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Cómo encarar unas vacaciones con la familia de tu pareja

Cómo reducir el nerviosismo que producen y disfrutarlas al máximo.

Por Gina Gaona | Revista OHLALÁ!

 
 
 
¿Te fuiste de viaje con toda la familia de tu pareja?.  Foto: ilustración Flopa

"Amor, mis viejos quieren que viajemos con ellos, van todos", te dice, expectante a tu reacción. ¿Te emociona la invitación o no lo ves precisamente como un planazo para tus muy merecidas vacaciones? Te caiga como un notición o como una bomba atómica, ese "van todos" queda resonando en tu cabeza. Es natural que ser la extra de un familión te genere un poco de tensión e incertidumbre, especialmente cuando se trata de la primera vez que vacacionás con ellos. No obstante, esta experiencia, además de acercarte mucho más a tu pareja, puede ser muy divertida, viajar en grupos grandes casi siempre lo es. Bastan algunas estrategias para lograr sentirte cómoda y asegurarte de pasarla genial.

Aunque suene a cliché, el mejor camino es ser vos misma. Pocas cosas caen tan bien como la autenticidad. No sientas que tenés que hacer demasiado mérito para ser aceptada. Lo único que vas a lograr es quedarte con el cuello duro en vacaciones. Además, lo forzado se nota y es muy difícil mantener una pose por varios días.

Ojo, que mostrarte tal cual sos no implica dejar de lado los modales. OK, un día capaz te levantes con un humor de perros y podés quedarte sin emitir sonido por un par de horas, pero no da ladrarle a tu cuñada a grito pelado. Sé siempre educada, cordial y, sobre todo, tratá de poner la mejor onda.

Todo con calma

La idea es que te relajes y diviertas en el viaje, no que lo veas como algo a lo que tenés que sobrevivir. Sin embargo, tené en cuenta que en contextos con muchas personas es normal que surjan algunos conflictos. Y más aún en entornos familiares en los que prácticamente no existen filtros. Está bueno que te prepares para las circunstancias que se te puedan presentar y sepas llevarlas con cierta cintura, para que después no necesites vacaciones de tus vacaciones.

El suegro paganini

La situación: desde que se casó, tu suegro asumió el rol de proveedor. Y esta no va a ser la excepción. Se empeña en hacerse cargo de la mayoría de los gastos, y eso te incomoda y te genera un poco de culpa.

¿Qué hacer? No pelees ni insistas. Si quiere invitar, es porque puede y quiere tener una atención con vos y su hijo.

Hay muchas formas de retribuirle, como hacerle un regalito o invitarlos a cenar una de las noches del viaje. En el caso de que se queden en una casa o un departamento, ofrecete a preparar una rica cena o pasá por algún súper y comprá galletitas y golosinas para compartir durante la estadía.

El PACK incluye 1/2 docena de sobrinos

La situación: tenés un batallón de menores de 10 a tu alrededor, correteando, gritando y preguntando todo, mientras intentás terminar tu vaso de piña colada. Y vos que querías tranquilidad. En esos momentos es cuando vas a agradecer haber metido los auriculares en tu bolso de playa.

¿Qué hacer? No hace falta que te pongas en modo Xuxa, pero por qué no mirar el lado tierno y gracioso de sus ocurrencias. Capaz hasta te tiente sentarte a armar castillitos de arena con los peques. Cuando se pongan muy intensos, podés ir a dar una caminata por ahí o a tomarte un café.

¡Ups! Sacaron los trapitos al sol

La situación: típico, alguien hace un comentario desubicado, otro se ofende y arde Troya. Mientras tanto, vos en medio de todos, muda y deseando que te trague el mar.

¿Qué hacer? Nada. No tomes partido. A ellos los une un vínculo sanguíneo y es normal que en uno o dos días estén de mil amores de nuevo. Podés salir mal parada si te metés.

Un poco de espacio

La situación: como la familia es súper unida, hacen todo en bloque y empezás a extrañar los momentos de a dos.

¿Qué hacer? Es evidente que mucho tiempo de intimidad no van a poder tener. No obstante, salvo que sea una escapada corta de dos o tres días, no hace falta que se sumen a todos los planes grupales. Pueden tomarse algunos ratos para disfrutar como pareja.

Puntos para la relación

Cuando elegís a alguien como compañero, sus seres queridos vienen en el combo. Son parte de su vida y ahora también de la tuya.

Un viaje en familia es una excelente oportunidad para afianzar lazos. Entre risas, conversaciones profundas y alguna que otra situación embarazosa, ¿qué relación humana no se fortalece? Conocer mejor a esas personas tan cercanas e importantes para tu chico te va a permitir entender mucho de él y quizás hasta vuelvas a casa más enamorada.

Ninguna familia es perfecta y justamente ahí está la gracia. De lo contrario, qué aburrido sería, ¿no? La clave es concentrarte en las virtudes y saber mirar el encanto que hay en cada una. Está un poco en ellos, pero más en vos y en la actitud con la que encares el viaje, hacer que estas vacaciones sean inolvidables y enriquecedoras para el amor que se tienen vos y él.

sinceridad ante todo

Por Dalia Gutmann.

Hace poco, la familia de mi marido nos ofreció hacer un viaje todos juntos. Era una decisión difícil, porque reconozco que, desde que soy madre y mis suegros son los abuelos de mis hijos, son como mis segundos padres... Decirles "no" me parecía demasiado antipático. No quería sentar un precedente tan mala onda. Entonces, ¿qué hago? ¿Voy igual y resigno el único momento del año que tengo para estar tranquila? ¿Justo ese momento tengo que entregarlo en nombre de LA CULPA?

Analicé los pros y las contras: "Voy a poder salir alguna noche sola con mi marido, ¡qué bueno!", pero también pensaba en esas discusiones de pareja en las que empiezan los reclamos del estilo: "Yo no voy a dejar de ir a la excursión solo porque ellos no quieren", "¿Vos escuchaste lo que me acaban de decir?".

Me prometí a mí misma que me iba a poner en modo zen e iba a dejar pasar todas... Entonces, dije: "Miren: no es algo que yo elegiría voluntariamente, pero si ustedes quieren, vayamos". Parece que mi comentario no cayó del todo bien, y entonces fueron ellos los que decidieron que era mejor no hacerlo.

Un poco de pena me da no irnos todos juntos... porque, además, como decía un comediante amigo, "lo bueno de irte de vacaciones con tus suegros es que una semana te parece un mes".

¿Estuviste en algunas de estas situaciones? ¿Cómo la piloteaste? También mirá: Vacaciones plenas: técnicas de mindfulness para empezar a meditar y 5 de las mejores experiencias de AirBnb para hacer en Buenos Aires

Experta consultada: Lic. Patricia Faur, Psicóloga especialista en terapia de parejas, patriciafaur.com.ar

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