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5 claves para hacerle frente al estrés de fin de año

¿Sentís que no das más? Podés activar algunos cambios para transitar diciembre con más tranquilidad.

 
 
 
Foto: Latinstock

Llega la hora en que parece que estamos obligadas a hacer un balance, nos desesperamos por cerrar en pocos días aquello que no resolvimos durante el año, vemos que la agenda se llena de compromisos y que tenemos poco espacio para el descanso. Y así una lista que puede variar según cada una pero que, inevitablemente, nos causa ansiedad y estrés. Para bajar un poco los decibeles, Daniel Colombo, motivador y Master Coach, nos pasó algunas estrategias:

  • Organizate: comenzá a planificar, al menos, los dos primeros meses de 2018 -aunque tengas menos días laborales disponibles porque te vas de vacaciones-. Lo ideal es programar en un calendario cuáles son los distintos objetivos o tareas que tenés que cumplir por trimestres, así no llegás a fin de año con la lengua afuera. En diciembre, ya no tenemos resto para hacerlo, pero es un hábito beneficioso para implementar a partir de enero. Articulá tus metas con personas cercanas o con colaboradores -si hablamos de trabajo-.
  • Priorizá lo importante sobre lo urgente: balanceá para que todo sea más fluido y no termines perdiéndote en la maraña de compromisos, compra de regalos, organización de reuniones y tareas laborales. Para no quemarte, es fundamental no perder los espacios personales, ni de descanso, con tal "sacarse de encima" el trabajo acumulado o los compromisos. Esto es clave para mantener el sentido y propósito del disfrute de la vida.
  • Sé razonable: por un lado está lo que deseamos y por otro, lo que es posible. Ubicando en un marco de equidad entre lo posible y lo realizable, vas a poder depurar lo pendiente y darle lugar a lo que realmente vale la pena y te hace sentir bien.
  • Pedí ayuda y compartí responsabilidades: si no lo hacés, vas a terminar exhausta, de mal humor, irascible y con poca flexibilidad ante los imprevistos que puedan surgir. Decí que no y proponé alternativas.
  • Hacé un balance sólo con fines de autoevaluación positiva y para repactar las metas fijadas: una forma de resignificar lo que sentís como negativo es expresar y traer consciente qué aprendiste de ese proceso. Desde ese lugar, el balance va a ser más equilibrado, sin restar una visión de realidad a que haya transitado.

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