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10 dudas sexuales que todas queremos resolver

Encontrá las respuestas a algunas de tus preguntas sexuales más delicadas.

 
 
 
Sacarnos las dudas nos da más seguridad en la cama..  Foto: Corbis


Por Marta Rajtman

1. ¿Puede traer algún inconveniente ginecológico que me depile toda la zona íntima? Julia, 27 años.

La naturaleza no hace las cosas porque sí. Ese vello es una protección a la posible llegada de parásitos, bacterias y virus que puedan provocar infecciones genitales, además de amortiguar posibles golpes y regular la temperatura. Incluso, a muchos compañeros sexuales les agrada el aroma producido por las glándulas sebáceas de esa zona y se sienten muy estimulados.

Lo que es fundamental es mantener siempre la higiene con el uso de jabones neutros y un riguroso secado. En cuanto a lo estético, hay gustos para todos, con la posibilidad de variar, ser creativa en los diseños ¡y sorprender a tu amorcito!

2. Me da mucho pudor confesarlo, pero todavía soy virgen. Al principio, fue por mis creencias religiosas, pero ahora es porque no tuve la oportunidad de entablar una relación profunda con nadie. Tengo miedo de que ese momento nunca llegue, ¿cómo me preparo? Gabriela, 25 años.

Hola, Gabriela, no deberías sentir pudor alguno. Te sorprenderías de saber cuántas mujeres no se han iniciado sexualmente, incluso mucho más allá de los 25 años. En todo caso, cuando la oportunidad se presente, toda tu actitud será más receptiva y adecuada que la de una adolescente, que suele iniciarse con otro tan o más inexperto que ella.

No te adelantes, relajate, y no te prepares para nada. La oportunidad va a aparecer y tu cuerpo responderá como en una danza, ágil, suave y a ritmo.

3. ¡Mi marinovio me ve como una madre y ya no quiere tener sexo conmigo! No es que yo tenga muchas ganas -mi bebé tiene 3 meses-, pero sí quiero que él me desee. ¿Qué hago? Jackie, 29 años.

Hola, Jackie, ¡estás describiendo un clásico! ¡Claro que tenés menos ganas! La maternidad hace que una ponga el foco en el niño, y no mucho más. El cansancio es pleno, y toda la energía está direccionada a un solo objetivo: el bebé.

Además, tu pareja está muy conmovido y "paternizado". Entonces, hay que ayudarlo a que recupere algo de tu imagen anterior. Sacá al niño de la escena por breves espacios de tiempo y compartilos con él, sin necesidad de que sean sexuales puramente. Por último, decile que lo extrañás y demostráselo.

4. ¿Existen los micropenes? Es un tema que siempre charlamos con amigas, pero quizá seamos un poco exigentes con el tamaño. Inés, 28 años.

Hola, Inés; por supuesto que existen los micropenes . Son aquellos que no alcanzan los 7 centímetros en estado de erección. Esta característica suele responder a problemas hormonales. Un pene es considerado normal cuando mide aproximadamente 13,5 centímetros en erección (aunque esta medida es relativa y depende en la latitud en que haya nacido dicho varón; la medida promedio del miembro varía por países: en Francia es de 16 cm; en Italia y Rusia, 15; en Alemania, 14; en Japón, 13; en Estados Unidos, 12,9; en Grecia, 12, y en Corea, uno de los países en que el hombre tiene el pene más pequeño, la longitud media no sobrepasa los 9,6 centímetros).

Es importante saber que la mayoría de los penes pequeños, al excitarse, crecen más que los grandes. Además, un pene grande requiere más sangre para excitarse, y las deficiencias en esa área son más notorias.

5. Tengo la fantasía de tener sexo anal, pero no sé cómo empezar. Desde el vamos, no me da placer, me duele. Mechi, 32 años.

Mechi, lo primero que tenés que saber es que el ano forma parte de los músculos y las terminaciones nerviosas que intervienen en el orgasmo y se ponen en juego durante el acto sexual. El borde del esfínter anal es una zona muy sensible, por lo que su estimulación puede transformarse en algo muy placentero y las caricias son suficientes para gozar de esa zona del cuerpo.

Lo que tenés que tener en cuenta es que el esfínter anal es más estrecho y tenso que la vagina, pero es un mito que siempre debe doler. El dolor indica que el ano no está bien relajado y abierto y es una señal del propio cuerpo que está pidiendo más tiempo o más suavidad.

