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¿Sos candidata para eliminar la adiposidad localizada con criolipólisis?

 
 

¿Hacés ejercicio, llevás una alimentación equilibrada y aún asi hay partes de tu cuerpo que no "responden" a esta buena conducta? ¿Recuperaste tu peso después del parto pero el embarazo te dejó algunas zonas rebeldes difíciles de modelar? Entonces quizás esta información sea de tu interés porque, para estos casos puntuales, hay un procedimiento que se volvió muy popular entre quienes buscan resultados duraderos pero que no se animan a una intervención quirúrgica. Se trata de la criolipólisis -en esta nota vamos a hablar del procedimiento corporal porque, sí, también hay para el rostro- y, como su nombre lo indica, consiste en un enfriamiento controlado que permite eliminar la grasa acumulada en determinadas zonas del cuerpo. Los números hablan por sí solos sobre su demanda: ya se hicieron más de 3.5 millones de procedimientos en el mundo con esta tecnología. Veamos de qué se trata.

 
Foto: NeuGlow The Aesthetics Doctors

El concepto detrás del tratamiento fue descubierto por un grupo de investigación de Harvard que observó que algunos chiquitos desarrollaban hoyuelos en la mejilla por comer helado en palito. ¿Cómo se formaban esos hoyuelos? Precisamente, por el frío en la boca que congelaba y eliminaba pequeños depósitos de células adiposas. El Dr. R. Rox Anderson y su equipo de dermatólogos del Hospital General de Massachusetts de Boston, en Estados Unidos, colaboradores de la Universidad de Harvard desarrollaron entonces la tecnología de la criolipólisis bajo esta premisa. Sus estudios demostraron que las células grasas son, por su naturaleza, más vulnerables al frío que el resto de tejidos que las rodean. Por lo tanto, las células grasas pueden ser eliminadas de forma segura sin dañar la piel que las cubre.

¿Cómo es el tratamiento? Te colocan en la zona a tratar -puede ser el abdomen, el pantalón de montar, los "flotadores", o la parte interior de los muslos- un aplicador especialmente diseñado con dos paneles de enfriamiento que "capturan" la adiposidad en su interior. El aplicador genera una suave presión de vacío y comienza a enfriar el área. Durante el procedimiento, que dura entre una y dos horas, podés estar sentada o acostada. "La exposición al frío hace que las células grasas comiencen su proceso natural de eliminación, lo que redunda en una reducción gradual de la capa de grasa. Las células grasas muertas se eliminan suavemente a través del proceso metabólico normal del cuerpo, por lo que no hay una recarga hepática mayor", aclara la Dra. Griselda Seleme, Cirujana plástica y especialista en estética. Es decir que no se pone en riesgo el funcionamiento del hígado y tampoco las células de grasa migran a otras áreas del cuerpo.

Y acá viene la parte que nos interesa. Más allá de procedimiento en sí mismo, hay una serie de indicaciones y aspectos a tener en cuenta a la hora de decidirse por esta tecnología. Primero y fundamental, es importante aclarar que la criolipólisis no te ayuda a perder peso pero sí a eliminar la adiposidad localizada. "Los candidatos ideales para el procedimiento son aquellos pacientes que están en normo-peso o ligeramente en sobre-peso, pero presentan ciertas áreas de grasa localizada que no son fáciles de reducir mediante la dieta o el ejercicio. Entonces, como complemento no se requiere más que cumplir con una tríada saludable: alimentación, hidratación y actividad física", indica la Dra. Sabrina Repetto, especilista en Clínica Estética y Reparadora del staff Médico Lasermed. En resumen, podés hacerte este tratamiento si el médico considera que tenés tejido graso subcutáneo, que es la grasa que se encuentra debajo de la piel y que actúa como relleno y reserva de energía y que ese tejido es apto para el método.

De todas maneras hay que aclarar que las células adiposas eliminadas del cuerpo mediante este tratamiento no regresan jamás. ¿Cómo es eso? Mirá estos datos que son interesantes. Sucede que el número de células adiposas en el organismo generalmente se convierte en una cantidad fija en cierto momento durante la adolescencia. "Subir o bajar de peso no suele aumentar ni disminuir la cantidad de células adiposas. En su lugar lo que sucede es que cambia el tamaño de las células. Luego de hacer dieta y perder peso, las células adiposas se achican, pero su cantidad permanece estable. Cuando se aumenta de peso, las células adiposas se agrandan. Esto significa que con solo mantener el peso que tenías el dia del tratamiento, el resultado se mantiene y es definitivo", explica Seleme.

Todas estas aclaraciones valen para procedimientos realizados con tecnología aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) y, desde luego, operada por profesionales formados en su manejo -el método CoolSculpting de Zeltiq es el único que posee los derechos de patentes y licencias comerciales exclusivos para la tecnología de criolipólisis-. ¿Por qué? Porque cuando los equipos no han sido probados ni son seguros existe riesgo, por ejemplo, de quemaduras en la piel por exceso en la administración del frío. "Por eso es necesario concientizar a los pacientes para que pidan por sistemas que estén aprobados. Los dispositivos de imitación o falsificados carecen de los mecanismos de seguridad, la eficacia y la asistencia que protegen a los pacientes. A su vez, la ausencia de mecanismos de seguridad ha causado importantes complicaciones y necrosis cutánea y la falta de eficacia clínica puede dar lugar a resultados no homogéneos", asegura la Dra. Seleme.

¿Y quiénes no deberían hacerse un tratamiento de este tipo? "Las embarazadas, las mujeres en período de lactancia, quienes padecen enfermedad de Raynaud (extremidades muy frías, manos azules), crioglobulinemia, zonas con inflamación, heridaa, dermatitis en la zona a tratar, problemas de circulación, urticaria fría o con cicatriz reciente. Tampoco resulta apto para pacientes con marcapasos, injertos metálicos en el área de tratamiento, patologías cardiovasculares (Insuficiencia cardíaca, flebitis, insuficiencia linfática), insuficiencia renal o pacientes con enfermedades autoinmunes (como lupus o esclerodermias) o dermatitis post frío", advierte Repetto.

Finalmente, tené en cuenta que después del tratamiento, aunque podés retomar tus actividades cotidianas con absolta normalidad, es probable que la zona tratada quede con un hematoma (que va a ceder con el transcurso de los días), con cierta sensibilidad, algún hormigueo o un leve prurito. Mientras, por dentro, las células grasas ya están en proceso de decirle adiós a tu cuerpo.

Expertas consultadas: Dra Griselda Seleme. Cirujana plástica, especialista en estética miembro de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (SACPER). Dra. Sabrina S. Repetto. Especialista en Clínica Estética y Reparadora, Staff Médico de Lasermed.

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