revistaohlala.com

No te dejes engañar: aprendé a leer las etiquetas de los protectores solares

 
 

Si bien de a poco todos estamos cada vez más informados sobre los efectos nocivos del sol y de que es necesario protegernos de sus agresiones, muchos olvidan que es preciso hacerlo todos los días y no sólo en verano o cuando tomamos sol. De hecho, cuando estás camino al trabajo, sentada frente a la computadora o cuando manejás, también estás expuesta a la radiación. Los médicos nos lo repiten hasta el hartazgo: es muy importante usar protector solar todo el año. Pero es evidente que con la llegada de los días cálidos, las vacaciones en la playa o en la montaña o las tardes en las piletas, la necesidad se hace más evidente. Sin embargo, la oferta es cada vez más amplia, las texturas y presentaciones se renuevan todas las temporadas y la realidad es que, a la hora de comprar los productos adecuados a nuestras necesidades y las de nuestra familia, elegir el correcto se convierte en un verdadero dolor de cabeza.

 
Foto: Latinstock

Mirá este dato. A mí me llamó la atención. Un estudio reciente de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern en Chicago, Estados Unidos, concluyó que para muchos estadounidenses la información en las etiquetas de los filtros solares es un misterio. ¿Y qué nos pasa a los argentinos? ¿Entendemos lo que leemos en las etiquetas de los protectores solares? Según la médica dermatóloga Dra. Claudia Albanese, la experiencia indica que no. "En general, los argentinos no sólo no leen sino que además no entienden las etiquetas de los protectores solares, confían en lo que el médico les recomienda. Es más, ¡a veces ni siquiera miran la fecha de vencimiento de los productos! De hecho, es frecuente que consulten si sirve el protector de un año para el otro, porque la mayoría sólo usa protección en el verano. No hay todavía una conciencia de usarlo todo el año, salvo en el caso de los que practican deportes al aire libre ", asegura la experta.

Pero eso no es todo. Las conclusiones del estudio que realizó la Facultad de Feinberg mostraron que sólo el 49% de los encuestados sabía lo que representan las letras "SPF" (siglas en inglés para el factor de protección solar) que aparecen en las botellas de loción solar. ¿Vos en qué grupo estás? ¿Sabés cómo elegir el producto que responda a las necesidades de tu piel y al nivel de exposición que tenés o vas a tener? Por eso, si todavía tenés dudas o no estás segura sobre algunos conceptos, esta serie de preguntas y respuestas puede ayudarte a despejar el panorama y agilizar la tarea.

¿Cómo hay que leer las siglas de UVA y UVB?

UVA se lee radiación ultravioleta A, y UVB, radiación ultravioleta B. Son radiaciones del sol invisibles a nuestros y se miden de acuerdo a su longitud de onda (nanómetros): cuanto más corta es, mayor es la agresión en la piel. "Ambas radiaciones son causa de cáncer de piel, pero las UVA penetran más profundamente en la dermis y la epidermis, y provocan la liberación de radicales libres, lo que se traduce en cambios celulares. Esto llevado a la exposición permanente y sin protección, puede implicar un cáncer de piel (el melanoma es el más frecuente, pero hay otras variedades). Además, estos rayos son los causantes del envejecimiento prematuro de la piel y de generar manchas y arrugas. Los UVB sólo llegan a la dermis y son los responsables de las quemaduras, enrojecimiento, ampollas, ardor y se produce por la exposición inadecuada, es decir, sin protección, en horarios desaconsejados, entre otros hábitos desaconsejados", explica Albanese.

¿Es cierto que a mayor FPS, mayor protección?

Los protectores solares se expresan de acuerdo a su factor de protección solar (FPS). Este es un número que mide cuántas veces más podés estar expuesta al sol antes de que se produzca enrojecimiento sin haber utilizado la crema de protección solar. Entonces... ¿cómo tenés que seleccionar el filtro solar adecuado? Es necesario tomar en cuenta el color de la piel, el grosor, el tiempo de exposición al sol y la cantidad de radiación que existe donde te encuentres. Además, no está de más que consideres que las superficies como la arena, el concreto o el agua reflejan hasta un 85% de la luz solar, por eso aunque te quedes a la sombra en la playa vas a estar recibiendo una exposición alta.

Teniendo en cuenta todos estos datos, lo importante es que sepas que "el protector solar deberá ser de amplio espectro, es decir, proteger de ambas radiaciones (UVA y UVB) y un FPS de 15 o mayor (en este caso el FPS se refiere a la protección de ambas radiaciones). Si el protector no es de amplio espectro, el FPS indicado corresponde sólo para protección contra radiaciones UVB, es decir, previene sólo contra las quemaduras solares y no sobre el desarrollo de cáncer de piel (lo que deberá advertirse en las etiquetas del producto)", advierte la Dra. María Fernanda Lasa, médica especialista en Clínica Médica y Dermatología.

¿Los protectores que superan los SPF 50 confunden al consumidor?

Respecto al factor de protección, la Dra. Albanese aclara que "es muy poca la diferencia de protección entre un SPF 50 y los superiores a este SPF, por eso en muchos países existe una regulación que no permite poner más de SPF 50 en los protectores solares. El consumidor se confunde al pensar que está con un bloqueador total y no presta tanta atención a las normas de uso del protector: colocarlo cada dos horas, siempre con la piel seca; si se mete al agua, secarse y volver a aplicar; no exponerse al sol entre las 11 y las 16; colocarlo media hora antes de la exposición y distribuirlo bien en forma pareja , sin olvidarse de las orejas, el cuello, dorso de las manos y calvicie".