Si deciden intentar la penetración anal, ambos deben relajarse y elegir juntos el momento. Excítense mucho, con todo tipo de caricias y recursos, para lograr estar "listos". Lo recomendable es usar un buen lubricante. Pedile a tu compañero que lo haga sin apuro y suavemente, en la postura que sea más cómoda para los dos, parando cuando vos se lo pidas: si no te gusta, decí "no, gracias", es tu decisión.

6. Cuando estoy haciendo el amor, la mente se me vuela hacia los compromisos del día, lo que tengo que hacer y lo que no hice. ¿Cómo la freno? Florencia, 30 años.

Florencia, lo que menos quiere una persona estresada es tener intimidad. Con la cabeza llena de preocupaciones, es prácticamente imposible entregarse al placer. Definitivamente, la solución pasa por otros lugares. Lo principal es aprender a decir que no a la extensión de los horarios laborales e intentar practicar algún deporte, hacer gimnasia o simplemente caminar para despejar la mente.

Priorizá pasar tiempo con tu pareja, en especial si tenés hijos; fijá un día para salir juntos ¡y diviértanse!

Además de reducir las tensiones , los masajes son una excelente excusa para comenzar a acariciarse. Mimate con un baño de burbujas, encendé una vela aromática, bailá con él, usá linda ropa interior, todo ayuda a crear el clima.

7. Mi hija de cuatro años ¡me vio teniendo sexo con mi nuevo novio! Me quiero matar. ¿Qué hago? Valeria, 31 años.

Simplemente tranquilizate y desdramatizá la escena. Seguramente ella esté menos interesada en lo que vio que vos. Si pregunta, contestale simplemente que se trata de un juego de caricias entre ambos. ¡Y tratá de estar más atenta, para no repetir esta situación!

8. Mi marido ignora mis pechos desde que soy madre, y yo me siento más pulposa y sexy, ¿cómo hago para incluirlos en mi relación sexual sin parecer una vaca lechera? Sonia, 34 años.

Sonia, los cambios físicos y emocionales que experimentamos las mujeres al ser madres pueden conducir, en muchos casos, a transformaciones en la vivencia sexual de la pareja. Los varones pueden sentir que las tetas son sólo del bebé, por ejemplo. Contale que extrañás lo que tenían antes y que ese lugar sigue siendo de él. Mi consejo es que lo hables, que le des permiso.

9. Mi obstetra me recomendó tener sexo durante el embarazo, pero yo no tengo ni ganas, ¿por qué sucede que genera contracciones? María Belén, 29 años.

Seguramente tu obstetra quiere que sigas manteniendo tu vida sexual, porque es sano para vos y tu pareja. Y cuando hablo de vida sexual, no me refiero sólo al coito, tenemos un montón de piel para recorrer, acariciar y obtener mucho placer, para ambos. Por otro lado, si no existe una contraindicación formal, se puede tener sexo con penetración durante todo el embarazo.

No tengas miedo de las consecuencias para el bebé; por el contrario, él o ella perciben cariño y cercanía de la pareja, y eso siempre es bueno.

10. Mi pareja no logra mantener la erección; arranca bien, pero luego se desgana, ¿por qué pasa eso? No sé cómo ayudarlo y me frustro. Estelita, 35 años.

Seguramente te sentís frustrada. Lo primero que tenés que saber es que la disfunción eréctil es muy frecuente en los varones y depende de un montón de factores, muchos de origen orgánico, y otros psicológicos. También, hay muchos medicamentos y hábitos que impiden las buenas erecciones.

Lo que siempre hay que hacer desde la postura femenina es aumentar los estímulos, sobre todos los "locales". De ese modo, estimulamos la erección refleja, que se suma a la erótica. Con seguridad, él siente la misma frustración que vos. No te enojes, ya que esa actitud empeora la situación.

Y si persiste, seguro que se puede recurrir a medicamentos que ayuden, siempre con la receta de un profesional.

¿Qué dudas sexuales tenés? ¿Qué le preguntarías a Marta?

La autora se recibió de médica en la UBA, se especializó como sexóloga y profundizó sus conocimientos estudiando sexología clínica. Además, es Presidente de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana y participa activamente en congresos y conferencias alrededor del mundo. Romper mitos y dar permisos, asegura, son las principales funciones de un sexólogo.

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