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Sin Valentín: "soy la única soltera"

La elijas o no, parecería la etapa ideal para reconectarte con vos

Por Meli Navas | Para Revista OHLALÁ!

 
 

Llega San Valentín y la vida se transforma en un corazón de peluche gigante que tiene bordadas tres palabras: "vos estás sola". Y pareciera que el mundo se complota para recordarte una y otra vez que sos la única sin novio, la solterona, la que no está yendo a la par. Es más, te toca ser siempre la impar cuando salís a comer con todas las parejas o cuando no tenés a nadie con quien aprovechar el 2x1 en el cine. Y al mismo tiempo, abrazás tu independencia y eso de no tener que rendirle cuentas a nadie, usar el tiempo para hacer lo que se te canta, viajar a donde quieras, cuando quieras y cuanto quieras, tener un año de laburo hasta tardísimo o una racha de salidas de jueves a domingo non-stop. Entonces, ¿qué sentido tiene hoy para vos estar sin pareja?, ¿qué es lo que te propone esta etapa?, ¿cómo ser cada vez más vos hoy?

 

No estás sola ni sos la única

Somos toda una generación de mujeres que viene a romper con un paradigma. Hoy estamos redefiniendo el rol femenino, que antes pasaba únicamente por ser esposa y madre. Ahora, somos mujeres empoderadas que podemos decidir si queremos estar con o sin parejas, por ahora o para siempre. Contamos con más libertad para elegir el lugar que deseamos ocupar, y eso nos desafía, pero también nos asusta, porque venimos de familias en las que las mujeres a nuestra edad ya estaban casadas y con varios hijos. Y sí, es verdad, puede ser difícil crecer sin referentes, pero también tenemos que confiar en las razones por las que decidimos ser parte de este cambio. Pero todas tenemos un montón de gente alrededor que está en la misma o que, sin estar en la misma, también nos acompaña. Por eso, no estamos solas ni somos las únicas. Pero a veces esa sensación de soledad viene como un parate que te invita a pasar un tiempo con vos y mirarte de frente. ¿Quién sos?, ¿qué querés?, ¿qué estás buscando?, ¿qué te gusta hoy?

¿Lo elegís?

Mucho no importa. A veces lo elegimos porque estuvimos enfocadas en nuestra carrera, en viajar y en buscar experiencias para enriquecernos, o no: quizá nos acabamos de separar, nos dejaron o simplemente no aconteció. Por eso, sin que pese el motivo, la clave es no castigarse y ser justas con nosotras mismas. Todas nuestras vivencias nos ayudaron a ser quienes somos. Cuando el pensamiento masoquista ataca, lo mejor es correr la energía de ese lugar e invertirla en cosas que nos produzcan placer. Entonces, si ya estás con ganas de compartir tu vida en pareja, confiá en que ese es el mensaje que estás emitiendo y no te obsesiones; si no, te convertís en una de esas publicidades de YouTube que todo el mundo quiere saltar. Eso sí, tampoco te quedes en tu casa haciendo un maratón de series. Salí, hacé las cosas que disfrutás, arrancá un curso de algo que te guste, viajá. Cuando estás tranquila y disfrutando, todo sucede sin esfuerzo.

¿Estás reaccionando?

A veces, nos pica el bichito de querer estar de novias ya, nos ponemos ansiosas, entramos en pánico y nos obligamos a salir con cualquiera o de cualquier manera; si antes criticábamos Tinder, ahora somos la reina de la app y hacemos cosas que sabemos que no nos representan del todo. Mejor es respirar y fijarnos si estamos reaccionado o si realmente estamos convencidas de que así es como queremos hacer las cosas. El mantra sería: "confía en tus tiempos y en tu camino". Estar en tu centro es la mejor forma de hacer suceder lo que querés. Somos nosotras las que primero tenemos que amarnos y aprender a hacernos felices. Para eso está bueno dejar de buscar fuera y reconocer lo que ya tenemos dentro: amor, alegría, compromiso y libertad.

Expertas consultadas: Viviana Hurovich/Terapeuta gestáltica y consteladora familiar. Celia Laniado/Sex coach.

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