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Pátinas al acrílico

¿Estás por reciclar un mueble? ¡Una buena opción puede ser patinarlo! Seguí estos pasos.

 
 


Por Verónica Gutierrez de León
Especial para revista OHLALÁ! Web

En el post anterior vimos cómo se realiza un decapé, una técnica que te permite darle a un mueble un aire de pieza antigua. Esta vez vamos a hacerlo mediante una pátina o veladura, ideal para muebles cuya madera al natural, sea poco vistosa. Pero antes de ponernos de lleno con el trabajo, veamos de qué estamos hablando.

Las pátinas pueden ser naturales o artificiales. Las naturales se producen debido que oxidan las pinturas y otros componentes. Los muebles envejecen, se van craquelando, cambian su color, literalmente "se ensucian". Sin embargo, esta degradación logra un acabado cuyo resultado, en muchos casos, es único y estéticamente bello.

Pero también hay pátinas artificiales que se utilizan justamente para imitar el paso del tiempo. Las pátinas son un recurso decorativo muy antiguo que se comenzó a usar para disimular el acabado final de los muebles realizados en maderas poco nobles . O sea, no es una moda pasajera ni un recurso nuevo.

La veladura es una técnica artística muy utilizada en pintura, pero que en este caso vamos a utilizarla con fines decorativos sobre un mueble de una manera más simple y a modo de pátina. Las veladuras son capas muy delgadas de color que se superponen cambiando el tono de la base, pero sin taparlo. Trabajadas sobre los muebles logran un acabado muy especial que simula el paso del tiempo.

Para realizar pátinas artificiales hay productos clásicos como la cera de color, el betún de Judea, los óleos y los acrílicos . De estas opciones vamos a trabajar con acrílicos porque tienen la ventaja de ser fácilmente modificados o removidos sin largos procesos.

Para que resulte más claro, voy a ir trabajando la técnica sobre un zócalo de madera de pino. Al final de la nota hay una serie fotos con una mesita de luz en pleno proceso de patinado, (aún sin terminar), pero que puede servirte de guía, sobre todo para ver dónde aplicar más sombras.

Paso a paso

Pintura. Preparación del mueble

- Limpiá la superficie con aguarrás. Para generar mordiente repasá el mueble con una lija de grano Nº180.

- Ahora trabajá con una lija 360 a fin de suavizar la madera. Retirá el polvo. Aplicá una mano de barniz mate al agua incoloro y dejá secar.

- Empezá a pintar con la pintura sin diluir. Podés hacerlo con pincel o rodillo. No lijes, la idea es que no quede muy prolija la mano (¡pero atención, que es una desprolijidad controlada!!)

- Una vez que está seco al tacto, dale la segunda mano de pintura. Nuevamente esperá que seque y entonces desgastá con una lija grano Nº 100, los bordes y tallas.

Hasta aquí como siempre, salvo que en este caso te podés dar el lujo de no tener que dar muchas manos de pintura ni grandes esfuerzos de lija entre mano y mano.

Pátina de envejecimiento

El paso fundamental para hacer ésta u otra pátina, es que la madera luego de la última mano de pintura sí o sí tiene que tener una buena base de barniz al agua satinada incolora.

Este paso es importante, no lo saltees porque permite que tu pátina no se mezcle con la pintura original del mueble. Por lo tanto podés ir corrigiendo con un trapo húmedo lo que no te gustó, sin que por ello se modifique el color del mueble. Además, cuando quieras podés repintarlo sin retirar la pátina como cuando trabajas con cera, betún u óleos. ¡Empezamos!

 


Materiales:

- Pincel tipo taponador (cerda extra dura, o un pincel viejo y arruinado)
- Pincel ancho (como para pintar paredes)
- Pinceleta o pincel suave
- Acrílico negro/ acrílico marrón (que no tire al rojo)
- Agua
- Papel cocina
- Barniz al agua satinado incoloro
- Cera en pasta incolora

Entonces:

- Aplicá una mano de barniz y dejá secar (media horita)

- En una paleta o plato poné un poquito de acrílico negro o marrón, mojá el pincel suave en el agua y retirá el excedente levemente sobre un papel cocina. Apoyá la punta del pincel sobre el color hasta que el agua diluya la pintura.

 


- Vas a trabajar por sectores, Para ello, pasá el pincel sobre una zona a envejecer (bordes de una puerta, terminaciones de patas, etc).

- Vas a notar que tu mueble se oscureció: en este punto, tomá el pincel más grande esparcí la pintura que pusiste hasta lograr difuminar la veladura. Pasalo varias veces. Ese sector va a tomar una tonalidad que no logra tapar el color base, pero que de alguna manera lo modifica, "lo ensucia" .

- Para que no quede "plano" hay que trabajarlo con el pincel de cerdas gruesas (taponador). Para ello, tenes que moverlo como si quisieras desgastar la pintura que pusiste.

 


Podes pasar esta brochita en forma circular, haciendo cruces, en forma vertical y horizontal.

 


La idea es que tu veladura se entremezcle con el color original del mueble, por tal razón te decía que para esta técnica no es necesario pintar súper prolijo, porque no es un acabado tipo "laqueado" , sino una pátina de un mueble viejo.

- Podés repetir este paso tantas veces como quieras. Obviamente cuanta más capas le des, más se va a modificar el color original del mueble.

- Procedé de igual manera con el resto de la superficie. Paralelamente, en la medida que puedas, insistí sobre las zonas que ya trabajaste, frotando en forma circular con un papel cocina apenas húmedo. Esto hace que la pintura se vaya corriendo, que no quede uniforme (podés usar un trapo también).

- Finalmente, si estás conforme con tu trabajo, aplicá otra mano de barniz al agua y cuando esté seco pasale bastante cera en pasta incolora. Al rato suavizá la superficie con un trapo que no deje pelusas.

 

 


No te voy a mentir, el proceso de años de una pátina natural, no lo vas a conseguir en media hora (tampoco vas a estar diez días!!). Pero lleva su tiempo, sobre todo si querés lograr un efecto lo más natural posible. Una pátina bien hecha es un trabajo de perseverancia.

Aquí estoy para cualquier duda sobre este tema u otro relacionado al reciclado de muebles. ¡Buen finde!

Vero

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