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Cumplimos 5 años con vos

Nos fuimos a un parque de diversiones para celebrar una nueva etapa de riesgos y desafíos y honrar este diálogo ohlalero que arrancó hace ya cinco años

 
 
 
Hernán Moreno, Paula Teller, Ana Pagani, Anahí Bangueses Tomsig, Soledad Simond, Ferni Moreno, Teresa Elizalde, Agustina Vissani, Valeria Boquete, Carola Birgin, Hernán Cristiano y Florencia Belitrand.  Foto: Mariana Roveda. Producción: María Salinas

Por Soledad Simond

Si OHLALÁ! fuera un viaje que emprendimos juntas hace tiempo, nos encontramos en esa etapa del itinerario en donde -mochila al hombro- decidimos despabilar nuestro espíritu aventurero. Hay algo de la zona de confort que dejamos atrás y nos animamos a lo nuevo (o también nos proponemos ver lo ya conocido con ojos nuevos, que, sin dudas, es otro desafío). Y eso siempre requiere una dosis de riesgo. Pero vale reconocer que nos llega el pinchazo de la valentía, luego de habernos establecido. Como si emprender algún recorrido primero necesitara de una etapa de apuesta ("me voy de viaje"), luego llegara la necesidad de permanecer ("me quedo descansando, coco en mano, bajo la palmera") y, finalmente, esa sensación de ir por más ("¿y si me animo a hacer parapente?").

Así como el año pasado nos descubríamos sólidas en el camino, con la tranquilidad de los logros sobre nuestras espaldas, este 2013 nos desafía a más. ¿Hacia dónde vamos?, ¿quiénes somos?, ¿quiénes queremos ser?, ¿cómo lograrlo? Son preguntas que nos acompañan siempre, no como "revista", sino como ohlaleras. Entonces, pensamos en abrir una vez más el diálogo con vos, esperando que enriquezcas con tu experiencia nuestras propias respuestas e inquietudes. Queremos ser una compañera de ruta que, aunque el tiempo pase, sigas eligiendo para recorrer tu vida, porque vos sos parte de la nuestra. Esto no es un bla bla de marketing, nosotras (+ dos varones) dedicamos casi el día entero a hacer un producto que nos represente y que te refleje. Como así también, que ambas disfrutemos, porque, al fin y al cabo, de eso se trata este viaje. ¿No te parece?

VIDEOLos 5 años de OHLALÁ!
 

Hacia dónde vamos

¿Alguna vez escuchaste hablar de la fábula del zorro y el erizo? En resumidas cuentas, se trata de dos esquemas de pensamiento. Por un lado, está el erizo, que recolecta comida y va aprovisionando en su madriguera. Es esa mentalidad previsora, que se siente cómoda con los pactos establecidos, con lo ya conocido. Y por otro lado, está el zorro, capaz de improvisar y salir a buscar aquello que desea, en definitiva: amigo del riesgo. Es decir, quizás al zorro en el invierno le falte comida, porque estuvo de aventuras en el verano, pero también el erizo necesitará de un zorro si está en peligro o algo no sucede tal cual lo planificado. Ese equilibrio convive dentro de nosotras cada día: ¿qué tan erizo somos hoy?, ¿qué cuota de zorro incluimos en nuestra vida? Según las personalidades de cada una, algunas serán más lanzadas a lo nuevo, mientras que otras se sentirán cómodas en la rutina, por ejemplo. Ahora, como en el yin y el yang, cada una tiene un porcentaje menor de lo otro que equilibra la balanza. Como así también, y esto es lo que nos sucede como equipo, después de un tiempo de estabilidad, queremos innovar. A veces, el verbo no es ni siquiera "querer", simplemente nos sucede. El cambio atraviesa nuestra vida y, si no logramos adaptarnos a este fluir, de alguna manera dejamos de percibirnos como vivas. Si te fijás, nuestra existencia oscila entre el erizo y el zorro: permanecer y explorar. Y en eso estamos. Quizás a vos te esté pasando lo mismo, algunas personas nuevas se suman a tu vida y otras se van, surgen nuevas propuestas de trabajo, te ingeniás en renovar la pasión con tu pareja, tu lista de prioridades es otra. En definitiva, estamos más grandes.

