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Se cierra una etapa

 
 
 

Tres años de Pipí cucú, 3 años, casi 430 posteos sobre maquillaje, 430 veces, de imaginar, crear, producir, investigar, renovarme y editar.

No soy buena con las palabras ni con las despedidas. Todo lo que tengo de fresca y de histriónica, lo pierdo en este tipo de cosas, siento que no logro expresar todo lo que siento. Pero lo intantaré, sin rebuscarmela, sin hacerme la cursi, sin intentar que me salgan palabras que no me pertenecen porque "en el posteo de despedida tengo que decir algo groso", acá voy.

Este espacio lo soñé mucho, lo anhelé, lo desee. El día que me dieron el OK para blog desde Ohlalá!, brindamos con toda mi familia. Yo saltaba y bailaba de emoción, llamaba por teléfono a mis amigas y todas gritabamos como si me hubiera ganado un Oscar, y me acuerdo que una de mis hermanas me dijo "no te emociones tanto tanto Luchi, bajá las expectativas, así no te das la cabeza contra la pared si las cosas no salen como esperás". Mi familia me conoce, sabe lo apasionada que soy, conoce mis picos de emoción sincera y absoluta, entregada, abierta, y sabe que si algo no sale como imaginaba, me puedo entristecer un montón.

Sin embargo, este blog me dio mucho más de lo que esperaba. En el plano laboral está muy claro, logré que mi estudio crezca un montón, logré expresar mi manera de ver el maquillaje de una forma sincera y abierta, que por suerte a mucha gente le gustó y se sintió identificada.

Siento que fui yo en mi máxima expresión . Desde que la revista me permita inventar el nombre del blog, hasta diciendo ridiculeces, abriendome, y mostrando a veces cualquier cosa y otras cosas más serias y profesionales. Haber sido aceptada acá, tal cual soy, fue realmente muy groso para mí. En el plano personal, me ayudó mucho, a ganar seguridad y a darme cuenta de que esas ridiculeces que a veces me hacían quedar mal frente a gente, o de las que después me arrepentia y pensaba "que hiceee!??!! cómo pude hacer eso en esa reunión?! porqué no tengo un poco más de filtrooo?!?!"

Acá las aceptaron, y se coparon y se rieron conmigo cuando me subí a una silla para mostrar cómo ponerse la Jalea Coty, o cuando me maquillé con Sofi adentro de una pelopincho, se coparon cuando me maquillé saltando y cuando me pinté en el auto yendo a un recital. Fui aceptada en ese lugar que a mí más me carcomía y que por momentos me avergonzaba.

También aprendí que cuando te convertís en un "referente" tenés que ser cautelosa y sensible, hay mucha gente escuchando y leyendo lo que decís. Aprendí a escuchar más, a leerlas a ustedes y a interpretar qué buscaban y cómo podía hacer para resolverles sus dudas de una manera fácil y simple.

Aprendí también que a muchos les puede gustar lo que hacés y a muchos no, y está bien, y está bueno entender y aprender de los que no les gusta también.

Y entendí que desde acá, he acompañado a mucha gente en momentos delicados. Al estudio vienen chicas contando que las acompañé e hice reír mientras estaban atravesando una enfermedad en la que iban a perder las cejas y pelo y que logré hacerlas relajar y amigarse con lo que tenían y verse lindas desde otro lado, o que las acompañé cuando estaban pasando un momento de stress feo en el trabajo, o cuando tenían que quedarse en cama por un embarazo un poco delicado. Aprendí que uno puede hacer grandes cosas desde un lugar así de chiquito. Aún sigo sin entender ni poder creer, que realmente pude, desde acá, hacer sentir mejor a algunas personas. Pero me acuerdo y me emociona un montón.

Aprendí a quererme un poco más, y a aceptarme. Aprendí también a recibir críticas y transformarlas en consejos.

Por otro lado, creo que ya dejé todo lo que podía dejar en este blog. Y tengo muchas ganas de que venga alguien con otras técnicas y propuestas totalmente diferentes a enseñarles cosas distintas. El maquillaje NO es una ciencia. Hay miles de maneras de llegar a los mismos resultados y además, hay muchas formas diferentes de ver el maquillaje.

Siempre explico esto en los cursos de maquillaje profesional. Les digo a las chicas, que en Estudio Numer van a aprender nuestra técnica, que es una técnica fresca y en la que lo que más nos importa es que la "maquillada" esté más linda que nunca, que se la vea a ella antes que al maquillaje, que a nosotras no nos interesa hacer un degradeé de mil colores de sombras en el párpado, que nos interesa resaltar y destacar lo más lindo de cada chica. Que es importante que conozcan diferentes técnicas de distintos maquilladores, para ellas poder crear la suya. Así como yo maquillo desde ese lado, hay maquilladores que además de dejarlas lindas, buscan hacer otro tipo de cosas en los ojos, pómulos, piel, boca. Y creo que ahora puede entrar alguien con otra forma diferente de enseñar, de mostrar y de ver las cosas. Me encantaría que sea algo muy distinto a lo mío, para que ustedes puedan empaparse de técnicas, gustos y miradas diferentes.

De verdad, que no puedo creer lo agradecida que estoy de haber estado acá. Agradecidísima a todas y cada una de las lectoras, silenciosas y a las que escriben. A todas, todas por bancarme todos estos años, pero sobre todo, por aceptarme así, me ayudaron mucho más de lo que se pueden imaginar.

También estoy agradecidísima a esta revista, por dejarme ser así y por aceptarme y bancarme.

Aún quedan dos posteos y nuevos proyectos que ya los conocerán en un futuro. ¡Nos vamos a seguir viendo, chicas!

No podía despedirme e irme así, sin mas.

¡Nos leemos el viernes!

De verdad, infinitas gracias a todas, de todo corazón. Me voy de acá, con mucho aprendizaje y con muchas ganas de seguir creciendo y emprendiendo nuevos desafíos.

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