Yendo de la cama al box

Publicado: 02.07.2009 | 11:35

La agencia es un páramo. Falta la mitad de mi equipo y otros tantos de los otros tres en mi piso. Todos con resfríos o fiebre o alguno de los síntomas que sugieren el encierro. Gran Jefe se queja y anda como un loco diciendo que hay que cubrir baches y cooperar. Cooperar implica quedarse hasta cualquier hora y bancársela como se puede. No me quejo; me siento bien y tengo trabajo pero estos días parecería que lo único que hago es levantarme al alba, sentarme en mi box con mi compu, trabajar hasta que se hace de noche, llegar a casa y caer rendida. No me da ni para un cafecito en el medio del día. Parece que esto va a seguir así por unas semanas más así que más vale acostumbrarse. Las últimas dos noches apenas llegué con el horario a pedir delivery, comí en la cama y tengo que confesar que amanecí con el cadáver de un cuarto de pollo en la bandeja al lado de mi cama (que ahí quedó). Un horror.

Mis amigas casadas me llaman y están aterradas con la idea de los chicos en casa las siguientes 4 semanas. Una me llamó y me hizo una propuesta concreta.

-Nena, te juro que te cambio estas 4 semanas ¡CUATRO SEMANAS! en la agencia por venirte a casa y encargarte de los 3 pequeños delincuentes. Posta. Pago en dólares. Y encima Tato viaja por trabajo y me deja en banda 10 días.

Así las cosas. El pasto siempre más verde en el jardín del vecino.


Un poco de Luz

Publicado: 01.07.2009 | 11:12

Chatear con Luz siempre me pone en foco. Cuando estoy perdiendo el norte, me vuelve al centro. Y además, sus teorías me hacen reír.

3:51:58 PM Sofía: siento que NUNCA voy a poder estar con alguien

3:52:01 PM Sofía: estoy fatal, ya sé. Entré en modo quejita, pero siento como que no hay pibes

3:52:40 PM Luz: Pero sofía, cómo se van a agotar los hombres?

3:53:12 PM Luz: no solo es estadísticamente imposible que no encuentres a alguien con quien se gusten, es poéticamente improbable

3:53:21 PM Luz: el tema es no perder la calma, nada más

3:53:26 PM Luz: que no es un tema menor

3:53:39 PM Sofía: claro

3:53:41 PM Sofía: la calma

3:53:47 PM Sofía: a veces la tengo

3:53:55 PM Sofía: ahora estoy desmoralizada ponele

3:54:00 PM Sofía: después de este torre con el que salí el otro día. Un egocéntrico. Agotador. No me registró en ningún momento. Fito se va la semana que viene. No sé, extraño a cualquiera, al Turco, a Rafa, cualquier cosa. Y cada vez que no funciona la misma sensación, esa de que nunca más vas a conocer a nadie.

3:54:05 PM Luz: no!

3:54:31 PM Luz: el tema es que hay que circular

3:54:38 PM Luz: y, te lo digo, bajar las exigencias, posta

3:54:43 PM Sofía: cosa que no hago

3:54:48 PM Sofía: lo primero, circular digo

3:54:51 PM Luz: sí

3:54:51 PM Sofía: y las exigencias tampoco

3:54:54 PM Sofía: cuán bajas?

3:55:31 PM Luz: ni muy muy ni tan tan

3:55:41 PM Luz: pero no puede ser un hecho conciente, esa es la joda

3:55:44 PM Luz: es como creer en dios

3:55:50 PM Luz: no se toma la decisión, sucede o no

3:55:59 PM Luz: solo que las exigencias se resuelven en terapia!