Quiénes somos

Recién ahora, luego de varios años, nos pasa que encontramos lectoras de la primera hora que nos dicen: "Siento que algunos temas no me identifican como antes", y esto, para nosotras, es toda una novedad. Acudíamos a los encuentros con lectoras siempre deseando recibir alguna crítica que nos guiara para mejorar, y siempre nos íbamos con el ego inflamado: todo les parecía genial (les juro, ¡al menos con las que charlábamos!). Eso sí, estábamos siempre advertidas de que el éxito también es un peligro, porque nos hace bajar la atención y el nivel de entrega y rigurosidad. Inés Dates, nuestra psico, en la última reunión que tuvimos por los 5 años, se alegró por las flamantes inquietudes recibidas: "Recibir críticas es parte de la solidez y la seguridad que se ganó OHLALÁ!, nadie la criticaría si la sintiera débil, es un signo de que está fuerte, y que sus lectoras sienten que deben participar activamente, porque son inteligentes y con opinión propia, entonces pueden exigirle más". También, con el paso del tiempo cambia nuestra percepción: se parece a volver a ver un capítulo de Sex & the City, y que Sarah Jessica Parker, lejos de ser nuestra ídola, nos resulte una neurótica.

El aprendizaje de este tiempo fue que siempre es mucho más genuina la relación que podemos armar no desde la admiración, sino desde la compañía. Quizá te haya pasado con alguna pareja que tenías de referente y te dejaba obnubilada; no fue hasta que lo viste como un par que se convirtió en una relación más enriquecedora. Por eso, para nosotras, el desafío de nuestro vínculo es lograr mantener el diálogo abierto. Esos momentos misteriosos cuando un tema aparece primero en la reunión de sumario y decimos: "Sí, tal cual", y luego, ya plasmado en la revista, vos confirmás: "Sí, tal cual": eso es estar en sintonía. ¿Cómo? Primero, porque somos ohlaleras, y también todas tenemos amigas lectoras que nos transmiten lo que sienten, o una lectora le dijo a una amiga de una amiga qué le gustó de la revista, o simplemente paramos la oreja cuando un grupo de amigas se junta en un bar: eso es vivir el mundo OHLALÁ!

Son ustedes las que guían el rumbo de la revista, como así también nosotras, las mujeres de 30 (años más, años menos), estamos marcando el pulso del mercado. Somos la generación que todos quieren enamorar, pero -lo sabemos- muy pocos llegan a nuestro corazón. Hoy, a diferencia de los 20, estamos seguras de lo que queremos, ¿no te pasa? ¿Acaso la vida no se vuelve mejor después de los 30? Mucho más difícil, entonces, es vendernos ahora un buzón.

OHLALÁ! sabe perfecto esto, y por eso se mantiene viva con sus valores intactos, y consciente de las ventajas y desventajas del fluir vital, porque ahí, en ese fluir, está la vitalidad.

¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
¡Festejando esta nueva etapa juntas!.    / Mariana Roveda. Producción: María Salinas
 

Quiénes queremos ser

¿Te pasa que a veces te encontrás en un momento de "dar el salto"? Estás en la cornisa, enganchada al instructor de parapente, pero sos vos la que tiene que dar el paso hacia el vacío. Él puede darte ánimo, podés reconocer que las medidas de seguridad están garantizadas, sabés incluso que lo vas a disfrutar luego, pero... ¿sos capaz de saltar? "Animate al cambio", decía nuestra primera nota. La pregunta era: ¿estaba listo el mercado editorial (específicamente el femenino) para recibir una revista como OHLALÁ!? Esa era la pregunta, y nosotras confiábamos en la respuesta. Desde el primer número superamos la expectativa de venta; no solo de ejemplares, también de avisos. Pero lo que fue aun mejor es que esos ejemplares y avisos los compraban personas convencidas de un estilo de vida, no eran consumidoras, eran compañeras de este camino.

