revistaohlala.com

Luisana Lopilato: "Pido con tanto deseo que al final sucede"

Con 26 años, está viviendo lo que siempre soñó: una relación ideal, ser mamá joven y disfrutar del estrellato hollywoodense

 
 
 
Musculosa con tachas en los hombros (Uma, $338), minifalda (Luisana Lopilato para Marcela Koury, $136). Camisa estampada (Uma, $820), remera de algodón sin mangas (Paula Cahen D'Anvers, $240).  Foto: Eugenio Mazzinghi. Producción de María Salinas

Por Soledad Simond y Agustina Vissani

Parece haber dejado atrás su rol de estrellita teen, aunque en plena producción para un aviso de Elvive, de L'Oréal Paris -ella es embajadora de la marca-, su mamá le sostiene algunos ositos de peluche y cartas de amor de fans mientras la espera. Ambas custodiadas por papá Lopilato, lo que confirma que se trata de una familia rodante, que la sigue a donde vaya. Ahora en Buenos Aires, a punto de filmar En terapia para Canal 7, y dentro de unos meses en Vancouver, lugar donde nacerá su primer hijo con el cantante Michael Bublé, que le dio a la ex Chiquitita exposición internacional. Por eso, hoy Luisana sabe el impacto que tiene su videíto cambiando pañales en Twitter, donde la siguen 2 millones de personas, como así también no descuida su look a la altura de Hollywood (ahora mismo, mientra charlamos, porta casual su Birkin de Hermès). Sin embargo, no pierde cierto encanto de chica de barrio que disfruta la suerte de cualquier Cenicienta.

¿Por qué decidiste tener al bebé en Canadá y no acá?
Porque el abuelo de Mike es muy grande y el último viaje que hizo en avión, para el casamiento, la pasó muy mal. Para mí es mucho más fácil. No tengo abuelos, mi familia es más chica y siempre me acompañan.

Los convertiste en una especie de familia rodante...
Sí. Tanto es así que en la primera gira que tiene planeada Mike, para después de que nazca el bebé, pensamos alquilar un bus extra para que toda mi familia viaje con nosotros recorriendo los Estados Unidos.

¿Qué cosas sentís que arman tu hogar cuando estás viajando?
Donde está Mike es mi casa. Porque cuando viajamos no tenemos un hogar, vivimos en un micro y solo su compañía me hace sentir en casa.

VIDEOLuisana Lopilato en la tapa de OHLALÁ! de marzo
 


¿Y esta nueva etapa? ¿Cómo vivís el embarazo?
No tuve ninguno de los síntomas típicos de los primeros tres meses, pero los miedos de las primerizas..., ¡todos! Igual, sé que lo van a tener que sacar de alguna manera, así que prefiero no pensar mucho en el parto (risas).

¿Pensás hacer algún curso de preparto?
Todavía no pensé en eso. Por ahora, estoy leyendo Pregnancy Week by Week, que te va contando los cambios que va a tener tu cuerpo y cómo va creciendo el bebé cada semana. Además, soy fan del sitio web Babycenter, donde me informo muchísimo.

¿Cómo te llevás con un cuerpo que empieza a cambiar?
Bien. Todavía no noto cambios fuertes. Los que me conocen mucho se dieron cuenta desde el primer momento de que algo pasaba porque, según ellos, lo notaban en la cara. Y es que estamos felices y supongo que eso se transmite. Pero, hasta ahora, tengo una panza mini.

Pero ¿seguís haciendo gimnasia?
Sigo entrenando, pero bajé la cantidad y la intensidad. No puedo hacer ejercicios de alto impacto. Pero no dejé del todo los abdominales, ya que sirven para fortalecer los músculos de la espalda, que son importantes para estar preparada para el parto.

Más allá del gimnasio, vos siempre fuiste pro comida sana.
Sí, me encanta comer sano, me hace sentir bien. Obvio que me doy mis gustos cuando tengo ganas. Si estoy en un cumpleaños y hay chizitos, me los como sin culpa.

¿Y Mike te sigue en tu movida de cuidarte en las comidas?
Sí, él se cuida muchísimo. Ahora, desde hace unos meses, ya no come hidratos de carbono y siempre está pendiente de los ingredientes de los platos. Es más, con esto de las comidas tenemos como una pelea. Porque a mí me gustan las preparaciones caseras y él prefiere ir a comer afuera. Piensa que en los restaurantes se come más sano, porque te pedís lo que querés y tenés más variedad de platos sanos y ricos; en cambio, en la casa siempre comés lo mismo y usás muchos más aderezos y aceite. ¡Para mí, es totalmente al revés!, la comida casera es la más sana de todas, porque sabés cómo se hizo y qué tan frescos son los ingredientes. Pero bueno, no nos ponemos de acuerdo...