3:56:32 PM Luz: esta cosa de pensar toda la vida al lado de un pibe que una acaba de conocer: a qué colegios mandaría a los hijos que van a tener

3:56:47 PM Luz: y sé que es re complicado, lo hablamos, es un vicio compartido, muy femenino

3:56:51 PM Sofía: ufffffff

3:56:51 PM Luz: pero es un vicio de mierda

3:56:53 PM Sofía: sisisiisisiis

3:56:55 PM Luz: y hay que domarlo


Narciso no tan bello

Publicado: 30.06.2009 | 11:12

Rosarino elige restaurant chiquito por Palermo; lo más parecido a una de esas trattorias italianas atendida por sus dueños. Mesitas diminutas con velas y las paredes cubiertas de recortes de fotos y revistas. Suena buena música y las mozas son de lo más simpáticas. Todo el escenario es perfecto y con la primer copa de vino ya me encuentro sonriendo, contenta de estar ahí sentada retomando mi vida de soltera y no en ese gris con Fito a punto de partir y retomar la suya que no me incluye.

El rosarino me cuenta de su familia, sus ancestros llegados de España e Italia (tan originales como los míos), su infancia, sus padres. Por un momento estoy conmovida con tal desborde de intimidad.

Salvo que el rosarino sigue hablando de Rosario, los rosarinos ilustres, sus ex novias, su trabajo, sus estudios en Buenos Aires, Central, su departamento, sus amigos, sus proyectos laborales, su auto que quiere cambiar, su viaje a India, su experiencia con el yoga, SU, SU, SU?

Una cosa agotadora. Este tipo no te cuenta, este tipo te ahoga en su ego. Todo la comida fue un largo viaje ególatra en el que (como corresponde) yo estaba sentada en una butaquita en el fondo.

-¿Y vos qué hacés Sofi?

-Bueno, hace unos años entré a laburar a esta agencia de publicidad y básicamente?

El Rosarino tiene la mirada perdida en una foto de Bridgitte Bardot pegada a la pared al lado nuestro.

-Pará, pará, un toque, perdoname. Mirá esto. Decíme quién era el ridículo que decía que la Schiffer era la nueva BB. Mirá lo que era esta mina.

Miré a una jovencísima Bridgitte y asentí con la cabeza. El rosarino seguía con su teoría.

-Pero no hay comparación. Bueno, ¿estás para que pidamos la cuenta y tomemos un cafecito en casa?

Vos me tenés que estar jodiendo, claramente. Tengo pensamientos internos pero solamente acuso cansancio (auditivo) y agradezco la propuesta. Vuelvo a casa enojada por no haberle dicho más. ¿Por qué somos a veces tan cobardes?


Rainy Days on Mondays

Publicado: 29.06.2009 | 11:09

Always get me down. Así decía la canción.

Una combinación letal. Lunes + lluvia. Después de removerme el edredón quirúrgicamente del cuerpo (no debe haber cosa más difícil que salir de la cama un lunes así) me tomé medio litro de café con leche con dos medialunas que me habían sobrado del mate de ayer a la tarde y partí. En taxi. Un lunes así bien vale la mini fortuna que pagué por llegar.

Al rosarino lo vi un rato el sábado a la noche en una comida que armó. Sí, en grupo. Hizo algo en su casa porque tenía miedo que estuviese todo cerrado por la veda. La única que estuvo vedada fui yo. Otras tantas porteñas invitadas al encuentro hicieron lo posible por pegársele cual amebas así que me entretuve hablando con otra gente pero al menos logrando una salida triunfal cuando me fui. Adelante de todo el mundo, rosarino de ojos lindos habló.

-¿Comemos el lunes a la noche vos y yo, entonces?

Creo haber sentido algunos ojos envidiosos en mi espalda pero duraron poco, las manos del rosarino los deben haber ahuyentado cuando me acompañaba al ascensor agarrándome despacito de la espalda. Cómo me gustan esos gestos de contacto tan chiquitos.

Que arranquen bien la semana. Espero no perder el paraguas hoy!


Dale, hagamos algo

Publicado: 26.06.2009 | 11:33

Confirmo con un mail sencillito, sin mucha vuelta, que sí, que estoy para hacer algo durante el fin de semana o hasta el domingo inclusive (aunque estoy más para encerrarme en la cama a ver los resultados de la elecciones). El sábado asumo que todo cierra antes de lo habitual por la votación así que no me queda muy claro qué programa haremos con el rosarino, tal vez sea mejor algo de día, tranquilo. Hasta algo en grupo estaría mejor ahora que lo pienso.

