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Dos por uno: entrevista con Gilda Manso y lectura de Walt Whitman

Por Daniela Chueke

Twitter:  @danielachueke  | 

 
 

Estuve reunida con Gilda Manso, periodista y escritora, para hablar de su última novela: Luminosa publicada en septiembre de 2016 por la editorial Milena Caserola.

 
Gilda Manso, autora de Luminosa.  Foto: Ale Meter (gentileza de prensa)

Me gustó muchísimo, una novela corta, bien estructurada, fluida, actual y con personajes como los que podemos encontrarnos a diario en nuestras vidas. Y además con un final conmovedor, pero no empalagoso, sencillo y feliz como nos gustaría que fuese la vida.

-Al final de Luminosa hacés una especie de aclaración donde explicás que trata sobre tres temas: maternidad, derecho y armas de fuego...

-Más que una aclaración fue tenía que hacer una lista de agradecimientos y ahí se me ocurrió que en esta novela tocaba tres temas que para mí son totalmente ajenos: la maternidad, el derecho y armas de fuego. Me la pasé consultando cosas a gente que sí sabía de esos temas; de otro modo no hubiera podido escribir la novela que escribí.

-¿Y te propusiste abordarlos por algún motivo o te aparecieron durante la escritura?

-El de la maternidad sí. Porque la novela se me ocurrió con una imagen: una nena abandonada en la puerta de una casa y una mujer que la entra. Entonces desde esta idea ya era obvio que la maternidad iba a ser el tema central. Lo demás se fue dando como cosas secundarias pero a la vez necesarias. Como el derecho, las cuestiones legales y todo el tema del papeleo con el que se ve involucrada la protagonista.

-También está enfocando una maternidad nueva, por fuera de la pareja, con tratamientos de fertilidad, en una mujer mayor de cuarenta.

-Sí claro. Un día me encontré pensando que la naturaleza discrimina mucho: un hombre de 80 años si quiere ser padre puede mientras que una mujer de 80 no. Entonces me pregunté qué hace una mujer que ya sabe que no puede ser madre y de repente se encuentra siendo madre.

-Y al final todo cierra. Me pareció que de cierto modo evitás caer en el conflicto, en los sentimientos de desazón, en la parte dura de la infertilidad o del desear tener un hijo y no poder concretarlo.

-Todo cierra porque los protagonistas hacen que cierre. Si esto se diera en la realidad, que dejen a una beba de diez meses en la puerta de la casa de una mujer pidiéndole que se haga cargo y la críe como su hija yo no sé si hubiese ocurrido lo que ocurre en mi novela. Yo recurrí a las bondades de la ficción.

 
Foto: Prensa

-Es muy fluido como se va desarrollando la resolución de la historia. Cero culebrón.

-Traté de darle un sentido que fuese creíble. Lo que ocurre en la novela no es algo muy probable pero tampoco es imposible. Son personas que nunca se imaginaron que iban a estar en esa situación y se preguntan y ahora qué hacemos con esto. Es toda gente buena, con sus cosas buenas con sus cosas malas, pero gente buena. De golpe se encuentran con algo con lo que no planeaba encontrarse. ¿Qué se hace con eso? ¿ Te hacés cargo del bebé? ¿Lo crias "en negro"? ¿Lo llevás a la policía y decís me dejaron este bebé sabiendo que te lo van a quitar?

-¿Por qué sitúas la historia en un pueblo?

-Se me ocurrió situarlo en una ciudad chica del interior de Buenos Aires. Porque si lo hubiera situado en capital se volvía inverosímil la situación: si dejan un bebe en la puerta de una casa no pasa ni un minuto antes de que alguien lo descubra, tenía que ser un lugar en el que no hubiera mucho movimiento. Resultaba difícil creer que nadie lo viera. Necesitaba esa complicidad de la nocturnidad para que el hecho primario que es el abandono de un bebe se llevara a cabo sin ser descubierto.

- Se resuelve todo de una manera muy positiva, casi idílica y con algo de ideal, impensada hoy en nuestra sociedad tal como somos.

- Es algo para lo que no nos educaron para lo que la sociedad no está preparada y es que una mujer no quiera ser madre. Suena terrible pero al personaje de la madre biológica le pasó eso. No hay personajes malos, no hay una maldad en la novela, hay una situación imprevista. Y los personajes tienen que lidiar con eso.

-¿Algún autor o ficción que te haya inspirado?

- No hubo una ficción que me inspirara sino que escribo lo que me sale. Esta novela, de hecho a la construcción es muy similar a mi novela anterior mal bicho. Son casi el mismo tamaño, cortas, sin adornos y hacen siempre una vuelta al pasado delos protagonistas. Me gusta mucho ese recurso, mostrar el pasado del personaje para que el lector comprenda por qué actúa como actúa. Tanto Luminosa como Mal bicho transcurren en la contemporaneidad. No es algo que planeé. me salió así, son ideas que me bajan, que me llegan y lo cuento como me sale. A veces me siento como una especie de médium entre la idea y el papel. Y yo estoy en el medio.

