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¡Me caso a los 40!

 
 

Sí, quiero!... Me caso a los 40! Si me hubieran preguntado a los 9 años hubiera dicho que a los 24 iba a estar casada con dos hijos.... que sabía yo a los 9 años?

Tengo 39 y no me imagino un mejor hombre para mí que Mark. Es perfecto para mí.

 

A Mark me lo pesque en un casorio de una amiga, diciembre del 2010. Lo ví parado en el costadito del salon del registro civil y me lo reeee fiché. Obvio que él ni me vió y no se enteró de nada. Después de la ceremonia nos juntabamos para el típico brindis post civil, ni tonta ni dormida, ví que el estaba charlando con el novio y fui a saludarlos últimos. Charlamos toda la tarde. Mark es Irlandés, pero vivía en Barcelona cuando nos conocimos. Ni loca me hubiera imaginado que nos íbamos a casar en abril del 2016. Cuando me iba me di vuelta una última vez a mirarlo, y como en las pelis, él me estaba mirando también! Dice que esa era su prueba de fuego para saber si a mí me gustaba él.

Del civil al casorio habían unos pocos días, así que decidí llamar a Mark y darle un dato del festival de jazz. A los dos días chequeo de casualidad mi casilla de spam y veo un mail suyo. Sí, hackeó mi dirección de un mail grupal (yo saltaba de alegría!!!) y lo mejor de todo es que quede re cool porque habían pasado dos días... a mí nunca me salió ser cool, soy demasiado directa y no sirvo para el histeriqueo. Coqueteamos por mail y el día del casorio bailamos sin parar y nos dimos un beso! Un flor de beso genial... de esos que no podés creer que no necesita ningún ajuste y así empezó el romance que nunca terminó.

Casi cinco años después y con muchas millas acumuladas llegó la propuesta. Fue simple, me llevó a almorzar a un lugar lindo con la excusa de que esa noche él viajaba. Veníamos hablando de cualquier cosa, medio en joda cuando decidió juntar coraje, me miro a los ojos y me preguntó nervioso si me quería casar con él. Lo peor es que en el momento en que se me llenaron los ojos de lágrimas, dudé si era en serio y le dije: no me lo digas en chiste... con eso no me jodas! Pero cuando lo miré me di cuenta que no era parte de la conversación anterior. Las lágrimas alquilaron balcones y yo le di un sí lleno de felicidad. Siempre dije que aunque pueden ser muy lindas las propuestas locas, en lugares remotos o con puestas de película, yo siempre pensé que no hay como la mirada honesta y un simple te quiero profundo, que en definitiva es lo que resuena conmigo, pero nunca me imaginé que no iba a caer! Le dije que sí y él esa noche se tomó el avión!

No sé como se vive a otra edad porque me toca vivirlo a esta, pero creo que como con muchas otras cosas, va cambiando el orden de prioridades. Antes de Mark me amigue con la idea de que existen más de una forma de ser feliz, podés no querer tener hijos, podés estar sola y bien y podés estar comprometida a tu proyecto de pareja sin casarte... todas son válidas. Creo que está bueno dar de baja esos mandatos heredados de quién sabe quién, que te estructuran a veces a elegir sin pensar cosas que van a afectar tu vida. A Mark lo elijo, con todo mi corazón, seguiría feliz aunque no nos casemos y aunque sí queremos hijos, también me imagino feliz con él sin ellos. Tengo mucha suerte. Espero me acompañen y me ayuden en este proceso que elijo compartir con ustedes.

 
 

Un beso,

Vero

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