En cuanto mando el mail me caen todas las inseguridades y me vienen flashes mentales en los que doy vuelta a una esquina y nos topamos con Fito en la calle y procedo a presentarlos antes de tirarme abajo de un colectivo que pasa, claro.

Después corrijo el rumbo y me digo que todo el mundo sigue con su vida.

Y que yo no debería ser ninguna excepción.


¿Habilitada?

Publicado: 25.06.2009 | 11:48

Rosarino del grupo del otro fin de semana manda mail.

Rosarino avisa que fin de semana se viene a Buenos Aires a un casamiento el viernes y se queda hasta el martes.

Rosarino es lindo.

Rosarino toca la guitarra como los dioses y tiene un banda.

Rosarino también tiene ojos negros, profundos, según recuerdo. Y linda cola.

Rosarino pregunta si tengo ganas de hacer algo el fin de semana con él.

Yo pregunto: ¿estoy habilitada?


Cebollita

Publicado: 24.06.2009 | 11:09

O el Regreso del Yeti.

Debe haber una estadística que dice que los levantes callejeros se ven abruptamente disminuidos en la temporada invernal. Tan poca carne expuesta, tan poca pierna, tan poco escote. Yo no me levanto ni a la mañana. Es absolutamente imposible verte sexy con este clima a menos que midas 1.80m. Mínimo. Hay mujeres que la manejan bien con sus tapados impecables, trepadas a unas botas altísimas, bufandas en colores de moda, cuellos? Yo por mi parte, voy envuelta en una campera larguísima que compré hace unas semanas y si bien es abrigada, me hace ver como un pequeño esquimal que se desplaza por la ciudad. Abajo, el efecto cebolla: sweater, saquito, camiseta, pantalones, medias largas. No sé si son mis temitas de tiroides o qué pero tengo cada vez menos tolerancia al frío y salir de la cama cada mañana es una tarea titánica.

Pedro me ve llegar toda enfundada y observa cómo voy pelando las prendas una a una mientras las voy colgando en el perchero de la agencia que está que estalla.

-Nena, si te vas a revolcar con un tipo, hasta que termina de sacarte toda la ropa se queda dormido. Aflojá. Sos una exagerada.

Y ni le cuento que cuando llegue a las capas finales, en vez de una bombachita puede llegar a encontrarse un DNI.


Documentada

Publicado: 23.06.2009 | 11:36

Yo tengo dos cajones de ropa interior en casa. En el primero van los corpiños y bombachas de uso diario (en su mayoría conjuntos blancos y negros lisos), las medias, soquetes y ocasionalmente la cajita de Tampax con aplicador que me hago traer por alguien que viaje. Ahora, el segundo cajón es la gloria absoluta. Ahí guardo los bien llamados conjuntos de guerra separados de todos los otros, los que se lavan a mano con jabón blanco y se sacan sólo en ocasiones especiales. Bueno, justo ahí entre una bombachita con diminutos corazones rojos con un moñito y un culotte de encajes y volados apareció mi DNI. Inexplicable. Realmente es otro más de los misterios domésticos que abundan en mi casa, casi tan profundo como aquella pregunta ¿Dónde van las cucharitas de café?

¿Hace cuánto que mi DNI está ahí? No podría decirlo. Probablemente desde la última vez que abrí el cajón de guerra. Lo único que espero, es no volverlo a abrir recién para las elecciones presidenciales.


Dime qué conduces...

