Weblog de la soltera

De diván

Publicado: HOY | 11:30

Si el doctor Freud, me tuviese recostada en su diván, no dudaría en hacer su dictamen, que sería más como una sentencia, sospecho.

Llegamos a la presentación de los vinos. Era un grupo chico. El enólogo amigo de Mariano y dueño de la mini bodega boutique, en realidad estaba testeando sus primeros vinos entre un grupo reducido de amigos. Gente divertida, todos muy simpáticos. El enólogo servía, hablaba, explicaba, servía, servía, servía. Me enamoré de un cosecha tardía, dulzón, frutado (como era de esperarse de un cosecha tardía, supongo) que me confundió y se hizo pasar por algún inofensivo juguito tentador. Pero no, era vino. Y es sabido que hay una cantidad de vino que puede consumir el cuerpo de una mujer. Bueno, mi cuerpo no dijo basta cuando debía. Supongo que tenía en mente esto de relajarme, de estar así como a punto para no pensar tanto, para dejarme fluir y todas esas cosas. Me relajé. Por demás. Ya me ha pasado, lo sé (esa vez en la fiesta con El Turco) pero esta vez lo que me pasó fue que me sentí pésimo y tuve que correr a casa y encerrarme en el baño con lo que creí iban a ser unas náuseas interminables. Mariano me dejó en casa, insistió en quedarse hasta que me sintiese mejor pero le dije que se fuera, que lo llamaba más tarde. En pocas palabras, no tuve segunda oportunidad. Queda pendiente.

Una hora más tarde, cuando logré reptar del baño hasta mi cama con un poco de dignidad, lo llamé. Estaba preocupado pero se reía. Yo también (un poco). Pero en realidad, lo que no me da nada de gracia es cuando mi inconciente me traiciona así de manera tan obvia, tan predecible el muy perro.


Visión de futuro

Publicado: 19.11.2008 | 11:13

Después de haber dejado (casi literalmente) un ojo de la cara en la óptica ayer a la tarde, elegí unos divinísimos marcos rectangulares (ya sacaré foto) que espero me hagan lucir todo lo sexy, misteriosa e intelectual que me prometieron ayer. La pequeña fortuna que pagué por ellos lo ameritaría. Mariano me acompañó y levantó el pulgar o lo bajó como un emperador romano cualquiera frente a cada opción. Estaba sentado en un sillón de la óptica y yo me acercaba desfilando cada par y poniendo caras. Algo así como Pretty Woman versión miopes pero con una pequeña diferencia, a la hora de sacar la billetera yo presenté mi simpatiquísima tarjeta de crédito y pedí incómodas cuotas. Pero listo, ya está, en unos días seré una chica con anteojos.
Hoy vamos juntos a una presentación de no sé qué vino, de no sé qué bodega boutique. Seguramente la noche siga y tendré mi segunda oportunidad, o la tendrá él. Puede que un poco de vino ayude a relajarnos y ver qué onda. Es increíble lo bien que nos llevamos en todos los demás lados. Una picardía, mirá, diría alguna tía vieja.


¡Qué ojos tan grandes, Sofía!

Publicado: 18.11.2008 | 11:36


 Para verte mejor. Porque resulta que ahora con todo este tour médico de fin de año que se me ocurrió visité también al oculista. Así de rutina nomás, digamos. ¿Todo para qué? Para enterarme que los treinta me agarran toda chicata. Eso, voy a ser una chica con anteojos.
Esta tarde parto a una óptica a comprarme el par más canchero que haya visto en mi vida. Que por lo menos la madurez no me agarre sin glamour.
De repente, quién dice, en unos días veo todo más claro. Lo que parecía grande e importante, puede que ya no me parezca tanto. ¿Y las pequeñeces? Bueno, esas no creo que se agranden.



