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Muebles que apuestan al color

Seguí el paso a paso de esta técnica para lograr un efecto desgastado espectacular

 
 

Por Verónica Gutiérrez de León
Especial para revista Ohlalá! Web

Esta vez nos corremos de los muebles con suaves decapados para trabajar con una técnica muy colorida y de estilo rústico . La idea es lograr la apariencia de un mueble viejo cuya pintura se va resquebrajando y deja entrever los diferentes colores con el que fue pintado.

Si bien este tipo de trabajos se suele hacer con pinturas sintéticas y removedores, en nuestro caso vamos trabajar con productos al agua, como acrílicos, látex y el líquido para craquelar, utilizado como si fuera un removedor.

Materiales

- Líquido craquelador de un componente
- Pincel suave
- Acrílicos o látex de colores
- Espátula chica de metal
- Secador de pelo
- Frasco con agua tibia para el pincel con craquelador
- Papel cocina o trapo viejo
- Barniz al agua incoloro

Tomemos como modelo una sillita de pino tipo materita. Para que pudieras ver el contraste elegí colores fuertes como el verde y el rojo , y unos toques de naranja, turquesa, y fucsia.

podés trabajar con una paleta de colores menos vibrantes o más engamados.

Paso a paso

- Como es un mueble nuevo, primero hay que nivelar suavemente la superficie con una lija de grano 220 .

- Luego aplicamos una capa de barniz al agua a modo de sellador . A diferencia de siempre, en este caso no es necesario dar una mano de blanco antes de empezar con el color.

 


Imagen 1: Comenzá a pintar cada madera de un color diferente o si preferís, pintá el mueble de un solo color.

Imagen 2: Dala vuelta y pintá debajo de la silla .

Imagén 3: Aplicá una o dos manos de pintura hasta lograr el color deseado. Dejá secar. No es necesario lijar si aplicaste la pintura en forma pareja, ya que es un trabajo más rústico.

Imagen 4:Agitá el envase del líquido craquelador y verte una parte en un pote.

Primera capa de craquelador

En la primera etapa de trabajo vas a lograr el efecto usual de este producto, o sea, la pintura se va a abrir debido a una reacción química entre el craquelador y el acrílico. El tipo de grieta que se forme depende del punto de mordiente y de la cantidad de producto que uses. Veamos:

 


Efecto "grieta grande"
Imagen 1: Cargá el pincel y aplicá una capa generosa del craquelador sobre una de las tablas del asiento. Podés pasarlo en el sentido que desees.

Imagen 2: Pasale el secador a temperatura media durante muy pocos segundos (contá hasta veinte).

Imagen 3: Cuando el craquelador aún está húmedo (se lo ve brilloso) aplicá una nueva mano de pintura de otro color. Pasá el pincel de forma plana, no de punta (ver cómo pintar).Imagen 4: Rápidamente, la pintura se comienza a quebrar mostrando grandes grietas . Si querés aumentar su tamaño dale calor con el secador a una distancia de 20 ó 25 cm aproximadamente.

Efecto "grieta pequeña"
Para obtener una grieta pequeña colocá una capa fina y dejá secar el craquelador totalmente. Luego aplicá una mano de pintura. El craquelador seco (pero aún con mordiente) se pone opaco. También en algunos sectores podés usar menos carga de pintura.

 


Hasta aquí el uso tradicional del craquelador, ahora vamos a utilizarlo como removedor de tal manera que las capas de color tomen aspecto de pintura resquebrajada.

Segunda mano de craquelador

- Trabajá el mueble por sectores .

- Aplicá una nueva mano de craquelador . Esperá unos segundos o hasta que seque por completo según quieras que se forme el tamaño de la grieta.

- Luego dale una mano de un tercer color (ver cómo pintar) . Esperá a que la pintura craquele y con una espátula comenzá a "remover" en algunos sectores las diferentes capas de color. Si ves que sólo sacás la última mano de pintura que diste y tu intención es que se vean los distintos colores, esperá un ratito más y probá nuevamente.

 


- La cantidad de material que arrastres depende de lo rústico quieras el mueble.

 


Cómo pintar

Si trabajas con el craquelador húmedo, no des pinceladas largas porque barres el producto: apoyá el pincel sobre la madera y descargá la pintura. Si en cambio el craquelador está seco podés pintar normalmente, pero sin superponer las pincelas.

Trabajá por sectores y en forma horizontal para evitar que chorree.

Luego de utilizar el pincel con craquelador dejalo en un pote con agua tibia, así no se pegotea.

Para que no se seque, tapá con un papel de aluminio el pote donde echaste el producto.

 


Para tener en cuenta:

- Si elegís trabajar con grieta grande, la capa de craquelador debe ser generosa, tenés que ver una pequeña capita de producto.

- La pintura debe tener una consistencia de yogur o crema sin batir.

- Cada marca de craquelador tiene una respuesta distinta , por lo tanto, antes de empezar probá para ver cómo reacciona el producto . Todos craquelan, pero algunos lo hacen más rápido que otros, o son menos viscosos y por ende, más fáciles de pasar.

- Si no te gusta como quedó un sector, dejá que seque y pasa una lija suave (360). Luego dale una mano de pintura de color para tapar y seguí la secuencia. Atención que el craquelador sigue actuando aunque más atenuado. Si querés neutralizarlo, aplicale una mano de barniz al agua.

 


Cómo proteger el trabajo

Una vez que terminaste y cuando ya esté bien seco, pasá una lija para nivelar. Luego aplica dos manos de barniz al agua satinado y finalmente, cera para pisos de madera incolora. Repasá el mueble con un paño que no deje pelusas.

 


¡Nada más por hoy! Cualquier duda, consúltame. ¡Muy bien fin de semana! Cariños, Vero

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