Publicado: 22.06.2009 | 12:10

Mi padre vuelve de su viaje con mamá justo a tiempo para el día del padre (odio este tipo de fechas comerciales) y justo a tiempo para rescatar su auto de mis garras. Llegó, me abrazó , preguntó si había estado todo bien, repitió varias veces "te extrañé chiquita" y después le dio dos vueltas enteras al auto para verificar si tenía algún golpecito, rayón o si directamente yo le había roto el tren delantero con el cráter de un volcán. ¿Qué onda los hombres y sus autos? Es algo casi patológico el interés que tienen puesto ahí. Con mi padre me da gracia porque después se le pasa y a otra cosa. De hecho me lo presta y ahí termina la cosa. Pero hay otros que definitivamente tienen un tema con eso.

Hace muchos años Luz salía con un tipo que andaba montado en una gigantísima Gran Cherokee. Enorme. Era todo un tema. El y su camioneta. Si no hablaba de su camioneta nos quemaba la cabeza con la próxima que se iba a comprar y te la señalaba cada vez que la veía pasar por la calle. Un día lo supimos. El tamaño de su camioneta era inversamente proporcional al tamaño de otra de sus más preciadas posesiones.

-¿Víste su camioneta Sofi? Bueno, todo lo que tiene de enorme, viene diminuto por otros lados ahí abajo.

Nunca más pudimos subirnos a la Gran Cherokee sin tener pequeñas desviaciones en nuestro pensamiento. Pequeñísimas, digamos.


De cama

Publicado: 19.06.2009 | 10:44




Hace semanas que me despierto con dolor de espalda, abajo de los omóplatos y arriba de la cintura. No puede ser la edad y menos ahora que soy la reina del Pilates.

-Fijate cómo está tu colchón, Sofi, dice mi madre por teléfono mientras siguen de viaje.

Hoy mi fijé.

Mi colchón está absolutamente vencido hacia un lado; cae hacia la derecha donde yo duermo. Casi todas las mujeres que conozco duermen del lado derecho de la cama (solas o no). Ahora que recuerdo, mis padres también lo hacían así. ¿Es posible? ¿Es hereditario? Pongo la vista a la altura del borde, como para tener una visión más acertada del daño. El lado izquierdo, durito, turgente, estable como si estuviese nuevo.

Ahora la soltería también te trae dolor de espalda. O bien la necesidad de invertir en un nuevo colchón más rígido como recomiendan los yoguis expertos. Bastantes años duró el pobrecito, casi tantos como los que duermo sola en una cama doble.

Tiempo de cambiar el colchón.

Y algunas otras cosas más.


Después de ayer

Publicado: 18.06.2009 | 10:45

Me quedé pensando ayer después del mini debate, había buenos comentarios y les dije a las chicas que entren y lean. Obviamente había para todos los gustos. Mi amiga que decía que no es algo que una mina confesaría se escudó en el ¿Viste, víste que yo te dije, nena? y la otra se murió con las confesiones y aseguró que lo de las remeras era buen negocio. Le dio una vuelta marketinera, ojo, y dice que deberían ser así:

YO YA NO FINJO MAS.

Y atrás, una leyenda chiquita:

Asegurate de ponerte las pilas que Yo me las pongo.

Me pareció genial el twist para una nueva generación de minas, algo así como las fingidoras recuperadas. Mara me dijo algo interesante. ¿Te imaginarás que las minas en el 1800 ni se tomaban el trabajo de fingir porque simplemente a muchos tipos no les importaba el placer femenino, no era algo que estuviese muy alentado. Vírgenes, casadas, madres y muertas. Así el ciclo. Después les importó un poco más y surgió esta cosa de fingirles placer a los hombres. Ahora ya corresponde que eso se termine también. La fingida es meramente un paso evolutivo, un desajuste histórico.

No sé si son muy válidas científicamente pero ¿no son geniales las teorías de Mara? A mí lo que me gusta es que la mina se sienta a pensar. Las chicas se quejaron que no les dí todos los temas que tocamos, pero ya me había parecido suficiente por ayer. Los tengo anotados en un cuadernito, después se los paso y los sometemos a discusión algún día. ¿Les parece?