La misma postura sostiene la Dra. Silvina Szwarc, quien cree que los protectores que superan los SPF 50 confunden al consumidor por tres motivos. "Primero: los productos con muy alto SPF generan una falsa sensación de seguridad, conllevando a descuidar otras medidas de fotoprotección, como mantenerse a la sombra, utilizar sombrero, anteojos y ropa adecuada y evitar los horarios de mayor radiación ultravioleta. Segundo: el SPF mide principalmente la protección UVB, por lo cual, quien utilice un SPF alto, puede que evite la quemadura, pero sin protección UVA, sigue expuesto a recibir gran cantidad de radiación nociva para la piel. Y tercero: al evitar el ardor por quemadura, se propician tiempos de exposición solar más prolongados".

En los últimos años se pusieron de moda los protectores en aerosol. ¿Son efectivos o atentan contra una buena aplicación?

Hay puntos a favor y puntos en contra. "Estos formatos son cuestionados por algunos que consideran que se evaporan más fácilmente que las cremas o emulsiones y en este sentido disminuye la duración de la protección. También pueden hacer que sea un poco más difícil asegurarse de cubrir toda la superficie cutánea", afirma Szwarc. Por otro lado, su aplicación es más sencilla, más rápida y mejor tolerada, principalmente por los más chicos. Además, son más fáciles de remover y generan una sensación más confortable sobre la piel, pero por esta misma razón es aconsejable que lo reapliques con mayor frecuencia. "En este sentido, la ventaja de los protectores en aerosol es que, siendo de más fácil aplicación y mejor aceptados, facilitan la adhesión respecto del cumplimiento efectivo de reiterar la aplicación cada dos horas. Esto es de fundamental importancia, ya que el principal error en la utilización de los fotoprotectores es, justamente, la falla en la reaplicación a lo largo del día", indica la especialista. ¿Un dato extra? Consideralo como una buena opción para tu chico ya que es muy efectivo en zonas pilosas.

Emulsión color toque seco SPF 50+ | Para pieles normales a mixtas. Actúa como seborregulador. Tiene polvos matificantes y componentes biodegradables que no dañan el medio ambiente. $368, Avène. 
Fluido sedoso SPF 50. Anti-age, invisible, no graso para el rostro. Asocia las virtudes de una crema de día a un complejo de alta protección solar. Tiene un perfume riquísimo. $276, Polysianes. 
Protector solar con infusión de café Kona que aporta cafeína como antioxidante y reafirmante, FPS 30. Amplio espectro UVA/UVB. Muy resistente al agua. $395, Australian Gold. 
Idéal Soleil Bronze FPS30, spray. Optimiza el color del bronceado. $480, Vichy. 
Protector solar FPS 30 para veganos y celíacos. Para pieles muy sensibles, sin gGluten, sin Parabenos, Oil Free, no testeado en animales ni con derivados), sin materia prima genéticamente modificada, hipoalergenico. $136, Rayito de Sol. 
Terracotta. Protector solar hidratante y acelerador del bronceado para rostro y cuerpo. Su asociación de filtros UVA y UVB preserva la piel del fotoenvejecimiento y de las quemaduras solares. Con aroma de flor de Tiaré. $760, Guerlain. 
Anthelios, bruma para el rostro. FPS 50. Alta protección con la ligereza y frescura de un Agua Termal. Se puede aplicar sobre el maquillaje y queda invisible sobre la piel. $450, La Roche Posay. 
Fusion Air para el cuerpo. FPS 50. Spray, fácil de aplicar, de absorción inmediata, se funde con la piel. Su válvula permite aplicar el producto en cualquier posición de manera continua, incluso boca abajo. $460, Isdin. 
Spray continuo invisible FPS 30. Para todo tipo de pieles, incluso zonas pilosas Permite llegar con facilidad a lugares difíciles de alcanzar, como la espalda y la parte posterior de las piernas. Utiliza aire comprimido y no gas, por lo que no daña la capa de ozono. $255, Dermaglós. 
Universal Shield Global Brightening Protection SPF50. Combina un concentrado que preserva la blancura y la transparencia de la piel; otro que corrige el tono amarillo y un tercero que permite usar el producto como base. Resistente al agua. $1040, Givenchy. 
Sun expert FPS 15. Proteccio´n alta UVB/UVA. Es una emulsio´n resistente al agua, que combate los radicales libres. Contiene ácido hialurónico BT y vitamina E.$279, Eximia. 
 

Expertas consultadas: Dra. Claudia Albanese. Médica Dermatóloga. Miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD). Dra. Silvina Szwarc. Médica especialista en dermatología. Miembro titular de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD). Ex-jefa de residentes del Hospital Ramos Mejía. Dra. María Fernanda Lasa. Médica especialista en Clínica Médica y Dermatologia (UBA). Directora de Lasa Dermatología

¿Conocías estos datos sobre los protectores solares? Podés leer más sobre temas de belleza en La piel de la espalda también necesita cuidados y 3 beneficios adicionales de la depilación definitiva que no conocías

Compartilo
 
 
Notas más leídas
Revista Ohlala