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Inventario

 
 
 

- Curry

- Caldo en cubitos

- Un kilo de papas (¿hace cuánto que estarán ahí?)

- Fideos moñito (nunca me gustaron, prefiero los tirabuzón)

- Condimento para carnes

- Orégano

- Lata de atún

- Tomates perita en lata

- Farfalaj (una especie de pasta ¿turca? que se come en festividades judías. Me lo dio la mujer de mi papá)

- Milanesa de calabaza de compré por error pensando que era de soja.

- Patitas de pollo congeladas que me trajo mi mamá de su casa hace, fácil, cuatro meses.

Cuando me vine a vivir sola, exactamente el día D, hice una compra grande en el supermercado, probablemente la más importante que hice desde entonces. Me equipé la cocina con cosas como sacacorchos, abrelatas, tabla para cortar y decenas de etcéteras. También compré especias, algunas latas y los primeros comestibles para pasar la semana. Gran error.

Prácticamente desde entonces conservo gran parte de esa lista de cosas que nunca llegué a usar. No suelo cocinar comidas muy elaboradas y las especias, por ejemplo, casi no las usé. Hasta ahora.

Esta semana vuelvo a estar a mil. Cuando digo a mil es en serio: este viernes rindo otro examen y el sábado retomo mi trabajo de fin de semana, que durante el verano había entrado en pausa. Tengo que prepararme, estudiar, seguir con mis obligaciones de lunes a viernes y, entre todo eso, ir al super, cocinar y alimentarme más o menos bien.

Sí, sí, ya sé, ni me digan. No es tanto trabajo pasar un toque por el supermercado. Pero sólo pienso la idea de desviarme dos cuadras de mi camino de la parada del colectivo hasta mi casa y me tiemblan las piernas. Además a la hora en la que salgo del trabajo todo el barrio va al Coto y las colas son interminables. Esta semana no tengo tiempo para eso.

Tengo una lista larga de cosas que necesito que no se solucionan con ir al chino (cosas como aceite de oliva, un tarro para poner la yerba, etc) pero estos días atareados hago compras únicamente de camino. Paso por una verdulería que atienden tres hermanos que prácticamente son trillizos. Nunca sé cuál es cuál, y los tres me tratan de "amiga". Compro verdura y cosas fáciles de hacer y, gracias al inventario que hice más arriba, sé qué tengo disponible en la cocina para acompañar.

En lo que va de la semana comí: unas patitas de pollo con un tomate condimentado con sal y orégano, milanesa de calabaza con ensalada de tomate y palta y, mi mayor orgullo (honestamente no esperaba cocinar nada esta semana) unas papas salteadas con manteca y curry. Quedaron riquísimas.

 
 


Fui intentando reemplazar lo que acostumbro a comer por lo que hay en mi casa.

¿Ketchup para las patitas? Tengo mostaza.

¿Mermelada para las tostadas? Hay manteca y queso untable.

¿Milanesas de soja o de carne? Calabaza.

Esto es hasta que termine de rendir y esté más tranquila. Por ahora la manejé bastante bien y no tuve ni un delivery ni una cena a base de Doritos. Me aplaudo.

A ustedes, ¿qué se les ocurre hacer con esa lista? ¿Les pasa de no tener tiempo de meterse en el super y cocinar con lo que hay? ¿Qué platos hacen?

Hoy amanecí tempranísimo y me fui a comprar todos los diarios para leer qué escriben sobre la muerte de Chávez. Qué tragedia.

Buen miércoles para todas.

Tina

tinavivesola@gmail.com

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