revistaohlala.com
 

Mi último posteo como "Antinovia"

 
 

Bueno, les voy a hacer caso y les voy a contar más sobre la ceremonia. Fue así:

1. Cuando llegaron los invitados, yo no me quedé guardada para hacer una entrada triunfal, sino que pensé "¡No me pienso perder media hora de mi fiesta!" Así que me quedé para recibir a la gente y charlar. Entonces, todos me preguntaban "Qué hacés acá, ¿ya se casaron?", a lo que yo respodía "no, no, es que no me quería perder esta parte". Mi abuela indignada. ¡Guardate nena, guardate!

2. En un momento, Nacho me viene a buscar, y me dice "¿nos casamos?". Nervios, chicas, nervios instantáneos. Yo me fui a la casita que hay en Finca Madero para cambiarse, a hacer últimos retoques, y Nacho fue por el caminito todo lindo y decorado hasta el "altar", haciendo morisquetas. Dice que le dio vergüenza porque la gente lo aplaudió, así que se puso a hacer pavadas.


3. Yo entré con mi papá mientras mi amigo Fabián cantaba "Somewhere Over the Rainbow" con su guitarra, la versión de Israel Kamakawiwo´ole. Cuando íbamos caminando, le dije a papá que estaba nerviosa, y me respondió "No estés nerviosa, si somos nosotros" . Es verdad. Miré a los dos lados y vi toda gente cercana y muy querida, sonriéndome, y se me fueron los nervios casi por completo y solo quedó mucha alegría.

 


Esta es la canción, por si no la conocen:



4. Ahí, en un espacio de ceremonia hecho con una estructura de luces de Wedding Factory, nos esperaba Martín, mi primo. Lo elegimos para conducirla porque nos conoce bien a los dos, y ¡porque es muy bueno para hablar en público! Sabíamos que lo que dijera iba a ser simple, al grano, y de corazón, y que no le iba a agarrar un panic attack. En fin, cuando llegué a donde estaban Nacho y él, ¡Martín ya estaba llorando! Así que le di un abrazo.

5. Estar ahí, frente a la persona con quien pensás compartir tu vida, con tu familia y la suya, y todos sus amigos, es la cosa más espectacular del mundo. Creo que algo pasa cuando mucha gente que te quiere se reúne y te desea cosas buenas. Creo que los deseos se potencian, y que algo pasa, en el poder de los buenos augurios. ¿Ustedes?

6. En fin, antes que nada, Martín dijo unas palabras. Empezó diciendo "Yo no soy ni un juez ni un sacerdote, ellos ya están casados, y estamos acá para celebrar eso". Y después dijo cosas lindísimas sobre cada uno, contando alguna anécdota, y dijo que estaba feliz que nos hubiéramos encontrado y que nos merecíamos mucha felicidad. Además, dijo que cuando él se casó (sí, chicas, está casado jajajaj), y llegaron al hotel en su noche de bodas, Candy, su mujer, se puso un poquito triste porque decía que ya se había terminado todo. Y que él le había dicho que todo recién estaba empezando, y que lo mejor estaba por llegar. Estar casados mata casamiento.

7. Después preguntó si alguien quería hablar. Mi papá y el papá de Nacho se levantaron como resortitos del asiento. Primero habló el papá de Nacho, que sacó papelito del bolsillo, desdobló, y comenzó a recitar algo que él había escrito, de la infancia de Nacho, de encuentro conmigo, de su partida a Buenos Aires, y de este momento en el que me elegía a mí. Chicas, no quedó un ojo seco en todo el lugar , y hasta de repente veías llorando a gente que no lo conocía bien ni a Nacho ni a su papá, como que te diga que una amiga de mi mamá de repente lloraba. Fuerte. En cuanto a mí, estaba tan contenta que, aún emocionada no lloraba, solo sonreía. Por ahora, me venía conteniendo. Ah, mi papá se mantuvo a la altura bastante bien, hizo un chiste de que no había traído ningún papelito, y descontracturó el momento de llanto. También nos dijo cosas lindas, sencillas, buenos deseos. Nuestras mamás también fueron forzadas a hablar, nos dieron un abrazo a cada uno y nos desearon lo mejor.

 


8. Y llegó el momento de decir "los votos". No habíamos escrito nada, porque queríamos decirlos espontáneamente. Bah, mentira, yo traté de escribirlos, y todas las palabras me sonaban vacías, o cursis, palabras y palabras, ninguna que dijera de manera clara lo que yo sentía, quería, y estaba prometiendo. Y estuve tratando de escribir esos votos hasta mientras Luchi (de Pipí Cucú) me estaba maquillando. Y Luchi que me decía "ayyy ponele que lo elegís a él porque es espectacular" juajauajauajauajauajaj. Chicas, no sé si alguna lo hizo, pero escribir votos es muy difícil. Porque las palabras pueden sonar bonitas, pero además, te tienen que reflejar a vos y a tu pareja, tenés que estar cómoda diciéndolas, etc etc. Im Po Si Ble. Así que, antes de que llegue la gente y mientras nos sacábamos unas fotos en el lugar, le dije a Nacho si le parecía bien que digamos lo que quisiéramos en el momento, y no leamos nada. Me dijo que le parecía perfecto. Y así fue.

 


Acá estoy hablando yo. ¡La cara de felicidad de Nachi!

 


Abrazo post-votos

9. Nos pusimos los anillos.

 


10. Y ante el cantito de "Beso beso", Nacho me dio uno de película.

 


11. Por último, Martín me dio un abrazo en nombre de mi abuelo Pol, que falleció a principio de año, y que la verdad, era lo único que me faltaba para que la noche sea perfecta. Ahí se me desencadenaron todas las lágrimas que venía conteniendo.

12. ¡Y listo! Casados, nos fuimos con los aplausos de quienes más queremos.

 


Chicas, no tengo ningún arrepentimiento, ni nada que me hubiera gustado hacer diferente. Claro, siempre hay algún invitado que no pudo venir, o una canción que te hubiera gustado bailar que te olvidaste de pedir, pero les aseguro, nada de eso te importa para nada. Lo único que realmente importa es que cuando terminó la noche, estábamos juntos y felices, más comprometidos el uno con el otro que nunca, y que habíamos podido festejar eso con nuestras personas más queridas. Eso no tiene precio, y te hace ver qué poco importante era si ponías una comida u otra, si elegías un peinado u otro, y si llegabas media hora más temprano a maquillarte, o media hora más tarde. No importa nada, chicas, ya sé que en el momento parecen cosas súper importantes, pero después, solo estás feliz de estar casada con tu chico.

En fin, último Antinovia , el lunes se viene blog nuevo a todo trapo. Déjenme decirles, aunque esto no sea una despedida, que les agradezco mucho su compañía y sus buenos deseos. Sumaron mucho a nuestros preparativos, aportando datos y buena onda, y estoy feliz de haber recorrido este camino con ustedes . La verdad, la verdad, las quiero mucho.

Antes de irme, les quiero dejar un fragmento del video que pasamos en la fiesta, que hicimos con los chicos de Ou Clock . ¡Besos!



Sofi

@sofiorsay

Compartilo
 
 
Notas más leídas
Revista Ohlala