Jekyll y Hyde

Publicado: 17.11.2008 | 10:29

A veces la prudencia es una virtud (de las más maravillosas diría). Por suerte me quedé por estos pagos. El sábado salimos y casi se imponía que pasásemos la noche juntos. No sé porqué dije eso. No suena bien, pero es así. Yo tenía ganas, el supongo que también y en algún lugar, ¿cuánto más se puede esperar? Porque en mi forma de ver las cosas, si eso falla, estoy en problemas.
Bueno, falló supongo. O algo por el estilo. Todo lo divertido que tiene Mariano cuando estamos juntos, todo lo caballero, lo sensible, lo atento, lo interesante, bueno, todo eso, aunque suene imposible de creer, se le olvida en la cama. Una cosa rarísima. Digamos que todavía estoy en condiciones de atribuirlo a la primera vez y todo ese rollo en el que no creo enteramente porque somos gente grande, ¿cuánto puede seguir fallando el sexo después de unos primeros encuentros? No quiero entrar en detalles, o sí, muero por entrar en detalles, pero no estuvo en los detalles el tema. Fue toda una sensación general, una falta de cuidado, de registro, poco sensual, poco creativo, poco de todo, tanto que me terminó contagiando a mí y seguí con la corriente sólo para que termine lo más rápido posible. Preferí irme a dormir a casa con la excusa de que mamá cumplía años (que no es excusa, era verdad) y quería estar temprano en lo de mis viejos y además correr al Paseo Alcorta a comprar el regalo temprano a la mañana. Hablamos anoche un rato pero todavía ni tocamos el tema. En el camino en auto cuando me llevó, volvió a ser el de antes. Algo así como Jekyll y Hyde y yo acá preguntándome cuál de los dos es el verdadero.


Ensayo local

Publicado: 14.11.2008 | 11:40

Mariano me llama anoche y me dice que le encantaría que nos fuésemos el fin de semana juntos a algún lado. Tiene un amigo que le viene ofreciendo su casa en la playa hace semanas; está desocupada y nadie de la familia la usa.
A ver, todo bien con la propuesta pero salimos una media docena de veces y nos habremos dado otra media docena de besos. Qué se yo. Creo que no estoy para un fin de semana entero juntos. De repente estoy más para un ensayo local y después ver si da para alejarse de la Capital Federal. Como demasiada intimidad toda junta, ¿no? Pasar del beso a compartir el baño, la cama y todas las comidas juntos me parece too much. Era una propuesta sin compromiso de compra dijo, la casa en la playa está disponible y es solo cuestión de agarrar el auto y mandarnos este fin de semana o el próximo o cuando sea. Creo que le voy a sugerir que nos quedemos y hagamos algo por acá. Si no puedo decirle a él con confianza que no me da para irnos juntos a esta altura es una clara señal de que todavía no es momento.
Además, ¿si nos vamos y esta noche me doy cuenta de que en la cama somos un cero? ¿O que nos irritamos con alguna cosa, o no le gusto? ¿O me siento insegura/incómoda/aburrida/claustrofóbica? Pensando en eso, un fin de semana entero me parece una eternidad; imposible. Mejor ensayar en Palermo y otro fin de semana, en todo caso, elegimos otros destinos, ¿o no?


¿En qué estás?

Publicado: 13.11.2008 | 11:32

Mis amigos y mis amigas me preguntan en qué estoy. No sé muy bien en qué estoy. Esto no es como la pregunta incisiva de mi prima puerpérica, esta es pregunta de amigos, esta hay que contestarla. ¿En qué estoy? Pienso. Doy vueltas. Supongo que lo que estoy haciendo es conociendo a alguien, pero no se puede decir que esté saliendo con alguien. Es decir, no estoy 100% libre ni 100% tomada. ¿O sí?
Si es para presentarme a un tipo supongo que diría que por ahora no, que me estoy viendo con alguien. Eso, viendo me gusta. ¿Tenés que haber tenido sexo para decir que te estás viendo con alguien, que estás saliendo? Si es así, no es mi caso todavía. Por otro lado tengo que admitir que tuve sexo cuando ni siquiera estuve cerca de estar saliendo. Es todo tan complicado. Me obligan a definir una situación que ni yo sé muy bien cómo es y no me molesta nada que sea así, ojo, estoy tranquila. Lo hacen por interés, claro, pero igual me confunden. ¿Y si les digo así tal cual? Mirá, salí varias veces con este chico que me mandaba regalos a la oficina y después me llevó a comer, fuimos a tomar algo y básicamente vamos y volvemos juntos casi todos los días. Dejame que te cuente después del viernes que tal vez sepa un poco más.
¿Muy largo? ¿Qué se dice en estos casos?