Fito mandó mail y llamó diciendo que me quiere ver el viernes así charlamos un rato porque entra en una vorágine las próximas semanas en las que va a ser casi imposible verlo. Sus amigos ya intercambian mails organizando una despedida a la que no sé si quiero ir. Me parece que prefiero algo más calladito, más íntimo y ayudarlo con todo lo que necesite antes de partir. Le hice una lista de amigos que tengo allá y ya les estuve mandando mails con copia así quedan en contacto. Está buen llegar a una nueva ciudad, una nueva vida en realidad y saber que tenés algún conocido para llamar y tomar un café.


3 mujeres y un auto

Publicado: 17.06.2009 | 11:12

¿De qué hablan 3 mujeres durante 300km? ¿De 300 temas distintos? Puede que parezca así, pero no. Empieza variadito. Familia, padres que envejecen, trabajo, situación económica, política, menesteres domésticos, parejas, novios (propios y ajenos), hombres en general y finalmente y como no podía ser de otra manera: SEXO.

La siguiente afirmación nos ocupó unos 179 kilómetros. Nos agarramos de las mechas y no llegamos a ninguna conclusión.

Yo fingí alguna vez.

Mandaría a hacer remeras y las vendería. YO FINGÍ, escrito en el frente y atrás, en otra tipografía: ¿Y VOS? Creo que me hago millonaria. Mara dice que no las vendería jamás porque las minas no somos de admitir esas cosas. Yo digo que algunas nos animaríamos a contarlo por más patético, inmaduro e innecesario que nos parezca.

¿Por qué fingen las mujeres? ¿Qué hacen los tipos que hacen que alguna vez hayamos tenido que fingir?

Las respuestas de mi pequeño muestreo automovilístico:

Porque cuando ya sé que no voy a llegar a buen puerto, quiero que todo acabe antes.

Porque el tipo es un desastre y quiero reducir el tiempo de sufrimiento al mínimo.

Porque me da cosa por el y no lo quiero hacer sentir mal.

Para que no piense que tengo algún temita.

Todo un disparate. Mando a hacer nuevas remeras me parece:

YO ALGUNA VEZ FINGI. Y atrás:

PERO OJOTA, NUNCA MÁS.


Rosario-Buenos Aires

Publicado: 16.06.2009 | 11:48



Recién llegada! Era verdad eso de que Rosario siempre estuvo cerca. Lo que no entiendo es porqué no fui más veces. Un auto, tres chicas, más de 200km por delante y no sé cuántos mates que fueron y volvieron durante el camino en la ruta. Pensé que nos íbamos a quedar sin tema, pero no, imposible. Arreglamos el mundo y lo volvimos a desarreglar en la vuelta.

Recorrimos todos los lugares que había por recorrer, cruzamos a la isla y almorzamos al sol, comimos pescados de río en un lugar increíble del que se veía el agua ahí nomás y dormimos un hotel que tenía un mini spa que nos tuvo atrapadas la mayoría del tiempo. El sábado a la noche, Pedro nos organizó un asado con sus amigos. Sólo pudimos sacar una conclusión: ojota con los rosarinos, unos bombones. Una lástima que no vivamos todos más cerca.

Fito me mandó mensajes, que sonaban a rutina y todo se huele un poco a pre despedida. Programas separados, menos contacto, una suerte de preparación para su partida. Y mejor que sea así. No sé si puedo bancarme extrañar a alguien y la distancia y la incertidumbre a ese nivel. Me parece que está bien así, que se apague despacio sin penas ni glorias.



En el auto de papá

Publicado: 12.06.2009 | 12:01




Pienso llenar el tanque (je, como si fuera tarea tan fácil) y agarrar la ruta, una ruta, todavía no decidí cuál. Tengo dos amigas que decidieron unirse y se vienen conmigo. Nada demasiado lejos. Manejamos varias opciones y en todas tenemos un lugar donde quedarnos. Lo único que me preocupa es la fatídica vuelta del domingo pero creo que vale la pena la escapada.

