revistaohlala.com

Injustas diferencias entre madres y padres

Dalia Gutmann nos cuenta, desde su experiencia, porqué las madres y los padres son tan distintos

 
 
 
A veces las madres no podemos con todo.  Foto: Corbis

Por Dalia Gutmann

Una madre es capaz de todo: cambiar un pañal, responder un mail, sacar una basurita del ojo, pelar una banana, sacar un moco y hacer sentadillas, todo al mismo tiempo. El padre, si tiene que abrir la puerta del auto, te dice: "¿Lo agarrás vos?".

Un padre no está capacitado para armar "el bolso": esa es una tarea que nosotras tenemos que resolverle si queremos que al niñito no le falte nada. Es que los hombres, genéticamente, no están preparados para encontrar cosas: "Alcanzame el pañal, el chupete, la mamadera...". Nunca encontrarán nada y siempre terminaremos yendo LAS MADRES a buscar TODO.

Una madre NECESITA ayuda: los padres lo llaman "dar órdenes" o "ser demandantes", nosotras lo llamamos "estoy harta de ocuparme de absolutamente todo".

Una madre NECESITA estar: darles la teta, bañarlos, relajarlos. El padre NECESITA huir. Es que el hombre es escapista por naturaleza. Y siempre, "¡uy!", se tiene que ir a algún lado...

Un padre juega MUCHO con su hijo: UN MONTÓN. Tal vez no lo baña, pero juega un montón. Tal vez no le da de comer, pero juega un montón. No lo sabe vestir, pero juega un montón. No le pone límites, pero juega un MONTÓN... Y además, está muy interesado en que nosotras, LAS MADRES, nos enteremos de que JUGARON UN MONTÓN. Por eso les dicen a nuestros hijos: "Contale a mami TODO lo que hicimos". Es que quieren sumar puntos para que nosotras no podamos reprocharles nada (por un rato).

A pesar de esta catarata de reproches, los padres son lo más. Nada mejor en el mundo que un buen papito. Además, si no fuera por ellos, nosotras, "las mamis", ¡no existiríamos!

La fija
A la noche, antes de dormir, se te ocurren unos cuentos ESPECTACULARES. Te sentís súper creativa y hasta tenés el proyecto de pasarlos a una compu y ofrecérselos a una editorial (hasta se lo comentaste a una amiga). Pero... ¡tus hijos crecerán y obviamente ese proyecto quedará en la nada!

Dato útil
Sabés que el rato en que tu hijito chapotea en el agua vos podés aprovecharlo para depilarte con la pincita, untarte con crema o teñirte.

Regla de oro de madre
Para no querer desaparecer de la faz de la tierra, es bueno a veces aprender a hacer oídos sordos al llanto DESEQUILIBRADITO de los niños (si hay público, podés comentar: "¿Dónde estará la madre de esta criatura?").

Twitter
Debo confesar que las calesitas me re marean: ¡¡¡cuando me subo, tengo miedo de desmayarme arriba del helicóptero!!! #mamitaaa

Diccionario
La vendedora copada: dícese de esa chica que te sostiene al niño mientras te probás el jean, te hacés las manos o te depilás.

¿Qué otras diferencias encontrás entre vos y el padre de tus hijos?

Compartilo
 
 
Notas más leídas
Revista Ohlala