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Poner a prueba el límite físico, ¿despierta la mente?

El neurólogo y neurocientífico Facundo Manes asegura que es posible cumplir objetivos a través de ciertas actitudes y pensamientos que pueden cambiar nuestras vidas. Revela cómo romper con la estructura que creamos en nuestro día a día para generar una verdadera transformación.

 
 



¿Cómo alcanzar lo que queremos y superarnos? Una pregunta que a más de una persona debe darle vueltas en la cabeza. Para lograrlo a veces tenemos que cambiar algunas cosas, básicamente porque si lo que estuviste haciendo hasta hoy no resultó, quizás sea hora de probar algo nuevo. Claro que no es fácil, no es cuestión de chasquear los dedos; y esto se debe sencillamente a que tenemos patrones mentales que organizan nuestra experiencia cotidiana, a los que nos aferramos, y que muchas veces son perjudiciales. ¿La solución? Cambiarlos para mejorar nuestra calidad de vida y cumplir nuestras metas. Se trata, ni más ni menos que de la idea (y realidad) de la autosuperación. Para eso, hay que tomar el impulso para salir de la zona de confort y aprovechar todo nuestro potencial humano.

 

Para comenzar a transitar ese camino, hablamos con el prestigioso neurólogo y neurocientífico Facundo Manes (PhD in Sciences, Cambridge University), rector de la Universidad Favaloro, investigador del CONICET y presidente de la Fundación INECO para la investigación en neurociencias, entre muchos otros títulos y honores. ¿Por qué cuesta tanto cambiar esas estructuras mentales que, muchas veces, nos limitan y atormentan? "La formación de esquemas contribuye a organizar y preservar la identidad personal; incluso, estos esquemas se vuelven centrales en el concepto que tenemos de nosotros mismos. Justamente por eso son muy resistentes al cambio, y tienden a autoperpetuarse", afirmó el especialista.

Ahora bien, tampoco se trata de cambiar por cambiar. Es necesario detectar esas estructuras o pensamientos que nos hacen daño, y discriminarlos de los que nos hacen bien y hay que preservar. Por suerte la ciencia también puede ayudarnos a discernir en estos casos y nadie mejor que Manes para darnos algunos consejos que nos facilitarán la detección de las estructuras mentales perjudiciales: "Algunos signos pueden alertarnos sobre la presencia de un esquema disfuncional. Por ejemplo, cuando alguien dice 'yo siempre tuve este problema, siempre reacciono de la misma manera'. Generalmente, esa dificultad se vive como algo natural sin percibir las consecuencias que tiene. El segundo signo es la sensación de estar atascado, que se produce cuando queremos cambiar algo, pero no podemos. El tercer signo se manifiesta cuando una persona no es consciente de lo que causa su conducta sobre los demás, o sobre sí mismo, y son las otras personas las que lo hacen notar. Otra forma de saber cuándo se activa un patrón de pensamiento disfuncional es en una situación en la que reaccionamos con una intensidad emocional desmedida", explica el neurocientífico.

 

¡A cambiar se ha dicho!

En la última campaña llamada Be More Human, Reebok asegura que cuando ponemos a prueba nuestros límites físicos, transformamos nuestras vidas completamente. De ese modo, según la firma deportiva, también despertamos nuestra mente. Por lo tanto, si no sabés por dónde empezar, moverte un poco, anotarte en el gimnasio o proponerte una meta que hoy podría resultar extrema para motivarte a exigirte un poco más, puede ser una de las claves para sacudirte a vos y tus estructuras.

Porque, si bien es cierto que estos patrones mentales y esquemas son resistentes -porque tendemos a reforzarlos a través de nuestros pensamientos, acciones y sentimientos-, existen formas de modificarlos; y aquí aplica lo que propone Reebok: poner a prueba los propios límites, algo que, según Manes, también hay que aplicar a la mente. "Las estrategias de afrontamiento para obtener los cambios buscados deben elegirse en función del patrón que se quiera transformar. En lo que hace a creencias disfuncionales, el primer paso es identificar el pensamiento, las emociones y los sentimientos que se despertaron. Luego, hay que desafiarlos, criticarlos, cuestionarlos, a través de preguntas e ideas alternativas para enfrentar las situaciones con mayor eficacia. A esto se llama reestructuración cognitiva. Por ejemplo, una persona con esquemas de perfeccionismo y sobre-exigencia, podría intentar hacer menos tareas en su trabajo; una persona con esquemas de aislamiento o evitación podría iniciar nuevas actividades y planear formas de intentarlo", explica el neurólogo. En este punto, asistir a una psicoterapia cognitiva puede ayudar a reducir el malestar, advierte el especialista.

 

Lo mismo pasa con los hábitos que deseamos que fueran diferentes: "Cuando queremos dejar a un lado el sedentarismo, el consumo de sustancias nocivas para la salud o una mala alimentación, y nos proponemos incorporar nuevos hábitos como caminar, correr, hacer deporte, ir al gimnasio, beber más agua, llevar a cabo una rutina ejercicios de meditación, respiración o relajación, dormir ocho horas, trabajar menos, o ser ordenado, el primer paso es identificar esa conducta que se quiere cambiar y/o adquirir", detalla Manes.Por último, tener en claro nuestro propósito (sentirnos o vernos mejor, cuidar la salud, mejorar la calidad de vida) y ser optimistas son dos requisitos fundamentales: "Existen cada vez más estudios que demuestran que las personas optimistas, tienden a iniciar más conductas y a persistir más en ellas esperando buenos resultados" insiste Manes.

"Existen cada vez más estudios que demuestran que las personas optimistas, tienden a iniciar más conductas y a persistir más en ellas esperando buenos resultados"COMPARTILO

Para ello, una vez más, el deporte es esencial: "Produce bienestar en el corto plazo, mejora el estado de ánimo, aumenta el rendimiento, reduce el nivel de estrés y refuerza el sistema inmunológico", finaliza el especialista.

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