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No sabía que tenía tanta cantidad de azúcar

 
 
 
Foto: Latinstock

Hasta los doce años no me preocupaba mucho por mi peso. Era alta y comía de todo, si había algún kilo de más, lo podía disimular, me encantaban las golosinas que me regalaba mi tía Ilda, que expresaba su cariño de esa manera: chocolates con almendras y dulce de leche, los clásicos paraguitas, los medallones de menta... Mi cuerpo oscilaba entre el ensanchamiento y el estirón, pero en el último año de la primaria, llegué al metro setenta y dos que tengo ahora y tuve que frenar, mi cuerpo cambió y me empezaron a gustar más los chicos y la ropa. Sin saber demasiado del tema, me cuidé como pude, con algo de información y de intuición. Dejé de comer tantas golosinas, o las comía con más culpa, y la banana con miel se convirtió en el postre prohibido. Pero tendrían que pasar muchos años más hasta comprender la diferencia entre los diferentes tipos de azúcares y las verdaderas consecuencias de su uso en nuestra salud.

Hoy, que la información está más al alcance, todavía es difícil determinar la cantidad de azúcar que consumimos en los alimentos procesados porque mucha se encuentra oculta o disfrazada entre los datos nutricionales. Aunque la Organización Mundial de la Salud diga que nuestro cuerpo está diseñado para consumir entre 6 y 9 cucharadas de azúcar por día, lo usual suele ser mucho más. De eso se trata el proyecto Sin Azúcar (www.sinazucar.org) del fotógrafo Antonio Rodríguez Estrada que decidió retratar la cantidad de azúcar que contiene cada producto. Si bien tiene antecedentes, el resultado no deja de ser impactante.

 
50g de cereales Fitness de chocolate negro contienen 10,5g de azúcar, equivalente a 2,6 terrones. No se ha contabilizado la leche.  Foto: Antonio R. Estrada
 
Una lata de 473ml de Red Bull contiene 52g de azúcar, equivalente a 13 terrones.  Foto: Antonio R. Estrada
 
Una pizza barbacoa individual tiene 17g de azúcar, equivalente a 4,2 terrones. Pizza analizada: Marca Palacios. Barbacoa para el microondas (Individual, 225g).  Foto: Antonio R. Estrada

Ya en el libro Sugar Blues del escritor y músico William Dufty, lanzado en 1975 se desnudaba que el azúcar refinada estaba presente en muchos productos de consumo habitual y produce efectos nocivos en la salud. Desde entonces, su presencia continúa en aumento.

Hablé con Eugenio Viviani Rossi, uno de mis médicos de cabecera de La Plata, que junto a su compañera, Laura Buss, son facilitadores del Centro Educativo de Nutrición Integral, (CENI) de La Plata, porque me interesaba conocer en profundidad sobre el tema.

Comparto su explicación:

El azúcar que conocemos como azúcar de mesa, es un tipo que se llama sacarosa, está naturalmente en el jugo de la caña de azúcar y en la remolacha azucarera, diferente a la común. Lo que se hace es evaporar el jugo y queda un concentrado. En los ingenios azucareros sacan el jugo por prensas, cae el jugo y queda el bagazo de un lado que es con lo que se hace el papel. El jugo se evapora y se obtiene un melado, como un jarabe al que se centrifuga, se separa la miel de caña del azúcar pura. Esa se blanquea con cal, dicen que se usa huesos de animales, pero no es tan fácil de comprobar.

¿Por qué es perjudicial?

El azúcar es como la cocaína, que está en naturalmente en la planta de coca. El azúcar está en la naturaleza, en las frutas, en los cereales, en las verduras, en todos lados. Cuando está refinada está en altísimas concentraciones y desprovista de los compañeros naturales. Uno no toma el jugo con vitaminas y minerales, ahí la metabolización sería normal y equilibrada. Pero cuando tenemos el azúcar purificada produce picos de glucemia donde el páncreas se estresa, el cerebro se hace adicto y produce daños metabólicos, diabetes, etc.

Datos históricos curiosos

En la antigüedad era muy difícil separar los cristales puros de azúcar porque no estaba la maquinaria, entonces era moneda de intercambio, como la sal, era cara. Solo los árabes habían podido cristalizarla. Pero cuando logran hacerlo, los colonizadores se dan cuenta de que en América Central es el lugar con el clima perfecto para cristalizar. Entonces traen esclavos negros que llegan para cultivar la caña de azúcar, por eso hay esclavos negros en las islas de América Central, eran los que mejor toleraban la cosecha. Se hacía el azúcar, en Cuba, República Dominicana, y esa se llevaba a Nueva Inglaterra (Estados Unidos), donde hacían bebidas alcohólicas que llevaban esas bebidas a Inglaterra y las vendían a todos los europeos. Francia decide dejar de pagar el impuesto a los ingleses, entonces Inglaterra bloquea el acceso y Napoleón para que siguieran consumiendo, deciden sacar el azúcar de la remolacha azucarera, que es químicamente idéntica. Un 10 a 20% de lo que hoy se consume proviene de ahí. En Argentina se podría plantar más, ya que es más resistente al frío, la caña solo crece en Tucumán, Orán, Misiones. Pero en algún momento la empresa Ledesma no permitió que se cultivara.

Alternativas

Hay otros azúcares mejores, la mascabo es mejor pero tiene un 95% de sacarosa, la verdad es que es mejor siempre obtener lo dulce de la fruta: dátiles, pasas de uva. La miel es muy parecida al azúcar, no es la panacea. Los edulcorantes naturales como la stevia está buena, siempre que sea la planta, no la que viene en sobrecitos.

¿Dónde se encuentra también?

En el pan lactal, en el pancho, en los aderezos, en las cremas exfoliantes, en las sopas, en el café, en la cerveza y hasta en los cigarrillos convencionales y también en el tabaco para armar.

Según Sugar Blues: "Una autoridad de la industria tabacalera norteamericana dijo al Medical World News en marzo de 1973, que se añade una media del 5% de azúcar a los cigarrillos, hasta un 20% en puros, y tanto como un 40% en el tabaco de la pipa, la mayor parte en forma de melaza y cosas por el estilo".

El tema sigue y es amplio. Ustedes, ¿tienen idea si consumen mucha azúcar?

Me encuentran en kariuenverde@gmail.com o Kariu en Verde

Un abrazo grande.

Kariu

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