La visita

Publicado: 12.11.2008 | 11:35

Las primas parece que cargan con buena genética y hacen niñitos más lindos que conejitos de angora. Mamá le da el regalo ?de parte de las dos? y pide hacerle upa al bebé.
-Ay, mamá, no se anda cargando a los recién nacidos. Venimos de la calle, es un asco.
Me tira una mirada fulminante pero a esta altura yo pretendo hacerle concluir que fue una mala idea traerme a esta visita. Creo que lo logro. Mi tía la mira con compasión y me hace una carita. Hace muchas caritas en las que arruga la nariz. Mi prima, con bebe rosa en brazos y un gorrito diminuto me sonríe.
-¿Y vos Sofi, para cuándo?
Ok, puede que yo esté sensible, puede que sea una frase armada que es inevitable decir o puede ser que la gente no tenga la menor idea de la reacción interna que una puede tener por cinco palabritas.
-Ojalá. Algún día.
Me encierro en el baño del sanatorio y la llamo a Cata. Porque, ¿qué se contesta a semejante pregunta?
Esta mañana, Mariano me pasó a buscar y me trajo a la agencia y charlamos todo el camino. Esta vez en auto por suerte, mis pies ya no resisten esta relación. Una posibilidad es volverme en zapatillas y abandonar las sandalias con un poco de taco que me quedan tan bien. Ni pienso. Sufriré estoicamente el amor en cuerpo y alma si es necesario. Anoche había notado mi malhumor cuando hablamos para arreglar. Le conté muy por encima, no me parecía demasiado estratégico contarle que toda mi familia quiere que me case y me reproduzca. Quiero que esto avance un poco, pero así como venimos, de a pasitos (valga la metáfora).


Las primas

Publicado: 11.11.2008 | 12:08


 Mamá me llama para anunciarme que una más de mis primas acaba de parir un hijo más. Últimamente esto sucede en forma casi anual yo diría. Las primas son muchas, muy ruidosas y se ve que más fértiles que conejitas de laboratorio (o de Playboy para el caso). O bien se la pasan ejercitándose en las artes reproductivas o bien mi percepción del tiempo falla y el año vuela.
Mamá asume que la noticia hará que yo salga corriendo a Cheeky, Meeky/Muky/Miki (o como se llamen esos negocios) a comprar un enterito/batita/body/porta-enfant (o como sea se llamen los ítems para bebés) para Lautaro/Matías/Segundo/Jacinto (o como sea se llame el niño).

-Sofi, nació Nico.
Primer error asumir que yo sé quién es Nico.
-¿Quién es Nico, mamá?
-El hijo de Clari.
Segundo error asumir que yo estoy al tanto de que Clara, mi prima, estaba embarazada.
-Ah, no tenía idea que estaba embarazada.
-Ay, Sofía, te lo dije mil veces.
Mentira o estoy sorda o niego.
-Bueno, mamá, qué se yo. No lo registré y a Clara no la veo desde navidad del 2006. Ni idea.
Mamá se ofende como si le hubiese ignorado a su propio nieto.
-Bueno, ¿pasás por el sanatorio después de la oficina? Si querés le compro algo de parte tuya y nos encontramos ahí.

Si no la gana la empata.




Caminante no hay camino

Publicado: 10.11.2008 | 11:09

Hay canales en el Delta y una lancha que los recorre despacito con una luna por momentos un poco cubierta por las nubes del viernes a la noche. Mariano me busca por casa, vamos hacia el bajo de San Fernando a una guardería y nos bajan su lancha. Nos subimos y arrancamos despacio mientras nos movemos entre los barcos. Me siento a su izquierda, arrodillada como para estar más alta y poder ver hacia delante. La lancha hace ruido así que casi no hablamos durante el trayecto que es igual es corto. Yo le miro disimuladamente los brazos que agarran el volante. Maneja seguro, me gusta. Llegamos a un bolichito todo de madera con mesitas al aire libre y velas. Elegimos una bien cerca del muellecito como para estar cerca del agua y ver los barcos amarrados en el canal. La comida es sencilla y nos tomamos unas cervezas pero el lugar y la noche están increíbles.