¿En qué otra cosa no se ponen de acuerdo?
Uffff... A mí la limpieza me saca de quicio, soy medio obsesiva, y él es más colgado..., es hombre, bah. Me deja las puertas abiertas de la casa, deja todo en cualquier lado, abre la heladera para sacar algo, se va a comer al living ¡y no la cierra! Puede sonar la alarma que te avisa que quedó abierta durante media hora y él ni se da cuenta (risas).

 
Musculosa (AyNotDead, $268), camisa de seda (Paula Cahen D''''Anvers, $980), jeans (Uma, $820), cinturón trenzado (Paula Cahen D''''Anvers, $350).  Foto: Eugenio Mazzinghi. Producción de María Salinas


¿Qué sentís que aprendiste de Michael?
Creo que a tomarme las cosas con más tranquilidad; capaz yo, si perdía el celular, me ponía a llorar. Él me hizo bajar un cambio y calmarme un poco. Mike es muy tranquilo en ese sentido. No se aferra a las cosas materiales o a las complicaciones que pueden surgir. Si tiene solución, ya se solucionará. Y si no la tiene, mira para adelante sin quedarse enganchado con lo que ya no está o no pudo ser.

Estás súper enamorada. ¿Cómo fueron estos dos años de casados?
Sí, estamos muy bien. Aunque muchos me paran por la calle y me dicen que debe ser difícil con tanto viaje mantener el amor a la distancia, nos vemos muchísimo. Nunca pasamos más de dos semanas sin vernos y hablamos todo el tiempo.

Es un buen truco para mantener la pasión, ¿no?
Es el mejor secreto, siempre hablamos de eso. Él dice que, mientras que todos nuestros amigos se van a ir divorciando, nosotros vamos a seguir juntos hasta que seamos viejos.

Un poco exagerado.
Sí, lo dice medio en broma, pero cuando vivimos desde afuera discusiones de otras parejas nos damos cuenta de que esto de que cada uno pueda tener sus tiempos y su espacio nos ayuda muchísimo. Nuestro matrimonio va a durar toda la vida.

¿Él tenía muchas ganas de ser papá?
Sí, está re feliz. Desde el día en que me conoció quería hijos, pero yo era chica y quería dejar pasar un tiempo. Si bien ahora también soy chica, siempre quise ser mamá joven, así que vino en el momento perfecto.

¿Y ya tienen cuarto para el mini-Bublé?
Sí, el cuarto está. Hay que sacar la cama matrimonial que hay ahora (porque era un cuarto de huéspedes), poner la cuna, unas cortinas y el sillón para amamantar. Ya empecé a comprar algunas cosas por internet.

 
Remera de algodón (Luisana Lopilato para Marcela Koury, $122), camisa de denim (Levi''''s, $569), shorts estampados (Wanama, $120).  Foto: Eugenio Mazzinghi. Producción de María Salinas


En Norteamérica no se fomenta tanto la lactancia como aquí, ¿vos sos pro amamantar?
Antes de quedar embarazada, decía: "Ni ahí voy a dar la teta", pensaba más en mí, en que se me iban a caer las lolas, y eso era lo que más me preocupaba. Pero a medida que avanza el embarazo, te cambian las prioridades y lo más importante pasa a ser la salud del bebé. Igual, no me veo dándole la teta hasta el año y medio, seguro le dé los seis primeros meses y después empiece a mechar con mamadera. Además, a los tres meses tengo pensado volver a trabajar.

¿Solo tres meses de licencia?
Sí, yo no puedo vivir sin laburar. Además, ya cerré para filmar una peli en diciembre. Se llama Insoladas y la va a dirigir Gustavo Taretto (el director de Medianeras). Es un proyecto que me encantó y no quiero dejar de hacerlo.

¿Te gusta hacer cine?
Muchísimo. No hago mucho porque no tengo tantas opciones, las veces que me llamaron no me gustaban las propuestas. Una va tratando de elegir cosas que le gusten, que estén buenas. Esta es una oportunidad imperdible, así que aunque esté de posparto y me vuelva un poco loca, vuelvo a trabajar bien rápido.

Y durante el embarazo también vas a trabajar, en estos días empezás a grabar la segunda temporada de En terapia.
Igual, es muy tranqui, son diez días de filmación para ocho capítulos que van a salir una vez por semana.

¿Vos hacés terapia?
No. En realidad, nunca fui terapiadependiente. Las veces que hice terapia en mi vida fue porque necesitaba hablar de algo específico que me había pasado, en momentos puntuales. Pero justo a mi personaje le pasa algo así. Está viviendo un dramón y va a terapia un poco para resolver esto que le está pasando.

Ahora que vas a ser mamá, ¿tiras diarias nunca más?
Tiras de enero a diciembre no creo que haga más, por lo menos por un tiempo. Sí participaciones especiales, miniseries o películas.

¿Te cuesta resignar la exposición que te da la pantalla diaria?
¡Noooo!, porque no es que dejo de trabajar. Y, además, se van a ir abriendo otras puertas. Mientras no me quede quieta, siempre algo va a surgir.

