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Cómo prevenir las enfermedades renales

Por Karina Ocampo | Para Revista OHLALÁ!

 
 

Cuando estamos sanos, es difícil pensar en la maravilla que es nuestro cuerpo, una maquinaria perfecta con engranajes que encajan sin esfuerzo, con millones de células que se multiplican durante los nueve meses de gestación y se siguen transformando a lo largo de nuestra vida.

 
La alimentación consciente se puede transmitir desde la infancia, es la mejor manera de evitar enfermedades..  Foto: Latin Stock

Pero cuando aparece la enfermedad recordamos que tenemos órganos internos, que pueden doler, y mucho, y que antes de llegar a esa enfermedad el cuerpo nos avisa que algo estamos haciendo mal (y tal vez no quisimos escucharlo). Es verdad que existen factores genéticos, cierta predisposición con la que venimos al mundo, pero también hay factores ambientales y emocionales que influyen, y que podemos modificar, si le ponemos constancia y voluntad.

La semana pasada, el 9 de marzo, se conmemoró "el día Mundial del Riñón" como iniciativa conjunta de la Sociedad Internacional de Nefrología (ISN) y de la Federación Internacional de Fundaciones del Riñón (IFKF) . El tema elegido para 2017 es "Enfermedad renal y Obesidad". Exponerlo y darle difusión sirve para promover la educación sobre las consecuencias negativas de la obesidad, que es una de las principales amenazas para los riñones porque aumentan las posibilidades de tener diabetes tipo 2 e hipertensión arterial, dos de las causas de Enfermedad Renal Crónica (ERC) en el mundo.

La obesidad es una epidemia mundial tan preocupante como la desnutrición, que es también indicador de un desequilibrio importante en este organismo que es la raza humana.

En la Argentina, según la última Encuesta de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud de la Nación, se mide la prevalencia, que es la cantidad de personas enfermas dentro de un grupo definido, en un determinado momento.

-la prevalencia de obesidad es del 20,8%

-la prevalencia del sobrepeso llega al 37,1%

En cuanto a la prevalencia de ERC, estudios internacionales estiman que afecta al 10% de la población mundial.

La insuficiencia renal crónica terminal que lleva a tener que hacerse diálisis crónica o a un trasplante renal es la manifestación más grave. Según el Registro Nacional de Diálisis, 30 mil personas están hoy en alguna forma de tratamiento de diálisis, y el número es creciente. Por año, se estiman 6600 nuevos ingresos a diálisis, más de la mitad de los ingresantes a un plan de diálisis crónica tiene sobrepeso u obesidad.

Dentro de tantas pálidas, hay buenas noticias: se puede disminuir las posibilidades de adquirir una enfermedad renal si cuidamos la alimentación y los hábitos riesgosos. La obesidad se puede prevenir, como también se puede controlar el consumo de tabaco, el colesterol elevado y el consumo excesivo de proteínas y sodio.

En un estudio del Ministerio de Salud de la Nación se demostró que los argentinos consumimos 12 gramos de sal a diario, cuando lo que deberíamos consumir, según la OMS, son 5 gramos o menos. El exceso está en lo dulce y en lo salado.

También somos el país que más litros de gaseosas ingiere, y eso preocupa. Recuerdo haber hablado con un extranjero que me decía que en Bélgica las gaseosas son excepción y es raro que un chico las tome. Acá hay padres que le ponen gaseosas cola en la mamadera a sus hijos, y el fernet es tan popular como la cerveza entre los jóvenes y no tanto, por lo que al consumo de alcohol, se le agrega una cantidad exagerada de azúcar.

Una estadística nacional decía que en 2012 eran 140 litros por año por persona, eso equivale aproximadamente a 450 y 500 centímetros cúbicos de gaseosa por día. Un litro son casi 500 calorías, por lo que ganamos medio kilo de peso por semana.

