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Foto: Ariel Escalante

¿Saturno ya te puso en crisis?

El planeta de la responsabilidad te cuestiona todo para enseñarte a ser vos misma. ¿De qué se trata el retorno de saturno?

 
 
Por Ana Paula Queija

Cada siete años, se producen cambios rotundos en nuestras vidas, circunstancias en las atravesamos un crecimiento. Hacé memoria: a los 7 años, se te cayeron los dientes; alrededor de los 14, seguramente te vino; y cuando estabas cerca de los 21, saliste al mundo. Según la astrología, estos volantazos son responsabilidad del planeta Saturno. ¿Sabés por qué?

Los astros tienen ciclos de movimientos: Plutón se toma 248 años para dar una vuelta, la Tierra lo hace en 24 horas y Saturno tarda 28 años en volver a su punto de partida (el grado matemático en el que estaba cuando naciste).

Durante el trayecto, Saturno tiene movimientos que actúan como estaciones de un tren en tu vida, que son los múltiplos de 7, pero su rol estelar lo juega a los 28 años (cuando da la vuelta completa), y no lo hace en silencio, sino que trae a tu vida una etapa de crisis en la que se mezclan la madurez que te dio la experiencia con el desafío del cambio. En su retorno de Saturno, muchas personas se separan, se casan, cambian de profesión, de grupo de amigos y hasta de ciudad.

Un cortado, por favor

El retorno de Saturno es como la reunión en un bar con tu novio para dar el cierre definitivo a algo que ya no va más. Saturno es también ponerle aceite a la cadena de la bici que no usás desde hace años y salir a andarla. Es encontrarte con vos y sacar a la luz lo que tu corazón realmente quiere. Suena pesado, y un poco lo es... Implica un estado de crisis pasajera pero muy intensa. Su energía te obliga a mirar tu interior y, desde ahí, revolucionar todo lo visible, ya sea para desecharlo o para reafirmarlo. Por eso, muchos vínculos que creías eternos pueden romperse. No hay más ficción. Pero, tranquila, ¡no te asustes! Este movimiento energético es natural, y no necesariamente te hace ingresar en un caos ni te vas a levantar al día siguiente de tu cumple de 28 sintiéndote una mujer nueva. El tránsito de Saturno dura entre uno y dos años, la transformación es lenta.

Volver a mí

Durante esta etapa, tu identidad se encuentra "cerrada por balance". Entrás en un proceso de reflexión en el que mirás quién sos, qué opciones de vida hay, qué querés y qué te pasa. El universo se ocupa de proponerte escenas para que entiendas cómo sos realmente, e incluso pone límites a lo que cada uno puede (y no puede) hacer en ese momento. Desde lo energético, Saturno te permite manifestar lo que está en tu corazón y te cierra puertas para aquello que detecta que no es lo que realmente deseás. ¿Cómo lo hace? Poniendo toda tu vida a prueba, tomándoles examen a tus vínculos, al trabajo, a la relación con tus papás y con tu pareja. Puede traerte frustración y despedidas, pero también crecimiento. Según los astrólogos, los planetas son grandes maestros cuando pasan por tu vida.

Saturno legaliza y saca a la luz

En la pareja: Saturno te muestra qué tipo de elecciones venís haciendo y te lleva a evaluar la solidez: si tu relación está consolidada, con la llegada de Saturno se fortalece. Puede haber una crisis o cuestionamiento, pero después se vuelca en algo positivo. Si la relación es débil, la pareja se separa porque Saturno legaliza lo que realmente hay entre ustedes, saca la verdad a la luz.

Con tus padres: Saturno tiene que ver con la autoridad y con el padre. Cuando te toca, podés quedar embarazada y que esa pase a ser tu nueva familia, podés cortar el cordón con tus papás y que ya no te pese tanto su mirada o asumir mayores responsabilidades familiares, como hacerte cargo de un ser querido.

En el trabajo: puede ser que te recibas, que adquieras más posibilidades profesionales. Saturno tiene que ver con el prestigio, el éxito y el fracaso, y con la vocación, la verdadera. Si estabas yendo hacia el horizonte equivocado, te vas a encontrar con muchos bloqueos. Frente a estas limitaciones, vas a decir: "Qué desastre, qué porquería que es Saturno", pero sos vos la que no estaba haciendo lo que tu corazón necesitaba.

¿Cómo encararlo?

No se puede barrer debajo de la alfombra para siempre. Si te aferrás a lo que tenés hoy y te quedás con una pareja que ya no va más, o con un vínculo con una amiga que está desgastado, te vas a encontrar con una enorme frustración o con un fracaso, como una infidelidad o una traición. En cambio, si tu ego se queda en silencio y escucha lo que está pasando, no se frustra, sino que crecés. Los efectos no vienen de afuera, el proceso surge de una.

Tu matriz entra en un proceso de silencio, de frenar para ver qué hay. Es un tiempo en el que la energía se concentra para escucharse y dejar de parecerse a otros (parecerse es padecer). Con Saturno, tenés más fuerza para abandonar los actos que responden a lo que los otros esperan. Es tiempo de elegir y de jugarse por una.

El retorno de Saturno

Paula Salischiker saca fotos para OHLALÁ! El mes pasado, cumplió 30 y también expuso su más reciente muestra, "El retorno de Saturno".

"En julio de 2012, me hice una carta porque había perdido el casete donde tenía grabada la primera. 'Te falta poco para el retorno de Saturno', me dijo la astróloga. Para ese entonces, vivía en Londres con mi pareja. Un mes después de la lectura, mi vida dio un vuelco inesperado y terrible: me separé abruptamente y volví a Buenos Aires sola. En esos días, apareció el casete perdido de mi primera carta natal, lo escuché y me quedé helada: era la misma lectura que me había dado mi nueva astróloga.

Mi retorno de Saturno no fue un viaje cinco estrellas, al contrario. Pero me gusta pensarlo como una experiencia positiva, como cuando después de la turbulencia llegás a destino sana y salva. Saturno me hizo crecer a pasos acelerados e independizarme de mí misma, de la imagen que yo tenía de mí, que era como una foto vieja o gastada y no me mostraba tal cual soy".

Para este proyecto, Paula entrevistó y fotografió a 28 chicas (incluida ella misma) y se sorprendió con las coincidencias.COMPARTILO

Josefina (28, periodista)
"Con el retorno de Saturno, las letras se hicieron a un lado y aparecieron la astrología y el tarot para acompañarme en el viaje. También llegó el yoga, al que le debo mucho. Perdí mi pelo largo, los miedos, las manías y los vínculos gastados".

Isolina (28, economista y artista)
"Con el retorno de Saturno, gané independencia, aventuras, viajes y muchos grandes amigos y amigas. También perdí un amor que no iba. Lo que nunca llegó es uno que sí vaya, todavía lo espero".

Anahí (29, docente, intérprete de lengua de señas)
"Gané una alegría liviana y el destierro de la culpa... Aprendí a contar con los demás, de verdad. Llegó una jauría de compañeras hermosas. Empecé a creer en la intuición y a relativizar las grandes verdades".

Experta consultada: Ana Bilsky, astróloga.

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