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Entrená tu cuerpo al ritmo de los tambores

La percusión y el movimiento siempre se llevaron bien, y además es un excelente método para ponerte en forma disfrutando del sonido, según nuestra coach corporal

Por Paula Pantano | Para Revista OHLALÁ!

 
 

Tal vez lo hayas notado: las danzas o expresiones corporales con tambores están resurgiendo desde hace unos años y confío en que seguirán creciendo. Porque el tambor encierra algo profundo y misterioso; puede que sea la vida que encierran los materiales que lo conforman -madera y cuero- o quizá sea que nos recuerda el primer sonido de la vida: el latido del corazón.

 
Foto: Corbis

La particularidad de esta música de grupo es que los toques de tambor surgen del ensamble único de un grupo que toca al unísono, fusionándose y creando algo único. Por esta razón se considera que la música de tambores nos convoca como humanos, sin razas, credos ni religiones. Solo seres con un corazón que late como un tambor y se alegra en la comunión del encuentro con otros "corazones-tambores".

¿Cuáles son sus beneficios?

Alivia el cansancio. Son varios los expertos que han investigado el sonido del tambor y sus efectos curativos en enfermedades físicas y psicológicas, porque lleva a las personas a un estado meditativo y de trance, lo que produce niveles de actividad cerebral beta (concentración y actividad centrada), alfa (más tranquilo y relajado) y theta (calma profunda). Con solo escuchar el ritmo de los tambores, podemos entrar en un estado de conciencia alterado y el campo de energía de nuestro cuerpo se sintoniza con su ritmo.

Fortalece el sistema inmunológico. Aunque te cueste creerlo, el ritmo entra en nuestro organismo y nos ayuda a sanar, acelerando la curación del cuerpo físico y produciendo sensaciones de bienestar. No en vano los esclavos, en la antigüedad, danzaban con tambores para sacudirse la hostilidad recibida durante el día.

Actúa como un calmante sonoro. Por eso suele recomendarse para pacientes con Alzheimer, niños autistas y personas con trastornos emocionales y nerviosos.

Estimula la producción de opiáceos y endorfinas en nuestro organismo. Por lo tanto, escuchar este sonido puede ayudar al control del dolor. Por eso es tan bienvenido el tambor suave en los partos o en los períodos menstruales, para sentir alivio en el útero si estás molesta.

Libera sentimientos negativos y bloqueos corporales-emotivos. El tambor nos ayuda a expresarnos y desbloquear la energía, tanto del cuerpo como de las emociones. Las vibraciones producto del sonido del tambor resuenan a través de cada célula del cuerpo, lo que estimula la liberación de memorias celulares negativas.

¡A bailar!

Las danzas con tambores incluyen movimientos de pelvis que te ayudan a desinhibirte y conectarte con tu sexualidad desde un lugar sano y alegre. Con movimientos rápidos y lúdicos que te encienden y divierten. Sacudones y ondulaciones de toda tu columna vertebral que, además de sumar salud, te liberan de las tensiones del día. Y movimientos de cabeza que -bien hechos- te ayudan a relajar las cervicales y liberar la mente.

También es muy interesante lo que pasa en nuestra mente, porque para danzar o tocar tambores debemos equilibrar los dos hemisferios cerebrales, entonces se hace difícil solo racionalizarlo y entra sí o sí en juego lo intuitivo. Yo siempre les digo a mis alumnos que si piensan demasiado al intentar bailar, no les sale. Así que... ¡cortá con la mente y entregate al ritmo! .

¿Probaste moverte al ritmo de la percusión? ¿Te sumarías a una práctica de este tipo? Conocé otra técnica liberadora: Soul motion: movimiento consciente

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