Ayer los llevé a mis padres a Ezeiza y mi viejo me hizo entrega de la llave y un instructivo oral de manejo, educación vial y mecánica de 5 minutos mientras mi madre le revoleaba los ojos y me hacía gestito de que lo ignore. Mamá me dio un beso grande con abrazo y cuando estuve bien cerquita de mi oído lo dijo.

-Manejá despacio y buscá el documento que falta poco para votar.

Difícil que lo encuentre en Rosario o Mar del Plata, pero quién dice?

Fito se queda haciendo los últimos arreglos y después de una ardua semana de asistente personal he decidido tomarme franco. Además, el tipo cae rendido por las noches y no hay absolutamente nada (y no miento), NADA que lo estimule.

¿Ustedes? ¿Planes? ¿Fin de semana de fiaca intensiva?


Bitch

Publicado: 11.06.2009 | 11:11

Otra de Pedro Le cuento que estoy chocha con Pilates, que siento músculos que ni sabía existían.

-Posta, nene, hay lugares de mi cuerpo que ni yo conocía. Acá ponele- y le señalo una parte entre el pectoral y la axila. Abro los brazos así y no te dás una idea lo que me tira, eh. Y los abdominales, buá, los siento hasta cuando toso.

El tema es que de la clase de Pilates salgo con el brushing hecho (recordad por favor mi nuevo súper secador todo terreno), sin una gota de transpiración y el rimel en su lugar.

-Tengo que mover las cachas, Peter. El culo estará más alto pero del mismo tamaño. Pero además pagar gimnasio sería una fortuna.

-Mirá, yo estoy saliendo a correr una hora todo los días. Salgo con el perro. Me dedico una hora a mí mismo; yo contento, De Niro contento, 100% gratis, una maravilla.

-¿Qué decís, que me tengo que comprar un perro? ¡JA!

-No; que te hagas la perra, te ates una correíta al cuello y te saquen a pasear, tontita.

Es de esos días en los que no sabés con qué te va a saltar el tipo.


Motorizada

Publicado: 10.06.2009 | 11:24

Mis padres se van de viaje por unas semanas y después de hacerles un trabajo fino (sobre todo a mi padre) han decidido dejarme su auto durante la ausencia. Todavía tengo que pasar por la reunioncita de 45 minutos en la que mi viejo me explique acerca del arranque, el líquido de frenos, la mejor forma de agarrar baches, badenes y lomas de burros y me tome algunas de las 3388459858 y siete reglas de Educación Vial. Menudo precio por mi libertad.

Busco destinos donde escaparme, invitaciones a lugares lejanos a los que normalmente tengo que rehusarme por falta de movilidad y el playlist perfecto para manejar los kilómetros que sea. ¡Estoy tan entusiasmada que cualquiera diría que me gané un cero kilómetro en un concurso!


Miss Sofía

Publicado: 09.06.2009 | 11:44

El muchacho sigue concentrado en su viaje. No hay ni un segundo para mi y es comprensible Ayer tuvimos una charla y cambió todo.. Decidí acompañarlo en el proceso y entonces le di un giro total a la actitud.

Me he vuelto una suerte de secretaria personal. Lo ayudo con tema de visas y papeles, le redacto las cartas que tiene que enviar, hablo por teléfono con el dueño de su futuro departamento y arreglo pagos, transferencias y comisiones. Soy de lo más eficiente y mis doscientos años de estudios de inglés están dando sus frutos. Podría decirse que soy 100% bilingüe. Mi madre estaría orgullosa; mi padre aliviado de haber pagado fortunas por mi educación. Miss Sofia. Esa es la nueva yo.

En compensación a mi nueva actitud me hice un regalo, mi nuevo tesoro (costó una suma también, claro). Ya no más quejas para mi flequillo rebelde recientemente estrenado. Son semanas de lidiar con los intentos de dominación. Ayer partí a esos lugares que te venden todo para tu pelo menos tu pelo y salí con un secador que es más un avión que un pequeño electrodoméstico. Luz halógena, iones de no sé qué, tres temperaturas, dos intensidades, relativamente liviano (para ser casi profesional). Sólo le falta tener dependencias de servicio y balcón a la calle. Lo único que me pierde es ese plato negro con palitos al que llaman difusor. No sé si es para colar los fideos o armar un centro de mesa. Por lo demás, divina.


