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¿Te duele el cuello? Te damos algunos ejercicios para liberarlo

Nuestra coach corporal nos da algunas claves para disolver esas contracturas tan molestas

 
 
 
Continuar con nuestro ejercicio aeróbico cotidiano, a veces, puede ayudarnos a relajar la zona. 

Por Paula Pantano

Pareciera que todos los problemas no resueltos, las preocupaciones, las broncas y los enojos descansaran justo bien cerca de la cabeza, en las cervicales. Entonces, la propuesta es disolver esas durezas y contracturas, que bloquean la circulación sanguínea y también nuestra movilidad y comodidad, con algunos ejercicios súper fáciles para hacer cuando quieras y puedas.

Según la terapia depurativa japonesa llamada jorhei, que utiliza la imposición de manos -como el reiki- y también ejerce presión sobre puntos específicos del organismo, si no disolvemos estos bloqueos a través del movimiento, podemos disolverlos a través del calor (energía). Por eso, es probable que en momentos de estrés se produzca una fiebre ligera, para generar calor interno y disolver las durezas haciendo que salgan de nuestro organismo como mocos y sudoración. ¿Te suena? Cuántas veces te agarraste un resfrío o febrícula luego de una semana agitada o cuando pasaste alguna situación de estrés.

Lo increíble es que aunque sintamos que vamos a engriparnos (¡nos duele todo!) y aun así decidimos mantener nuestro ejercicio aeróbico cotidiano (como correr, bailar o hacer yoga dinámico) por más de una hora, al final una se siente mucho mejor. Incluso con el esfuerzo que sabemos que implica, se te suele ir el estado gripal ¡sin tomar ningún medicamento! Entonces, ya sabés: no faltes a tu clase, andá aunque te dé fiaca y no abuses del Refrianex.

¿Qué hacer?

Movimiento y estimulación Realizá círculos con los brazos totalmente estirados, con el abdomen sostenido y sin dejar que los hombros se acerquen a las orejas.Parada de frente a una pared, doblá suavemente el cuello apoyando la coronilla en la pared, entregando suavemente el peso de tu cuerpo. Mové tu cabeza despacio manteniendo ese apoyo y localizando las zonas donde sientas durezas o dolor para detenerte y hacer presión.

Acostada en el piso o en la cama del lado izquierdo, tomá una pelotita de tenis y colocala debajo del cráneo, luego bajá al cuello y seguí el camino hasta tu hombro. La idea es que el peso del cuerpo caiga sobre la pelota haciendo presión, detenete en los puntos de dolor, respirando profundamente. Por último, sacá la pelota, recostate boca arriba percibiendo la diferencia de un lado al otro y luego hacé lo mismo del lado derecho.

Calor externo Para sentir calor externo en la zona, podés: ducharte y dejar que el chorro de agua caliente dé en tu cuello por un rato, calentar una toalla con la plancha o la estufa y colocarla sobre la zona, o también friccionar tus manos una contra la otra, hasta que se sientan calentitas, para luego colocarlas sobre tu cuello (aprovechá para darte un automasaje de presión con la yema de los dedos).

Calor interno Trotar, caminar rápido, bailar por lo menos una hora, andar en bici (aunque aquí el cuello se ve un poco forzado) o algo que acelere tu ritmo cardíaco y te haga transpirar por el movimiento de tu cuerpo.

¿Sos de las que padecen dolores cervicales? ¿Qué te parecieron estos consejos?

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