Además de las bebidas, tenemos la idea de que comer galletitas o barritas de cereal es mejor que el pan, pero no se tiene en cuenta que a estos productos se les agrega Jarabe de Maíz de Alta Fructosa (JMAF) que puede provocar hiperuricemia (ácido úrico elevado). Las grasas saturadas también pueden dañarnos.

Es importante entender que las verduras y frutas son básicas en nuestra dieta. Seamos fans de ellas, nos aportan vitaminas y minerales, antioxidantes que protegen a los riñones al disminuir el proceso oxidativo y que dan fibras que disminuyen los lípidos que puede dañarlos.

Es fundamental estar alertas porque la enfermedad puede ser silenciosa. Con una prueba de creatinina en sangre y el examen de orina contribuyen a la detección de enfermedad renal. Un nivel elevado de creatinina en sangre, como ciertas anomalías en el examen de orina podría suponer enfermedad de los riñones.

Según el Séptimo Informe del Comité Nacional sobre Prevención, Detección, Evaluación y Tratamiento de la Presión Arterial de Estados Unidos, por cada 10 kilos de peso corporal que se pierde, se reducen las cifras de tensión arterial entre 5 a 20 milímetros de mercurio (mmhg). La actividad física la reduce entre 4 a 9 mmhg, y un consumo de alcohol (muy) moderado entre 2 a 4 mmhg.

Hábitos para cuidar los riñones

. Evitá el consumo de alimentos con alto contenido en sodio (fiambres, embutidos, aderezos, productos de copetín, etc.)

. Moderá el consumo de sal: la cantidad que aportan los alimentos en su estado natural cubre las necesidades de la mayoría, evitá el salero en la mesa y al cocinar preferí perejil, ajo, cebolla, albahaca, tomillo, romero y otras hierbas y especias.

. Consumí por día 2 frutas y 3 porciones de verduras de todo tipo y color, preferentemente crudas.

. Si comés carne, el consejo es que consumas pescado y cerdo con más frecuencia (dos veces por semana) y menos carnes rojas, bajá a dos veces por semana y blancas a dos o tres, solo en una de las dos comidas principales.

. Agregá aceites puros (oliva, canola, girasol alto oleico, soja) en crudo solo para condimentar y moderá o evitá el consumo de azúcares o dulces en función de mantener tu peso.

. Tomá abundante cantidad de agua (1.5-2lts), evitá las bebidas azucaradas (endulzadas artificialmente).

. Consumí cantidades moderadas de alimentos, las que entren en un plato variando la selección.

Siempre es importante realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física. Movete, aunque tengas calor, frío o fiaca. La única manera de estar saludables es el ejercicio que además, genera endorfinas.

. No fumes. Fumar ya fue, incluso pocos cigarrillos por día son muy dañinos.

. Mantené la presión arterial por debajo de 140/90 mmHg. Controlá cada tanto tu presión.

. Las personas con diabetes e hipertensión arterial deben mantener un buen control de su enfermedad y de los factores de riesgo asociados.

Cualquier síntoma, consultá a tiempo. Y si tenés algunos de los hábitos nocivos que mencionamos, cambiarlos es fundamental para evitar la Enfermedad Renal Crónica o su progresión a cuadros más graves. Cuidarnos y ser más conscientes, estar atentos a lo que comemos y cómo lo hacemos, es la mejor manera de sentirnos bien.

 
El tiempo para la actividad física es una gran inversión..  Foto: Latin Stock

Muchas gracias por la información a Carlos Díaz, Jefe Sección y Director de la Carrera de Especialista en Nefrología y Medio Interno del Instituto Universitario CEMIC. MN 70892

Cristina Milano, Coordinadora Nacional del área de Nutrición en Nefrología de Fresenius Medical Care (FME) y Nutricionista de la unidad de diálisis FME-CEMIC, sección nefrología.MN 1412

Me despido hasta el viernes, recuerden que como siempre me encuentran en kariuenverde@gmail.com o Kariu en Verde

Kariu

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