¿Mike también va a bajar un cambio con el laburo?
Sí. Cuando se enteró de que estábamos embarazados, dijo: "No trabajo nunca más", pero él canta, y lo seguirá haciendo hasta que tenga 70 años, por lo menos. Lo que va a cambiar es que ya no va a armar giras de dos meses. A partir del nacimiento del mini-Bublé, la regla que él mismo se puso es: tres semanas de trabajo y tres semanas en casa.

 
Remera de algodón (Luisana Lopilato para Marcela Koury, $122), camisa de denim (Levi''''s, $569), shorts estampados (Wanama, $120).  Foto: Eugenio Mazzinghi. Producción de María Salinas



Y su familia, ¿qué onda?, ¿tenés algún rollo con tu suegra? ¡Algo!
La familia de Mike es tan apegada como la mía. Son súper familieros, cena mos en la casa de uno o del otro, me llaman por teléfono: "Voy para allá, paso un segundo"; es como acá. Adoro a mi suegra y ella me adora. Todos son divinos, los siento como una réplica de mi familia. Es más, aunque mi papá y el papá de Mike no hablen el mismo idioma, siento que piensan igual...

¿Mike no habla español todavía?
Se puede comunicar bien. No estudió, pero yo siempre le digo que aprendió porque es un chamuyero, tiene una parla... Le encanta hablar. En cualquier lado se hace amigos. En eso nos complementamos, yo soy más vergonzosa, hasta que después hablo y me suelto, pero al principio caigo más mala onda, o seria. Él enseguida cae bien. Vayamos a donde vayamos, en dos minutos se le arma una ronda gigante alrededor y se convierte en centro de atención entre anécdotas y chistes.

Y con tus amigas, ¿cambió la dinámica a partir del embarazo?
No, ellas están felices y seguimos como siempre. Me llaman todos los días para ver cómo me siento, están súper atentas, queriendo formar parte de este momento. Es cierto que están viviendo otra etapa. Ninguna tienen hijos ni está embarazada y recién ahora se están yendo a vivir con los novios.

Siempre viviste un paso más adelante...
Sí. Igual, siempre lo viví con naturalidad, no es que sienta que haya quemado etapas. Viví más avanzada porque fue lo que elegí. En el colegio, ya trabajaba, tenía mi plata, mi independencia. En cuarto año de la secundaria, ya tenía mi propio auto. Todo me fue pasando, nunca lo viví como un drama.

¿Ellas viajan a visitarte?
Ahora que voy a tener el bebé van a viajar. Tengo ganas de que estén para el parto. Tengo un grupo de siete amigas y es complicado llevar a todas. Pero estamos viendo de organizarnos para que todas puedan estar.

Desde que estás lejos, Twitter te sirve para mantener el contacto tanto con tus amigos como con tus fans. Sos furor...
Sí, muchísimo. Es difícil dimensionar. Igual, antes estaba pendiente de la cantidad de seguidores que tenía, ahora ya no me fijo. Creo que lo más importante es usar el canal de comunicación de la mejor manera; es que, en el fondo, esa es su función, contactarse, estar al tanto de lo que nos va pasando.

¿Y en Twitter encontraste una manera de vincularte con tus fans?
Sí, un poco lo hago porque me divierte, me gusta ver lo que opinan los que me siguen desde hace un montón, los que crecieron conmigo. Pero también es una manera de devolver un poco, de agradecerle a la gente que, en definitiva, fue quien me hizo la persona que soy. Porque no es que yo me hice sola, ni me hicieron los productores. Tuve buenas oportunidades y me crucé con buena gente que me ayudó a crecer profesionalmente, pero el público es el que te banca, el que te elige, te sigue y no cambia de canal.

¿Qué otros factores te llevaron a ser quien sos hoy?
Mi familia. Les debo muchísimo, están conmigo esté donde esté.

 
Remera con espalda semiabierta (Ayres, $318), maxifalda (Vitamina, $820), cinturón de leopardo (Uma, $448), gafas (Prada, consultar precio).  Foto: Eugenio Mazzinghi. Producción de María Salinas


¿Qué es la fe para vos?
Todo, porque soy muy creyente, creo en Dios. Creo que todo lo que tengo es parte de la fe que tengo. Creo que algo va a pasar, lo pongo afuera y en seguida me pasa. Lo pido con tanto deseo que me pasa. Y soy una agradecida porque me hayan educado así, por ser así y vivir de esta manera.

Maquilló Maria Frangella para Pao Dessaner con productos Givenchy. Peinó Jazmín para Alberto y Bebe Sanders.
Agradecemos la colaboración de Lucas Vázquez y de Casa Chic para la realización de la nota. Los precios pueden tener modificaciones.

Compartilo
 
 
Notas más leídas
Revista Ohlala