Hablamos de todo, esta vez (por suerte) sin caminar tanto. Durante la comida me agarra la mano distraída y no me la suelta hasta que saluda al dueño del lugar cuando nos vamos. En la lancha de vuelta cada tanto me mira y me sonríe. Ya por Lugones me pregunta si quiere que pasemos un rato por su casa a tomar un café. Yo me debato internamente. Pienso que la noche estuvo perfecta así, que a veces hay que saber cortar algo que está saliendo bien sólo para que tenga continuidad.
-Feliz paso otro día a conocer tu casa. En serio. Pero hoy no...

Y ahí me acerqué yo y le dí un buen beso como para que no quedaran dudas de lo que decía. Mejor, pensé. El domingo me llamó y desayunamos juntos antes de que se fuera a un almuerzo en lo de sus padres. Así estamos, haciendo camino al andar.


A veces no me gusta tanto ser mujer

Publicado: 07.11.2008 | 11:31


 Primera hora de la mañana, turno con el ginecólogo. La verdad es que había ido durante el "episodio" con El Turco pero fue casi todo telefónico salvo por una brevísima consulta en vivo. Ahora me tocaba el chequeo de rutina, PAP, colpo, lolas y toda la bola. Hay que aprovechar antes de fin de año porque en enero los médicos huyen como rata por tirante. Cada vez que voy me pregunto lo mismo. ¿Porqué esto? El razonamiento sigue con los hombres y los pocos tormentos a los que se someten a no ser por la afeitada diaria y a la revisación de próstata (pero ya de mayorcitos). ¿Qué es eso frente a años de PAPs, mamografías, ecografías transvaginales y depilación con cera en pierna entera, axilas, bozo, cavado y tira de cola? Y después me contesto que al ginecólogo hay que ir simplemente porque "hay que" (como cuando mamá me decía "porque lo digo yo y sanseacabó, querida") y además porque si algún día voy a ser madre yo (Dios y la naturaleza así lo quieran) digamos que tengo que tener la maquinaria bien cuidada y en funcionamiento.
Ahora, otra cosa que me pregunto. ¿Cómo nadie inventó un espéculo de un material un poquito más amigable, se puede saber? ¿Silicona rígida de temperatura corporal o algo así no será posible?

PS: Hoy a la noche, Mariano (espero). Y que no sea caminata sin rumbo, que lleguemos a algún lado.


Acalorada

Publicado: 06.11.2008 | 12:20

Mariano me confunde. Textea desde la planta baja, cortito y al punto. "Abajo. Bajás?". Lo encuentro en la entrada y creo que se pone contento de verme. Ahora me agarra la mano ni bien pegamos la vuelta a la esquina, así seguro, sin dudarla un minuto. Hacemos el mismo camino. Yo creo que me voy a desmayar del calor pero disimulo. Quiero proponer tomarnos un taxi pero pienso que sería una loca desagradecida si cambio una caminata de la mano por un taxi. Descarto la idea. Hablamos, hablamos un montón. Cada tanto nos soltamos las manos pero es por momentos nomás, para acomodarme el pelo yo, para agarrar su celular el. Después enseguida se encuentran casualmente y se vuelven a agarrar. Nosotros hablamos, nos reímos y es como que allá abajo las manos están en otra historia, se rozan, se aprietan un poco, se entrecruzan los dedos. Las manos están en algo así como demasiado sensual para la conversación que estamos teniendo Marcos y yo. Me desconcentro y hago un esfuerzo terrible por contestar las preguntas acerca del laburo, mi vida, mis ex, mi familia. Marcos no para de hablar, como si no registrase en lo que están las manos. Resulta ahora que tengo una mano medio atorrantona que no responde, facilonga, se deja seducir fácilmente y no la puedo parar.

En la puerta de casa nuevamente. Ya la escenita me suena conocida. Todavía las manos siguen ahí abajo, para esta altura deben estar desnudas haciendo cualquier cosa o estarán por fumarse el puchito post sexo. No lo sé. Junto coraje.
-Tengo unas cervezas, ¿querés subir?
Y así nomás agarrados de la mano, se me acercó, me dejó un beso en la punta de los labios y me dijo que tenía fútbol a las 9, que le encantaría.
-Pero si no hacés nada el viernes, soy todo tuyo. Vamos a comer o algo. ¿Te parece?
-Dale.
Y me metí un casa y casi pego un grito de las ganas de darle un beso con las que me había quedado. Abrí un cerveza, abrí la ventana del balcón y dejé que entre un poco de viento de afuera para bajar la temperatura. Del departamento.


