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Aprovechá el verano para cuidar tus piernas y tus pies

 
 
 
Foto: Latinstock

El verano invita a disfrutar al aire libre y moverse. De hecho, las cifras indican que el buen clima y el tiempo de ocio hacen que muchas más personas se animen a practicar deportes, hacer travesías o incursionar en diversas actividades físicas. Sin embargo, con las altas temperaturas también aumentan el dolor y la sensación de pesadez en las piernas y las lesiones por ejercitarse sin control ni preparación. La buena noticia es que para todos los casos hay simples cuidados que pueden mejorar la salud de nuestros miembros inferiores y prevenir problemas en nuestro organismo.

MEJOR PREVENIR

Seguramente más de una vez le dijiste a tu chico y a tus chicos que tuvieran cuidado con esos picaditos de fútbol playeros de los que más de uno -¡vamos a decir la verdad!- vuelve con lesión. ¿O la protagonista de las anécdotas del verano sos vos porque te gusta experimentar y te animaste a subir a una tabla de surf, hacer kite o rememorar las épocas de la escuela con un partidito de beach vóley? ¿Sabías que las consultas más comunes que se reciben luego de las vacaciones en consultorios dedicados a la traumatología son las provocadas por la poca o nula preparación física de los que hacen deportes de verano sin ningún tipo de control o prevención?

"El problema con las actividades de verano es que la mayoría se lanza a una suerte de vacío deportivo con un cuerpo que no estuvo en movimiento a lo largo del año y que, por lo tanto, no está preparado para ese tipo de desgaste. Lo importante es tener en mente que si uno va a pasar sus vacaciones con ánimos de ejercitarse, lo mejor es dedicar unos días previos para lograr un acondicionamiento físico, trabajar la movilidad y la resistencia", indica el Lic. en Kinesiología Diego Castagnaro. ¿Y cómo se logra este objetivo? Podés salir a caminar 30 minutos todos los días, nadar o andar en bicicleta en la ciudad, previo chequeo médico y consulta con tu médico de confianza. Ya de vacaciones, si te vas a sumar a alguna actividad en grupo lo importante es hacer una pequeña entrada en calor para evitar desgarros y tendinitis y estirar post actividad. A tus chicos y marido, novio o pareja recordales siempre que usen zapatillas cuando vayan a sumarse al picadito playero o en el pasto.

DECILE NO A LAS PIERNAS CANSADAS

 
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Mientras descansamos, y sin sacrificios, la playa también puede resultar un lugar ideal para poner en práctica algunos tips que propicien la salud de nuestras piernas y de los pies.

  • 1. Un paseo por la playa. Nada más placentero que caminar a la orilla del mar, no sólo es ideal para relajarnos y desconectar de nuestras preocupaciones, sino que además favorece el retorno venoso.
  • 2. Agua, mucha agua. Alivio inmediato al calor agobiante, beber agua también mejora nuestra circulación. Los jugos de frutas y el tereré, como cualquier otra infusión, son otras refrescantes opciones.
  • 3. Menú playero nutritivo. "Para evitar el estreñimiento, sumamente nocivo para las venas de las piernas, es recomendable mantener una dieta baja en calorías y alta en fibras. Nada mejor para ello que optar por frutas y verduras (podemos combinarlas en ensaladas). Otras alternativas para llevar son las nueces y almendras que, como cualquier fruto seco, poseen ácidos grasos Omega-3 y colaboran a disminuir la viscosidad de la sangre, favoreciendo el flujo sanguíneo. Además aumentan el "colesterol bueno" y hacen que el "colesterol malo" no se acumule alrededor de las arterias, evitando la formación de placas en las paredes de los vasos sanguíneos", explica el Dr. Dr. Miguel Ángel Gramajo Booth, especialista en Flebología.
  • 4. ¡Disfrutar del mar! El agua fresca activa la circulación y disminuye la molesta sensación de piernas cansadas. "Además, el pie es feliz al estar descalzo y más en contacto con el agua salada que es descongestiva", agrega Castagnaro. Y si te animás a nadar, ¡mucho mejor!: la posición casi horizontal resulta perfecta para un buen retorno venoso. Eso sí, no te olvides que después del baño es necesaria una ducha para retirar la sal que reseca la piel y aplicar alguna crema para volver a hidratarla.
  • 5. Automasajes y relax. Un mimo ideal para activar la circulación en las piernas y en los pies. La técnica es sencilla: los masajes deben realizarse de forma ascendente, comenzando por los pies y subiendo poco a poco hasta llegar a los muslos. Así, la sangre acumulada en las venas empezará a movilizarse y fluirá hacia el corazón. Los movimientos deben ser suaves: utilizar las palmas y los dedos en su totalidad (¡prohibido presionar con las yemas!). Tampoco deben aplicarse sobre las várices directamente, sino en las zonas aledañas. Para evitar la fricción, podemos usar además cremas o aceites.

Expertos consultados: Dr. Miguel Ángel Gramajo Booth (MN 42.569). Médico universitario. Miembro del American College of Phlebology. Director de Nueva Flebología. Lic. Diego Castagnaro. Director de la Carrera de Kinesiología y Fisiatría de la Facultad de Medicina de Fundación Barceló.

¿Tuviste alguna lesión de verano en alguna oportunidad? Contanos cómo fue. Además te mostramos Lucí tus piernas en verano y Ponete derecha: ejercicios para mejorar la postura

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