año pasado? ¿En qué estaba pensando? Nada es combinable, todas cosas sueltas que no sirven para nada. Los tiros de los jeans son bajísimos y sé que me voy a morir de frío con el chiflete helado que te entra por atrás. Necesito botas, marrones y negras altas y bajas. El tapadito negro de todos los días ya pide a gritos un recambio y todos los suéteres de cuello alto también.
-Eso es por comprar barato -diría mi madre- un buen tapado te debería durar siglos.
-Regalamelo vos, entonces.
Silencio del otro lado. Mamá probablemente lo piense unos días y después me llame para contarme que vió uno en alguna vidriera y que me regala la mitad. Mañana sigo con la otra valija. Pienso hacer una lista ordenada de conjuntos básicos para usar este invierno pensando en la combinación de colores para que sean intercambiables. Cuando miro el resumen de cuenta de la tarjeta veo que la compra va a tener que esperar al próximo mes. Mejor pienso en qué me pongo si llama el catalán y me invita a salir.


España, camisa blanca

Publicado: 28.04.2008 | 11:25 en

En el Danzón no se danza ni nunca se debe haber danzado. Hace años que no iba. Los tragos son perfectos, elegí uno enorme con jengibre y miel. Cambió la fauna local. Ahora son mayormente foráneos y lo único que se baila es una danza de seducción tediosa a la que creo le perdí el ritmo. Estoy malhumorada y un tanto agresiva y que me hablen desconocidos al oído en un pasillo en un idoma que no entiendo, no es el programa ideal. Yo soy de la teoría de que "se trata bien a los extranjeros" y entonces hablé (o traté de hacerlo) con un tal Jeremy, un Laars, un Johan, un Frederick y finalmente un español (¡Oh, perdón, un catalán!) Jordi. Opté por el acento que más me gustó. ¡Viva la lengua madre que nos une! Jordi se llevó mi teléfono en una tarjetita que manoteamos de la barra. Ojos negros, pelos revueltos con apenas unas canas de lo más sexies en las patillas, una camisa impecablemente blanca y "te llamo en la semana, guapa".¡Que viva España!


Salir de la cueva

Publicado: 25.04.2008 | 11:26 en

Entre el invierno que se nos viene encima y el desamor, no tenía idea cómo iba a hacer para salir de la cueva. Pero Cata me dio la sorpresa; sin aviso hizo las reservas y me mandó el mail con el código para que llame por el pago. Parece que nos vamos nomás. Parece que la otra tiene más ganas de rajarse que yo. Unos días de descanso me van a venir bien, arruinarán por siempre mis finanzas, pero me van a venir de lo más bien. Voy a ver cómo pido los días en la agencia. De repente me puedo inventar alguna reunión con un cliente de afuera.
Hoy las chicas me llevan a tomar algo al Danzón. Veremos qué onda.


El principio del fin

Publicado: 24.04.2008 | 11:31 en


 Toda una mentira. El letargo asexuado no me duró ni 24 horas.
La llamo a Malena y me dice que me compre una mascota, un perro, algo. A veces lo pienso pero me da la sensación de que es como la aceptación total de la soltería. Un día abrís los ojos y estás viviendo hace 30 años en el mismo loft en Palermo (que para ese entonces va a ser lo más deprimente que haya en Buenos Aires) rodeada de 27 gatos pulgosos que tomaron la casa. Vos te paseás en robe símil seda y Havaianas antiguas, sin bañarte hace días, el pelo hecho una maraña color berenjena rabioso y lo único que hacés es ir llenando los platitos de leche que andan diseminados por la casa uno por uno. Descarto la mascota instantáneamente. Ni un Sea Monkey.


Memorias de una Geisha 2

Publicado: 23.04.2008 | 11:30 en

 

Me pasa que cuando recién termino una relación entro en un estado raro en el que me voy convenciendo de que jamás voy a volver a conocer alguien, enamorarme, o volver a tener sexo en toda mi vida. El proceso es siempre igual, como un pico pero invertido, claro. Primero angustia leve, después desesperación total y finalmente me voy calmando; me voy dando cuenta de que es todo muy mental y me relajo. Encuentro el centro. Me pongo sabia. Pasado todavía más tiempo voy entrando en un letargo asexuado en el que me creo que realmente la vida se trata de otras cosas más trascendentales y se puede sobrevivir perfectamente sin sexo. Bueno, ahora estoy por entrar en el letargo. Nunca sé cuánto va durar.


 


Clavada

Publicado: 22.04.2008 | 10:56 en


 La lista esperanzadora de potenciales "hombres clavo" no funciona.
Marcos, no contesta su celular y después de dos mails manda uno avisando que está en Europa haciendo cool-hunting para la marca de ropa para la que trabaja. Esto pasa con los más pendex, son tan impredecibles. Hoy están acá y mañana te diste vuelta y están en Berlín corriendo atrás de un par de zapatillas.
Gonzalo, después de años de defender su soltería con uñas y dientes y bajar las angustias con largos tragos de algún tinto carísimo, está saliendo con alguien. Esa alguien a la que se refiere constantemente como "mi chica" es diseñadora de ropa y tiene un negocio en Palermo Viejo. La googleo y muy a mi pesar concluyo que además de todo es una diosa. Tacho la G.
Francis. ¿Qué puedo decir de Francis? Su celular no funciona. Debe estar cancelado por falta de pago, ni hablar de su banda ancha. Imposible ubicarlo. Se me ocurre tocarle el timbre en el estudio de San Telmo aunque después pienso que probablemente tampoco tenga luz.