¿En qué estabas pensando?

Publicado: 05.11.2008 | 11:30

Parece mentira, como si lo oliesen, un sexto sentido que sé que no tienen pero a veces los hombres (desubicados) te hacen estas cosas: "Pasó tu cumpleaños; ese día me acordé un montón de vos y le di 2000 vueltas a la idea de llamarte pero bueno, ya ves, no llamé". Después el mail sigue contando un poco de su vida (omitiendo su morocha novia), preguntando por la mía (mi vida, no mi novia) y queriendo saber cómo pasé mi cumpleaños número 30. La firma al final del mail es clarísima, termina ?Besos, El Turco?.

¿Tenía que escribir justo ahora? ¿Qué le pasa, alguien le contó que puedo estar mínimamente interesada en otra persona y vuelve a molestar así como teledirigido por un sistemita de radar? ¿O son casualidades y no le doy ni cinco minutos de pensamiento?

Hoy quedé con Mariano para volvernos juntos caminando. O me enamoro o me hago maratonista. Eso, en eso me voy a concentrar, en que Mariano me divierte y lo voy a volver a ver esta noche.



Second date?

Publicado: 04.11.2008 | 11:33

Es oficial, no tengo ropa de verano. Mamá vino a traerme las escasas cosas que quedaban en su casa y lo tuve que admitir: no tengo nada. Apenas unas polleras y pantalones para rescatar, algunas remeras. Pero mirándolas de cerca, ni las musculosas blancas están perfectamente blancas como a mí me gustan. Tengo que invertir en nuevo guardarropas con limitadísimos recursos. Va a ser todo un trabajo de ingeniería, comprar con la cabeza versus mi conducta habitual de comprar compulsivamente en brotes de enamoramiento con una prenda. Porque yo soy de las que se ensañan con unas chatitas lilas y pueden llegar a armar un atuendo entero a partir de ahí. Ahora voy a chusmear si por algún lado alguien define los básicos de este verano para ver si me inspiro.

Mariano me mandó un mensaje ayer a la tarde. "Caminamos de vuelta a Palermo?". La verdad que me pareció un buen programa, algo original, nada de sentarse a consumir caipiroskas en un bar. Bajé y me estaba esperando en la puerta. La tarde estaba perfecta y encima es increíble lo tarde que oscurece. Caminamos todo derecho por Libertador, Figueroa Alcorta del lado de las plazas y doblamos en Casares. No paramos de hablar un minuto. Cruzando Libertador el semáforo cambió en el medio. Mariano me agarró de la mano y corrimos los metros que quedaban hasta la vereda. Cuando llegamos no me la soltó y seguimos caminando así por Ugarteche. Me acompañó hasta la puerta de casa, me saludó con un beso (¡en el cachete!) y se fue. Me quedé con la llave en la mano mirando y entré a casa contenta. Creo.


Lunes por la madrugada, me levanto...y no veo nada

Publicado: 03.11.2008 | 11:31


 Todo por levantarme a los apurones. Robarle una horita más de sueño al despertador (sí, como si tuviese vida propia y fuera el que me interrumpe el sueño voluntariamente, adrede, en venganza). Entrar a la cocina hecha un zombie, poner la leche a calentar, irme, chequear mails, elegir zapatos y lo inevitable. Volver y encontrar todo volcado. Ni me pongo a interpretar la metáfora. No tengo leche derramada por la que llorar hoy por hoy más que literalmente esta.

Si hay algo que voy a extrañar si me caso y tengo hijos algún día, es dormir así descaradamente como lo hago los fines de semana hasta el mediodía. Eso, y no hacer la cama los lunes, como hoy, por ejemplo, que salí corriendo y dejé todo hecho un caos. No sé si es la época del año o soy yo o si estamos todos igual, pero tengo un cansancio encima que solo se me va con un promedio de 10 horas corridas de sueño los fines de semana. Mi madre me dice que eso es comportamiento adolescente, que dormir tanto no es bueno. Yo le digo que no se meta y no me llame antes del mediodía si no quiere enterarse. Me dice que "no es normal". Le digo que "vos lo decís de envidia porque sos como Bernardo Neustadt". Se ríe.