Rolán Garrón

Publicado: 08.06.2009 | 11:21

Varoncitos abstenerse.

¡Qué suerte, que justo el fin de semana que tenés cita con tu ex chico para hablar de tus cosas, en la tele tenés a los Pumas perdiendo, Argentina- Colombia, Federer levantando la copita, los Lakers ganándoles a los Orlando Magic, Button y su autito de Fórmula 1 y por si quedaba un ratito para preguntarle cómo se sentía, si te había extrañado y eso, veinticinco partiditos más de Roland Garros y alguna que otra eliminatoria de Sudáfrica! ¡Yupi! Vivan los deportes, sí que contribuyen a la vida romántica de una.


No hay mal

Publicado: 05.06.2009 | 11:34

Que por bien no venga.

No encontré mi DNI aún, pero hice toda una serie de otros pequeños descubrimientos. El primero: que tengo una imposibilidad nata para desprenderme de las cosas y hacer orden.

Entre cuadernos viejos, en el bolsillo de una agenda 2003, un sobrecito que dice VIAJE en birome azul y adentro 220 dólares en billetes de 20 que se ve que fui ahorrando para un viaje que nunca fue. Bienvenidos sean.

Dos de mis diarios íntimos de la adolescencia que pienso leer durante el fin de semana y hacerme una panzada.

Unas fotos de mamá embarazada de mi y otra con los chicos del barrio como a los 8, Fito incluido. Tuve un mini estrujamiento de corazón que se pasó rápidamente en cuanto encontré otra foto mía en la fiesta de quince de una amiga. No hay comentarios. Futuras generaciones podrán usar eso para sobornar a mi avergonzada familia por años. No hay chances de que "eso" se torne vintage algún día.

El corcho de una botella de vino que descorchamos con El Turco festejando por algún motivo que hoy no recuerdo.

4 cargadores de celular viejos.

Unas chatitas de animal print que pienso reciclar.

Los afiches de mi primer campaña en la agencia y 3 cartas de amor que me hicieron llorar.


La búsqueda del tesoro

Publicado: 04.06.2009 | 11:35

Cada vez que mi madre me veía abrir la billetera y reconocía el verdecito pálido de mi DNI se encargaba de decirme la misma frase.

-EL DNI en casa, Sofía, bien guardado. EL DNI queda en-ca-sa. Para todo lo demás la cédula del Mercosur.

Mi madre es de esa generación con un alto respeto por los documentos, las escrituras, títulos de propiedad; todas esas cosas las guarda en una cajita de seguridad en el tercer cajón de su placard bien atrás de bombachas, medias de nylon y similares. No admite que yo saque de paseo a mi DNI porque sí nomás.

Ayer me llamó para preguntarme si tenía todo en orden para votar (también es cívicamente responsable, muy) y por supuesto le dije que sí, sabiendo que mentía.

Tengo vagos (vaguísimos) recuerdos de haberme dicho a mí misma que elegía este preciso lugar de la casa para dejar el DNI, no tocarlo hasta que fuese necesario y tan a trasmano que nadie pudiese moverlo de lugar y confundirme. En pocas palabras: un lugar seguro. Tan seguro que no tengo ni la menos idea dónde.

Cuando una de mis abuelas perdía cosas, solía dar vuelta un vaso vacío y a las horas, lo que sea que estaba buscando aparecía. Voy a necesitar todos los trucos, todas las leyendas urbanas, amuletos y rituales.

Se dispararon los cronómetros. Esto es una carrera contra el calendario y contra el reloj. En búsqueda del DNI perdido. La única certeza es que está en casa. de eso sí que estoy segura.


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