La decisión de Sofía

Publicado: 21.04.2008 | 13:22 en


 Tengo la lista armada con las iniciales de cada uno: M, G y F y los números de teléfonos correspondientes anotados al lado como para hacer los llamados. El sábado y domingo ni lo intenté. El Código de convivencia entre solteros indica que a menos que una tenga la certeza más absoluta de que la otra persona está absolutamente disponible, no se llama en fin de semana. De repente es código únicamente mío, pero el que se quemó con leche...
Además, yo no sé que pasó después de los 25 -o más bien, tan cercano a los 30- pero ya nadie más llama/sale los fines de semana. Debe ser que el fin de semana es más comprometido. ¿O es la noche del fin de semana que es más comprometida por la posibilidad de la quedada a dormir? Puede que sea eso o que no se puede usar la excusa esa de "Che, ¿vamos yendo que mañana arranco al alba?" Debe ser eso. Empiezo por M.


Opciones masculinas

Publicado: 18.04.2008 | 11:37 en

Ferretería
Está la teoría del clavo, por ejemplo, en la que creo profundamente. Un clavo saca a otro clavo. Nada puede ser más cierto. Necesito distracciones. También está esa otra teoría que defiende el reciclaje de candidatos cuando no hay clavos nuevos. A esa también soy adepta. Reviso mi agenda y lista de contactos en mi mail. Después de descartar varios me quedo con una lista definitiva.

Marcos. Muy menor que yo, amigo de un amigo. Salimos un millón de veces; es dulce, comprensivo, teníamos buen sexo y no representa ninguna amenaza para mi delicada psiquis de estos momentos. Algo así como un caballito de batalla, lo que siempre funciona, el ?vestido negro? de Chanel.
Gonzalo. Lo conocí cuando estábamos desarrollando la campaña para el banco en el que él trabaja. Un tipo un poco light digamos. El único libro que había leído en su vida era ¡Viven! Deportista y experto en vinos hasta volverse casi insoportable. Resulta que ahora cualquiera que no tenía nada que hacer con su vida, cada vez que te abre una botella te habla de taninos y ?golpe en boca? como si fuese un enólogo. Soltero hasta donde recuerdo. Tuvimos una brevísma historia que no llegó a nada (ni siquiera a la cama) pero el tipo es buenmozote y creo que yo le gustaba. En realidad no me acuerdo; era en una degustación de vinos y yo me había emborrachado un poco.
Francis. Nunca supe el apellido. Artista plástico (o eso es lo que dice que hace). En realidad de plástico no tiene nada, hace unas monstruosidades en vidrio soplado que no podrías poner en ningún lado. Es un tipo divertido, a veces un poco intenso y con la misma facilidad pasa a unos estados de depre tan bajos que hay que levantarlo con una palita. Es artista, claro. Suele estar en bancarrota y la última vez que fui a su estudio en San Telmo comimos a la luz de las velas porque le habían cortado la luz.

Hay opciones masculinas en el horizonte; que haya opciones me tranquiliza.





Fue bueno mientras duró

Publicado: 17.04.2008 | 10:54 en

Doy vueltas en la cama durante toda la noche y termino enredada en las sábanas como un panqueque. Esta mañana no me podía despertar. Abro los ojos y el primer pensamiento es siniestro; darme cuenta que había mandado ese mail era la peor pesadilla. Corro a la máquina, la enciendo. Abro. Enviar y recibir, una, dos, tres veces. Por supuesto que mi máquina no entiende de ansiedades y sigue su curso como cualquier mañana. Hago click en Herramientas y veo dos mails entrando. Uno es de Álvaro. Trago saliva.
Álvaro contestó. A punto de escupir el corazón por la boca, respiro hondo. ¿La primer desilusión? Tres o cuatro lineas. No más. Lo copio textual.

Sofía
No sé muy bien qué decirte. Creo que estaba todo bastante claro entre nosotros y que no había necesidad de todo ésto. Veo que me equivoqué. No se trata de que hayas caído en mi "pole position" ni nada como el estilo como ponés vos en tu mail. El tema es que conocí a alguien y estoy muy bien y ya no vamos a poder vernos.
Te dejo un beso grande,
A

Le faltó agregar algo así como "fue bueno mientras duró". Lo releí varias veces más para comprobar lo que decía. Resistí la primer lágrima que ya estaba asomando y me fui a la cocina a preparar un café que sabía que no iba a tomar porque las náuseas eran insoportables. Fantaseé con tomarme el día. Imposible, dos presentaciones con clientes y un almuerzo.
¿Quién se cree que es éste diciendo que "todo estaba bastante claro entre nosostros"? ¿Claro, qué? Creo que lo odio. Miro el reloj. Ocho y cuarto.
-¿Cata? ¿Estás saliendo? Ayer le mandé un mail. Contestó...
Lo increíble de tus amigas es que no les tenés que explicar nada. Yo digo "Mandé mail" y Cata ya sabe exactamente a qué me refiero. A veces la adoro.
-¿Para qué le mandaste un mail? ¿Qué pone?
-Nada, que está saliendo con una mina y que creía que estaba todo bastante claro entre nosotros y que ya no vamos a poder vernos?
Lloré hasta las 9 menos cuarto. Cata me fue guiando por el guardarropas para que me vista y vaya a la oficina. Casi como esas dos inglesas de A&E, Trinny and Susanah, las de ¡No te lo pongas! Para completar me puse unos anteojos de sol gigantes que me compré el año pasado en New York. Son tan grandes que te tapan casi toda la cara. Ideales. Lo que menos necesito es que me anden preguntando qué me pasa.
Inevitable. En la oficina Pedro me ve y me saluda con un ¡Qué caripela, nena!
-Hoy no. Después te explico.
Decido ahogarme en el trabajo. Si trabajase en Mc Donald´s hoy me nombrarían empleada del mes y estaría mi linda cara empapelando las carteleras.


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