¿Alguien ya planeando las vacaciones? ¿Solas/os acompañadas/os? Ese es otro temita que me conflictúa un poco. ¿Con quién viajar y dónde, no? Pero bueno, hay tiempo...


First date

Publicado: 31.10.2008 | 11:40

Así, sin muchas explicaciones. Porque es gracioso y me hizo reír y también se moría de risa con mis cuentos y porque parece inteligente y un sensible encubierto (de los que me atraen) y porque se maneja seguro y porque no pasó nada de nada, podría decirse que después de una primer salida, Mariano me gustó. Así con tranquilidad, me gustó.
Eso o las 3 Caipiroskas que nos tomamos.


Fluyendo (de pura casualidad también)

Publicado: 30.10.2008 | 11:36

Anoche cuando salí de la agencia (sí, era de noche, últimamente no logramos irnos en horario coherente) salí por la puerta hecha un tornado, caminé media cuadra y ahí estaba Mariano. Evidentemente somos vecinos laborales. Estaba entrando al estacionamiento donde deja su auto, con el papelito en la mano a punto de pagar. Cuando me vio, se acercó, me saludó con un beso y se rió.
-No me llamaste, le diste vueltas al tema y no me llamaste, ya me imagino. ¿Cómo sos, eh?
Y se siguió riendo. Yo no supe mucho que explicar, dije que había estado a mil y que la verdad que no me daba llamar.
-No tenía tu teléfono. Si no te hubiese llamado yo. Ahora si me lo das, te llamo.
Dicté así sin pensarlo y el lo anotó en su Blackberry rapidísimo con un dedo.
-¿Te acerco a algún lado?

Si hay algo con lo que me taladró el cerebro mi madre de niña primero y de adolescente después fue:
-Nunca pero nunca jamás aceptás un caramelo de nadie que no conozcas.
-No te subís en autos ni motos de gente que no conocés. Me llamás a la hora que sea y yo te busco donde sea. ¿Queda claro?

Y bueno, treitañera y todo y sin saber bien por qué, me vi diciendo que no gracias, que lo esperaba a Pedro porque habíamos arreglado para comer con los chicos de la agencia.
-OK, entonces prometeme que tomamos algo temprano mañana a la tarde. ¿Te llamo y arreglamos? Relajá, Sofía, te llamo yo, je.

Y así quedamos. Llama el, saldremos a tomar algo a la tardecita (si logro escaparme) y veremos qué onda.



Harta

Publicado: 29.10.2008 | 11:29

Yo creo que después de estar rodeada de tantos hombres machistas (más o menos disimulados, más o menos conscientes de que lo son), empezando por tu padre y siguiendo por cada uno de los tipos con los que saliste, inevitablemente, te volvés un poco sensible al tema y los razonamientos se te trastocan. Y lo detesto cada segundo, créanme, cuando me encuentro pensando como un hombre. Pero lo que ayer parecía una simplísima llamada, terminó en una discusión de 4 horas con los chicos en casa. Había varones y mujeres, más o menos de mi edad y mucho vino. Todos solteros, algunos en pareja pero ninguno casado. Escuché cosas como:
-A los tipos no se los llama. Si los llamás se la creen.
-A los hombres les gusta cazar, si saben que te tienen, pierden el interés.
-Las minas que van muy de frente les generan inseguridad, se apabullan un poco.
-Las minas inteligentes asustan (LA PEOR DE TODAS)
-Hacerse la difícil resulta; siempre. Eso y desaparecer un poco.
-Un tipo que deja la seducción en tus manos no está auténticamente interesado.
Lo que yo digo es que desde el fondo de mi corazón no creo que las cosas tengan que ser tan complicadas entre los hombres y las mujeres. Y que de ser así, me retiro del juego. Francamente me torra.


