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Rafa Ferro: "Después de pegarte tantos palos, aprendés"

El actor argentino está actualmente en Las estrellas en la tele y en Los vecinos de arriba en el teatro.

Por María Soledad Cotelo | Para Revista OHLALÁ!

 
 
 
Parka (Bolivia, $4485), suéter (Bolivia, $1293), camisa (AY Not Dead, $1316), jeans (Bolivia, $1560), zapatillas de Rafa.  Foto: Mariana Roveda. Producción de María Salinas

Antes de actuar, Rafa Ferro jugó squash y vendió artesanías en Grecia. Es papá de 4 hijos y Cultor de la espiritualidad y las terapias alternativas.

P: Estás en Las estrellas en la tele y en Los vecinos de arriba en el teatro. ¿Cómo te llevás con este ritmo tan intenso?

R: No lo hubiera elegido ni loco. Tengo cuatro hijos -que son de tres mamás diferentes-, así que tengo una logística importante. En cuanto al trabajo, me da bronca quejarme de la abundancia. Es rara la vida. A veces tenemos unos parates laborales que son difíciles. Por eso, estoy aprendiendo a agradecer.

P: Y Nazareno, tu hijo mayor, va a interpretar a Robledo Puch en el cine. ¿Cómo te pega?

R: No sé qué decirte. Él no buscaba ser actor y no sé si me gustaba la idea. Tiene 18 años, iba a estudiar Diseño Industrial y me parecía buenísimo. De repente, lo vieron en unas fotos conmigo y dijeron: "Es él". No es una cosa de "estoy feliz". Primero, porque no lo imaginaba, y después, porque tiene que interpretar a un asesino. Mi nene va a hacer a Robledo Puch. Es muy fuerte.

P: Vos tampoco tenías en tus planes ser actor. Eras jugador profesional de squash...

R: Sí, jugaba en un club en Alemania y tenía un compañero con el que nos gustaba mucho la joda. Era mala combinación. Y me di cuenta de que prefería hacer una guiñada de ojo a la tribuna que jugar. Me gustaba la puesta en escena, actuar. Así que con una novia hippie que tenía nos fuimos a Grecia a vender artesanías y a cantar. Y ya a los 25 años me vine acá para estudiar actuación.

P: Entre tanta cosa, ¿hay momentos solo?

R: Los valoro como un tesoro. Soy muy lector y me gusta mucho leer, tomar mate, lo necesito. Y estoy teniendo la suerte de encontrar una tarde, unas horas. Es muy importante, no a nivel egoísta sino para escucharme, saber dónde estoy. Además, me gusta meditar, soy muy espiritual.

P: ¿Cuándo surgió esta espiritualidad?

R: En mi casa siempre estuvieron dando vueltas chamanes, videntes, brujas, tarotistas. Toda la vida fue algo natural. Hay mucha gente escéptica, pero yo creo. Sé que hay muchos chantas y hay genios; por suerte, lo sé ver. ¿Cómo no vas a creer en la astrología, en la numerología, en lo cuántico? Si no, la vida es demasiado escueta. Siento que existe una riqueza mucho más amplia que no tiene que ver con la guita o con coger.

P: ¿Estás haciendo alguna terapia?

R: Sí, bioneuroemoción. Siempre he hecho algo, desde algo chiquito hasta ir a la selva con chamanes. Uno a veces quiere magia y, en realidad, esto se trata de un trabajo de hormiga. No es que, de repente, alguien va a venir y te va a resolver la vida.

P: ¿A dónde te llevó toda esta búsqueda ?

R: A un estadio diferente. Todo esto que cuento vino después de una noche muy oscura. Yo era salidor, me gustaba la joda. Ya con los hijos empecé a poner los pies en la tierra. Ahora soy un señor, mucho más tranqui. Escucho a algunos decir: "Voy a garcharme a esta o a la otra. Esta noche nos drogamos". Pasé por eso, no nací Sai Baba. Pero ya no me dan ganas y me aburre un poco todo el cliché.

P: La virtualidad y el amor, ¿qué onda?

R: Eso es rarísimo. Hay mucha gente con la que te llevás mejor vía chat que personalmente. Alrededor del chat hay mucha histeria, y hay personas que no buscan pasar de ahí, quieren dejar que la cosa sea virtual, ¡y ya estoy grande!

P: Sabés que tenés fama de mujeriego, ¿no?

R: Está muy inflada. Es verdad que nunca tuve problemas con las mujeres. Sí me mandé muchas cagadas, infidelidades, cosas de las que no me siento para nada orgulloso. El tiempo te va dando, a los golpes, cierta sabiduría.

P: ¿Estás soltero?

R: Estaba. Estoy armando algo nuevo. Pero cuando estaba soltero, no sé si es bueno o malo, me daba mucha fiaca tener que caretear. Quería andar en pantuflas por mi casa, quedarme adentro y mirar una peli, leer. Son momentos.

P: Entonces, no buscaste conocer a alguien, se dio naturalmente.

R: Fue totalmente inesperado. Ella es muy tranquila, cero ansiosa, es deportista. Es súper tierra, lo opuesto a todo lo que pasa en mi laburo.

P: Imagino que igual habrás tenido historias con colegas...

R: Siento que es natural estar con compañeros de laburo. Si a eso le agregás que los actores tenemos que estar cerquita, que nos tenemos que decir "te quiero", que nos tenemos que besar..., no es ilógico que pase algo.

P: Qué difícil manejar los egos entre actores, actrices y gente vinculada con el medio. ¿Cómo aplacás el tuyo?

R: Ya hay un momento en el que, después de pegarte tantos palos, aprendés. .

¿Qué es lo que más te cautivó de Rafa? ¿No te dan ganas de meditar con él? También: Conocé a la comediante australiana que parodia a las celebritiesyLa Mujer Maravilla de la Red Carpet

Maquilló Belén Sanz para Shoot Management con productos Alfaparf Milano. Agradecemos a Jazmín García Simón por su colaboración en esta nota.

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