El erizo le dio, entonces, el paso al zorro. Pero luego de unos años, la revista, que tenía sus secciones fijas, su tipografía elegida, sus suscriptoras mensuales, su modo de trabajo, se encontró otra vez en el confort de la cueva del erizo. Todas nos aburguesamos en algún momento, ¿no? Pero con la llegada del quinto año nos encontramos de nuevo olfateando próximos horizontes. Imaginate qué espíritu intrépido y sorpresivo nos domina que, mientras estés leyendo esta revista, Anahí, subeditora de Fotografía, y Ana, diseñadora, estarán a punto de parir, mientras que a Tere, directora, le estará faltando poco más de un mes. Se nos viene la licencia por maternidad x 3, mientras Agus Vissani, editora, y Florencia (Ruku, para los amigos) Belitrand, redactora, se suman al equipo. A su vez, estamos todas a punto de "parir" el primer hijo de OHLALÁ!, una edición dedicada a la moda que estará en los kioscos en breve (imperdible), y también relanzamos las tardes ohlaleras, que fueron el boom del fin del año pasado. Sin duda, será un año próspero, con tantos bebés con revistas bajo el brazo en camino y con un equipo renovado con nuevas ideas. Para qué negarlo, nos tenemos fe, es decir, te tenemos fe. En definitiva, el apocalíptico 2012 ya pasó, y lo que no te mata te fortalece.

Cómo lograrlo

Sentimos que podemos saltar, porque tenemos confianza en la experiencia, que hay tierra en donde aterrizar y que esto recién comienza, porque sabemos que cambiar es un lujo de las valientes que se sienten seguras.

Por otro lado, confiamos en ser distintas pero, a la vez, seguir siendo siempre las mismas (¡¿cómo hablar de nuevo de celulitis sin sonar igual?!, ¿o cuántas notas más se nos van a ocurrir de sexo?, ¡¿hay más para decir?!); reinventarse implica ser muy fiel a una misma. OHLALÁ! es inclusiva, conciliadora, femenina, generosa, un toque vanidosa y cholula, también exigida. Pero lo más destacable de sus virtudes es que está siempre en tránsito; ¿hacia dónde?, quiere ser mejor persona, ¡bah!, revista (¿acaso no es lo mismo?). Así estamos todas, entonces, bajo la fórmula de que ser genuinas con nuestros deseos y nuestro crecimiento, naturalmente, traerá lo mejor para nosotras y el resto. ¿Lo sentís así? Recordá, esto es un diálogo. Fijate la cantidad de veces que, revista en mano, se produce una charla con estas páginas, con nosotras: "¡Qué buen título!", "qué pavada este tema", "yo también tengo un dato sobre esto", "guau, qué interesante, voy a llamar", "estos secretos no son tan divertidos", "esta chica de tapa, ¿qué onda?". Estamos las dos hablando, y en ese diálogo todo el tiempo podemos equivocarnos, se llama crear. Cada una crea, entonces, el camino que transita; nosotras, además de nuestros hobbies, maridos, hijos, novietes, elegimos crear este canal y mantenerlo sintonizado con vos. ¿Te parece una buena idea?

Experta consultada: Lic. Inés Dates, psicóloga.

Contestanos a correodelectoras@revistaohlala.com.ar, donde recibimos sugerencias, críticas constructivas y saludos de feliz cumple.

Peinó Luis Fernando García para Sebastián Correa. Maquillaron Consuelo Cuneo y Erica Altamura. Agradecemos a María Cher, Amores Trash Couture, Rapsodia, Clara Ibarguren, Chocolate, Akiabara, Las Pepas, Vitamina, C'est Fini, Paruolo, Prototype, Sonia Williams disfraces, Converse, Complot y Dolores Iguacel. Agradecemos también al Parque de la Costa y a Agustina Tato y Jésica Castellaneta. Y gracias a Fun Face - Tu historia en película por regalarnos el video.

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