revistaohlala.com

¡Cumplí con tus objetivos del año! Te damos algunos consejos

A principio de año siempre nos proponemos un montón de cosas que después caen en el olvido. Te ayudamos para que en 2013 puedas cumplir con todos tus objetivos.

Por Marina Herrmann | Revista OHLALÁ!

 
 
 
Foto: www.cityline.ca. 
Por Marina Herrmann

Todos los años, la última semana de diciembre, reflexionamos sobre lo que pasó en los últimos 12 meses y nos proponemos los objetivos para el año que viene. Y, en general, cuando hacemos la lista estamos seguras de que la vamos a cumplir. La emoción de las fiestas nos lleva a pensar que todo es posible, y con ese entusiasmo escribimos cosas como "bajar cinco kilos, estudiar inglés, pasar más tiempo con mis amigas, ir al gimnasio, dejar de fumar, pedir un ascenso en el trabajo, hacerme vegetariana.", y así muchos más.

El problema es que para la segunda quincena de enero ya ni nos acordamos donde guardamos la lista. Y de repente, cuando nos queremos dar cuenta, ya llegó de nuevo fin de año, y otra vez nos proponemos un montón de cosas.

Esto es algo que nos pasa a casi todas. Son pocas las personas que alcanzan sus metas. Pero, para que no te pase más, te proponemos algunos consejos para que este 2013 llegues a fin de año con tu lista completa.

Pensar bien tus objetivos

El primer paso es tener muy en claro tus objetivos. Para eso, lo más importante es conocerte y saber cuál es tu meta o misión. Podés hacer un diagnóstico sobre donde estás parado y una análisis Foda, para conocer tus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. Conocer tus límites es importante para saber adónde querés y podés llegar.

Para encontrar una meta imaginate cómo te gustaría festejar tu cumpleaños en cinco años, con qué personas, en qué lugar y de qué manera. Así vas a tener un panorama del mediano plazo.

Después pensá qué te gustaría recordar de 2013, por qué y para qué. Cuando pensás tus objetivos teniendo en cuenta una meta a largo plazo, podés trazar un camino e ir cumpliendo distintas etapas. Por ejemplo, si tu meta es ser director de una empresa, tu primer objetivo tiene que ser entrar a esa empresa. Al año siguiente buscar que te asciendan, y así sucesivamente a lo largo de los años hasta llegar al final. Los objetivos de un año a otro deberían ir en la misma dirección, y no variar mucho si hay una misión final clara.

Hacer la lista

Deberías tener entre cinco y diez objetivos, no más. Para escribirlos pensá en los roles que tenés en tu vida pública, personal e interior. Según estos roles, planteá los objetivos con tu familia, con tu comunidad, con tus amigos y con tu trabajo.

Un objetivo nunca tiene que ser lo que otra persona quiere de vos. Tienen que surgir de tus motivaciones. De ahí vas a sacar la fuerza para llevarlos adelante en el tiempo. Tené en cuenta que te ayuden a desarrollarte en tu aspecto físico, psíquico, emocional y espiritual.

Programar

La programación es esencial. Cuando tengas la lista ponela en algún lugar que esté a tu vista todos los días, como una agenda, o pegada al lado de la computadora, pero nunca guardada al fondo de un cajón.

Lo mejor es hacer una organización temporal, por mes y por semana. Planificá los objetivos y chequeá que se cumplan las metas propuestas. Por ejemplo, si querés bajar de peso te tenés que proponer cómo lo vas a hacer: yendo al gimnasio tres veces por semana, haciendo tal actividad más una dieta de determinadas características y cuántos kilos vas a bajar por mes.

Chequeando que los objetivos se cumplan con tiempo es más fácil prevenir el fracaso, porque si hay algo que no está bien, lo podés corregir. En cambio, si la única vez que miras tus objetivos es para escribir los nuevos, ya no tenés margen para arreglarlo.

Si pensás que no tenés tiempo para hacer estas cosas, evalúa bien en qué estás gastando tus horas. Todo el mundo tiene la misma cantidad por día, 24, el tema es cómo las usas. A veces te llaman para un programa a último minuto con tus amigas y por eso no vas al gimnasio. Pero si tu objetivo es bajar de peso, vas a tener que decirles que no e ir al gimnasio y verte con ellas otro día. No postergues lo que es importante para vos y te hace bien.

Pedir ayuda

Pensá cómo te pueden ayudar las personas que tenés a tu alrededor. Buscá compañeros que te apoyen y que te incentiven para llevar adelante lo que te propones. Apóyate en las virtudes de tu pareja, familia y amigos y sacá provecho de ellos. ¡Animate a pedir ayuda!

De la misma manera, acompaña a las personas que querés en lo que se proponen. Ayúdalos a descubrir la mejor manera para hacer lo que quieren y que conozcan sus capacidades y limitaciones. Dales pilas y fuerzas cuando te des cuenta que están cansados. Recorrer el camino acompañando es más fácil que solo.

Además, si le contás tus objetivos a otra persona, te vas a sentir más comprometido y no vas a querer fracasar.

Algunas hábitos que te pueden ayudar a organizarte, del libro 7 hábitos de la gente altamente eficaz de Stephen Covey

- Ser proactivo: toma la iniciativa con responsabilidad.

- Empezar con un fin en la mente: escribí el guión de tu vida y arranca por la misión.

- Establecer las prioridades, pone primero lo primero: Muchas veces lo no urgente, pero que es importante, va quedando de lado.

- Tener un pensamiento de ganar/ ganar: con la ayuda de otros podemos encontrar una alternativa enriquecedora para los dos. No pensar en escasez sino en abundancia.

- Procure primero comprender y después ser comprendido.

- Posibilidades de hacer sinergía: valorá las diferencias y construí fortalezas.

- Afilar la sierra: el auto desarrollo físico, mental y espiritual.

Expertos consultados: Cristián Batista y Marilén Stengel, de la consultora Stengel Batista Desarrollo Humano

¿Tenés tus objetivos claros? ¿Cumpliste los que te propusiste en 2012? ¿Qué te propusiste este año?

Compartilo
 
 
Notas más leídas
Revista Ohlala