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"Estoy quemada": cómo ponerle freno a las responsabilidades en el trabajo

Claves para entender por qué hay que poner un límite.

 
 
 
Foto: Unsplash / Michael Mroczek

A veces culpamos a la altura del año y a que necesitamos vacaciones. Decimos que por eso estamos cansadas. Aseguramos que hay cuestiones externas que nos llevan a estar sobrecargadas en el trabajo. En cierto punto, muchas veces es cierto que la cantidad de tareas y responsabilidades que se nos exigen pueden ser demasiadas pero, por otro lado, somos nosotras las que tenemos que saber fijar un límite para no terminar quemadas o, como se conoce en el ámbito psi, con el Síndrome de Burnout.

Aunque echemos la culpa a factores externos, trabajar en exceso no obedece a necesidades laborales objetivas, sino que es motivado por requerimientos internos de cada una y justificado de distintas maneras como, por ejemplo, la posibilidad de reconocimiento o ascenso profesional.

En general, son personas de entre 30 y 55 años, profesionales independientes o con mandos intermedios, las que vuelven al trabajo el centro de su vida y lo usan como un resguardo, poniendo en segundo plano lo demás.

¿Sentís que necesitás días de 48 horas, terminás cancelando actividades personales y te llevás laburo a casa? Más allá de las exigencias del trabajo propiamente dichas, está bueno preguntarse cuánto hay en todo esto de la necesidad de complacer, ser perfeccionista y la obsesión por el control. Acordate que la calidad y efectividad no siempre van en sintonía con la cantidad de horas que dedicás a una tarea. Tenelo siempre presente para no sobrexigirte.

¿Qué tener en cuenta para bajar un cambio en el trabajo?

  • Las áreas del deseo en toda persona son varias, no solo la vocación o el trabajo, también el placer sexual y los vínculos afectivos íntimos y sociales, y es necesario darle espacio a cada una.
  • El trabajo diario, como todo programa o proyecto, debe tener un comienzo y un final (fijate horarios y objetivos), dentro de otro conjunto de actividades como el tiempo de relax, el deporte, las reuniones con la familia y las salidas con amigos.
  • Afrontar aquello que incomoda es mejor que taparlo o evitarlo: pensarte o sentirte menos hábil en alguna otra área de tu vida, no se compensa incrementando el "rendimiento" en el trabajo.
  • Si sentís que el estrés te desborda, pedí ayuda. Consultá con un profesional.

Experto consultado: Gabriel O. Romano, psicólogo. Coordinador Red Argentina de Salud Mental

¿Te sentiste de esta forma alguna vez? ¿Cómo manejás este tipo de situaciones? Además te mostramos ¿Por qué nos auto-interrumpimos todo el tiempo?y Cómo lidiar con los psicópatas laborales.

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