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De garantías y exámenes

 
 

Voy a empezar pidiendo disculpas por haber estado un poco ausente de los comentarios estos dos días días. Aproveché el feriado y la tarde y noche de ayer para estudiar. Mientras ustedes están leyendo esto (viernes a la mañana) yo estoy rindiendo un examen. No sé si es muy mío usar la expresión "hasta las tetas", pero es muy pertinente.

Por alguna razón que desconozco en las semanas en las que estoy a mil en el trabajo o estudiando para algún parcial me las arreglo para ponerme para hacer todas esas cosas que tengo pendientes . Lo que me pasó esta vez es que vi que se me venía marzo encima y hay varios trámites y cuestiones tediosas que quería dejar cerradas antes de que empiece el ciclo lectivo propiamente dicho. Además, el año laboral intenso empieza en ese mes también.

Fui a hacer un trámite en la facultad, esos que siempre tienen colas infinitas y que cuando llegás te tiran: "te falta la copia legalizada de @*//#=!!?¡ , sin eso no podemos hacer nada". Por suerte esta vez no faltó ningún papel y me llevé la constancia que necesitaba.

Desde hace unas semanas una de mis sillas está medio enclenque. Digamos que se hizo reclinable. Tiene un ángulo que no debería. Cualquiera que se sienta se va un poco para atrás. Y yo decidí que esta era la semana para llamar al lugar donde las compré hace menos de seis meses para que vengan, la vean, evalúen y se la lleven. Lo que me pasó es que me agarró miedo a que si me colgaba con este tema en la mueblería no me reconozcan la garantía.

 

Hace unos días también noté que uno de los almohadones del sillón está un poco vacío, es mucho menos cómodo y firme que el otro. Esta también fue la semana en la que llamé al local unas cuatro veces. Como ya les conté antes ( http://www.revistaohlala.com/1550875-la-clienta-insoportable ), me tenían que cambiar las patas porque una tiene la madera un poco quebrada. Llamé para que vengan a reemplazarlas y a llevarse los almohadones. Quedé en que venían ayer a la mañana y me quedé esperándolos. Después de las dos horas que me dieron de espera, volví a comunicarme y avisé que me tenía que ir a trabajar. Fracasé por segunda vez con este local. La semana que viene tendré mejor suerte.

 

Pero toda esta semana de locura tuvo su recompensa. El lunes me llamó Juana, una amiga que está trabajando en Mar del Plata por el verano, y nos invitó a mí y a Lara a pasar el fin de semana allá. Hospedaje incluido. Así que entre todas las cosas que hice en la semana fui a sacar los pasajes de micro. Hoy me espera una maratón: rindo, vengo a mi casa, busco el bolso, me voy a trabajar y después directo a Retiro.

¿Alguna tuvo problemas con muebles que compraron? ¿Tienen idea hasta cuánto se extiende esa garantía? No sé si funciona como los electrodomésticos. Los míos eran todos problemas estructurales y me dijeron que me los van a solucionar, por suerte, pero detesto tener que insistirles.

Por ahora sólo pienso en la playa y en comer hamburguesas y churros con dulce de leche.

¿Qué planes tienen para el fin de semana?

Tina

tinavivesola@gmail.com

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