Llamame

Publicado: 28.10.2008 | 11:17

El restaurant estaba lleno de gente. Entramos con Pedro, otra chica de la agencia y los clientes. Nos ubicaron en una mesa al lado de la ventana que daba a la calle. En cuanto entré hice un recorrido panorámico del lugar y no lo vi. Estuve entre aliviada y desilusionada. Ay, las mujeres, las mujeres. Al final nunca sabemos bien cómo sentirnos. Opté por concentrarme en la reunión, por ser simpática con los clientes, por cerrar lo que había por cerrar y ser productiva. Para cuando pedíamos los postres lo veo venir caminando por la vereda y mirar para adentro del lugar con interés. Enseguida me vio, saludó con la mano y sonrió. Después dobló los tres dedos del medio, estiró los otros dos y se los acercó a la oreja derecha como imitando un teléfono y con los labios dijo "Llamame". Le sonreí y seguí con lo mío, por supuesto absolutamente desconcentrada pensando cómo pretendía que lo llame si nunca tuve su teléfono. Cuando pasé por la caja había dejado un papelito con un número al lado de Mariano (subrayado con una doble línea). El maitre me lo alcanzó con cara seria antes de abrirme la puerta para salir.
Tengo el papelito acá arriba de mi escritorio. Yo nunca tuve muchos pruritos a la hora de llamar a los tipos pero en este caso no sé por qué le doy vueltas al asunto. ¿Qué hago, lo llamo para almorzar? ¿Le mando un texto?


Casualidades

Publicado: 27.10.2008 | 12:06

El fin de semana me encargué de salir hasta tarde viernes y sábado, no tanto por los programas sino para asegurarme de poder dormir cuando llegase. Resultó. Para la hora que volví, las luces estaban apagadas y no había música ni gritos. Ahora estoy medio obsesionada con el tema y pienso que de repente sólo fue cuestión de suerte y que el fin de semana estuvieron afuera. Pero no, el sábado a la mañana encaré a los tres mejicanos en la puerta de entrada (porque son tres) y les pedí educadamente que se pongan media pila (no en estos términos porque ya las barreras idiomáticas son suficientes). Como sea, se las pusieron. Órale.
"Casualmente" tenemos una presentación ahora en un rato y al mediodía llevamos a los clientes a comer a este lugar de acá a la vuelta. Veremos si "por casualidad" me lo cruzo a este Mariano. Pedro está más divertido que yo con el tema. Como ya sabía desde el viernes que teníamos esta reunión, me vine especialmente bien vestidita con mi remerita nueva de regalo y toda bien maquillada. Qué casualidad, ¿no?
¿Su fin de semana? Qué lindos días, ya apagué el tiro balanceado y pagaría para que la temperatura se quede así, ¿no?


Alerta. Consorcista mal dormida

Publicado: 24.10.2008 | 11:13

Con esto de que Buenos Aires se llenó de extranjeros y Palermo directamente explota, tengo dos mejicanos alquilando acá al lado hace un año y hace un año exactamente que duermo mal por lo menos una vez por semana y seguro los viernes y sábados.

Anoche llegaron a las 5 de la mañana, se les dio por prender la música a todo volumen y cocinar fritangas. Me despertaron todos los sentidos y de la peor manera. Me vestí, salí, les toqué timbre y el justificativo fue:
-Pero hace diez minutos que llegamos nomás.

Como si eso justificara algo. Yo ya tenía dos horitas que me restaban de sueño, dos horitas que por supuesto nunca pude usar para dormir porque simplemente no lo logré. Me cerraron la puerta en la cara, bajaron la música pero siguieron con lo suyo, es decir con su fritanga y hablando a los gritos y llegué a escuchar que también hablaban de mi (mal, por supuesto).

Anoche quise un novio alto y fornido como alguno de los Titanes en el Ring o Hulk porque tengo esta sensación de que si aparecía el no me cerraban la puerta en la cara así. De repente lo hago a Pedro llamarlos hoy y pedirles que aflojen. Me he vuelto una machista; suponer que una voz masculina los va a amedrentar...

Estoy de un humor de perros. La falta de sueño me vuelve una hiena. Pedro me dice que vayamos a comer a este lugar de acá a la vuelta pero yo le digo que va a parecer como que estoy haciendo todo por encontrarme a este Mariano.
-Si quiere hacer contacto ya sabe dónde ubicarme.
Así estoy, hecha una fiera.


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