revistaohlala.com

Bomba

 
 

Mi chiquita cumplió 6 años y yo quedé de cama.

Di hasta lo que no tenía.

Eran pocas nenas pero sentí poner en juego la misma energía que cuando eran 15 en la pijamada de China.

Me había propuesto enseñarle a Lupe a nadar pero justo el día estaba nublado y la pileta, sin estar helada, no invitaba a instalarse. No teniendo casi 37 años.

Bueno, las nenas no saben hacer otra cosa que instalarse en ella.

Le exprimen el jugo, el uso. Abusan.

No importa que los labios estén morados, que el cuerpo esté temblando, parece haber un placer oculto que justifica cualquier molestia.

 

Acá Lupe con su flota flota:

 

Acá con antiparras:

 

La vedette del cumple, las Bombuchas.

Llenamos muchas Bombuchas, se me vinieron tantos recuerdos de infancia. La imagen de los picos de Bombucha rotos en el pico de una canilla liberada. Las Bombuchas que antaño me daban miedo, este miércoles parecían tan inocentes.

 

Llenamos bombitas no para explotarlas, la gracia era tirarlas y que las nenas las bucearan.

La gracia estaba en todo. En cargar el lanza-agua, en colocar la bombita en el pico, en hacer la presión correspondiente, en dársela a madre para que ella haga el nudo, etcétera.

 

También tiramos espuma. Se reían pero chillaban como locas cuando les caía en los ojos.

 

¡Pintaron los árboles de la vida! Ese ejercicio siempre es un oasis dentro del festín. Bajan mil revoluciones en segundos cuando se trata de manualidades.

 

Todo venía marchando de maravillas hasta que una tontería (a mis ojos) puso a la cumpleañera de un humor de perros. Una nena amiga le rompió sin querer un par de crayones que habían sido obsequio de mi tío.

Le activó uno de esos berrinches que creíamos haber enterrado en la montaña de hechos pasados, que amenazó con aguar la fiesta acuática (valga la redundancia).

Ahí fue que madre (yo) se armó de paciencia y de estrategia, y después de varios minutos de llanto, logró desarmar el nudo.

¿Nunca tuvieron la sensación de haberse boicoteado un momento importante de su vida, sólo por amoral drama?

El caso es que mi niña no sopló velitas, las soplé yo por ella, pero finalmente se repuso, comió torta y al rato el episodio ya era historia.

Y a la media hora ya estaba en la cama de su abuela mirando una serie como cierre de la fiesta.

Conclusión: con traspié y todo, la pasamos bomba.

¡¿Cómo están ustedes?! ¿Ya se fueron de vacaciones? ¿Se están yendo? ¿Planes para este fin de semana?

PD: Y como siempre, para contactarse por privado, me encuentran en FB. Que tengan un hermoso día.

Compartilo
 
 
Notas más leídas
Revista Ohlala