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¡La eterna insatisfacción!

Porque llueve, porque se cortó la luz, porque estás sola. Si sos de las que viven pensando que nada te basta, leé los siguientes consejos

 
 
 
"Es importante entender que la perfección no existe" explica la psicóloga consultada.  Foto: Corbis

Por Carla Lioi
Especial revista OHLALÁ! Web

Hay días, semanas y hasta meses en los que nos despertamos y sentimos que nada nos conforma, nos convence ni nos satisface. Y si bien en la vida de cualquier ser humano existen diversas dificultades, no es común y sobre todo no es sano para nuestra mente vivir pensando que nada es suficiente y sentir desgano por cada cosa que tenemos que hacer. Lo importante es preguntarnos ¿por qué nos pasa?

La insatisfacción puede ser experimentada como estado transitorio, como motor de búsqueda de una siguiente satisfacción; o se puede vivir eternamente insatisfecho. " Depende de cada uno tomar ese motor como aliado para el cambio, transformándolo en brújula de crecimiento , ya que puede volverse en contra y transformarse en un estado habitual" explica la Psicóloga Fabiana Porracín. " La opción de salida es la aceptación de las satisfacciones que ofrece la realidad, que no son ideales, absolutas o permanentes; simplemente son dichas acotadas y circunscriptas al territorio de la posibilidad del disfrute cotidiano, más allá de lo que nos toque vivir".

Es importante entender que la perfección no existe y que, en muchos casos, el alcance de un deseo o de la tan ansiada felicidad depende de nosotros mismos, y de no hacerse problema por detalles que no valen la pena.

Al nacer se perciben los primeros estados de insatisfacción, el disparador biológico del hambre despierta la necesidad psicológica de otra "nutrición" (para sobrevivir necesitamos nutrirnos de alimento, y de amor). La satisfacción obtenida no es nunca la esperada dado que quien nos abrigaba antes era vientre materno; y una vez que salimos a la vida, se abre el juego entre la insatisfacción-búsqueda de satisfacción, que nos motorizará el resto de nuestras vidas.

Tendemos a planificar nuestro futuro.

 
Foto: Corbis


Quien carece de proyectos personales de largo, mediano y corto plazo está expuesto a sentirse insatisfecho constantemente . Es decir, quien siempre piensa en el futuro y en el "qué me va a pasar mañana", probablemente no esté disfrutando del presente que, en definitiva, es lo único que tenemos.

Es súper estimulante pensar y planear el futuro: un viaje, la compra de una vivienda propia, un auto, crecer personalmente o cualquier deseo que anheles, pero, también, es importante aprovechar lo que nos toca ahora.

"Carecer de proyectos propios deja a merced de las lucecitas de colores de la publicidad, el consumismo de la vida actual, las novelas color de rosa y las propuestas mercantilistas de cambie su vida ya , que encandilan con sus ofertas de pseudo-satisfacciones efímeras y fugaces, promoviendo una vida inalcanzable e irreal que indefectiblemente sumerge en un estado de insatisfacción permanente." Indica Porracín.

Por otro lado, le vamos a dar un solo punto a favor a la sensación de insatisfacción, porque es la que nos permite sobrevivir. Por lo tanto, la insatisfacción es también un estado motorizador, vital y es -en este sentido- constructiva: activa el proceso de desarrollo, de crecimiento y maduración, pero hay que mantener un equilibrio y aprender a llevarla todos los días. Lo más importante es recordar centrar la energía en lo que nos hace bien.

¿A veces, te sentís insatisfecha y que nada te conforma?

Asesoró: Psicóloga Fabiana Porracín

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