- ¿Leíste a Walt Whitman?

Hace mucho, pero no me gustan esos libros interminables, me gusta la acción. Me gusta leer ficción y le exijo acción, igual que a las películas o las series. Si algo no tiene acción me embola.

.

- ¿Por eso coordinás el ciclo Los Fantásticos, buscando que haya algo más que leer en solitario?

- Los Fantásticos es un ciclo de lecturas que coordino desde hace cinco años, en Librería Mendel, en donde invito a escritores a leer sus obras. Está destinado a un público lector que busca conocer lo nuevo, algo más allá de Borges y Cortázar que es lo que se nombra cuando se habla de literatura argentina. La idea es que los lectores se conozcan con los escritores y los escritores entre ellos, que bueno, al final ya nos conocemos todos. Salimos a comer, a tomar una cerveza. El motivo es pasarla bien durante un rato una vez por mes. El miércoles 25 de enero a las 20 horas en Mendel es el próximo encuentro. Están invitados.

Un poema de Whitman: Venido de Paumanok

Hoy nos tocaba comentar a Walt Whitman, el poeta del alma, como se lo apoda. Por supuesto yo no lo leí todo, es larguísimo y también lo leí online. Me gustaría comentar el número 12 de Venido de Paumanok, poema f publicado en 1860, intercalado en la tercera edición de Hojas de Hierba. Como el Canto a mí mismo es un poema-programa donde habla del su vida en Long Island (Paumanok es el nombre indígena de la isla), del cuerpo, de la inmortalidad a través de la mortalidad y, de la religiosidad y de la democracia y de la camaradería.

 
Walt Whitman.  Foto: Latinstock

Hace tiempo que vengo pensando en que ser buena persona es ser un buen ciudadano. No sé si será un signo de la adultez, porque hasta hace poco, ser buena persona era querer cambiar el mundo, que todos sean felices,que no existan las diferencias sociales, pero ahora me doy cuenta de que con la democracia tal vez alcance.

Copio el poema y quedo atenta a sus comentarios sobre este cualquier otro que les haya movilizado.

VENIDO DE PAUMANOK

(Starting From Paumanok)12

¡Democracia! Muy cerca de ti hay ahora una garganta que

se hincha y canta alegremente.

¡Mi mujer! Por la progenie que está más atrás de nosotros

y por la que nos sucederá,

Por los que aquí miran y los que han de venir,

Yo, entusiasmado de estar listo para ellos, haré brotar ahora

cantos más fuertes y altivos

como jamás fueron escuchados sobre la tierra.

Yo compondré el canto de las pasiones para entonarlo en

el camino,

Y compondré vuestras canciones, criminales fuera de ley,

porque yo os mido con ojos fraternales, y yo os llevo

dentro de mí como a todos.

Yo compondré el verdadero poema de los ricos,

A fin de ganar para el cuerpo y el espíritu todo cuanto

sigue siendo fiel y avanza, y no está perdido para la

muerte;

Yo desparramaré el egotismo y lo mostraré en el fondo de

todo, y seré el bardo de la personalidad,

Y yo mostraré al hombre y a la mujer que uno y otra no

es igual al otro.

¡Órganos sexuales y actos sexuales! concentraos en mí,

porque resuelto estoy a decirlo con voz valiente y

clara, a fin de probar que sois gloriosos,

Y demostraré que no hay imperfecciones en el presente, y

que no podrá haberlas en el futuro,

Y demostraré que de todo cuanto a alguno le ocurre pueden

obtenerse buenos resultados,

Y demostraré que no puede ocurrir nada más bello que

la muerte.

Y ensartaré mis poemas como en un hilo, ya que el tiempo

y los acontecimientos son coherentes,

Y que todas las cosas del universo son profundos milagros,

cada uno más profundo que otro cualquiera.

Yo no compondré poemas con referencia a las partes.

Pero yo compondré poemas, canciones, pensamientos, con

referencia al conjunto,

Y yo no cantaré lo que se refiere a un solo día, sino lo que

se refiere a todos los días,

Y no compondré un poema ni la mínima parte de un poema

que no haga referencia al alma,

Porque, habiendo contemplado los objetos del universo,

compruebo que no hay ninguno, ni la más ínfima parte

de ninguno, que no tenga referencia con el alma.

Espero que les haya gustado, y sobre todo, gracias por la buena onda y los buenos deseos para el 2017. Espero que sea un año fantástico de lecturas y más reuniones.

Cariños, me contactan directo en cludelecturaohlala@gmail.com, twitter @danielachueke e instagram, también @danielachueke

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