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Cuerpo sagrado

 
 

No sé si hago bien o mal en pasearme desnuda frente a mis hijas. No me lo cuestiono, y si lo hago sólo lo hago a partir del comentario de un otro, o por puro deporte reflexivo, porque tengo un "blog de la mamá" donde hacer circular este tipo de interrogantes.

Tampoco me cuestiono si hago bien en bañarme con ellas.

Eso sí, lo disfruto. Mucho.

Sí pongo un límite, para mí muy necesario. Es que mis hijas, muy pillas, a veces esperan a que yo me distraiga pa tirar manotazo y "¡te toqué una teta!"

-No, China, basta. No me gusta.

Y remarco y enfatizo que el cuerpo ajeno -sin permiso- no se toca, y sobre todo, que sus cuerpos son sagrados, que de momento mamá podrá abrazarlas, darles un beso, pero las partes íntimas, nadie (o sólo ellas, en privado).

Confieso: no sé qué haría si en lugar de hijas mujeres tuviera hijos varones, no sé si lo viviría tan cómodamente. Tal vez, de tener hijos varones, a partir de determinada edad me nacería taparme o esconderme. De hecho, al padre de mis hijas hace un tiempo empezó a molestarle que lo espíen. Y cierra la puerta. Me parece orgánico que sea el propio cuerpo (la alarma de incomodidad) el que nos vaya indicando... hasta acá.

No puedo decir que éste sea un hábito heredado. Jamás vi a mi madre pasearse desnuda. Menos a mi padre. Sí le veía a mi vieja las tetas colgando detrás de su camisoncito rojo, cuando me daba el beso de las buenas noches... y alguna vez recuerdo haberla descubierto durmiendo boca abajo sin bombacha, desde la ventana del balcón de Juramento... y salir corriendo cuasi horrorizada a contárselo a Nico, mi hermano, que estaba en su cuarto. "Marinés, no pasa nada".

Tampoco creo que los hábitos y maneras de mis padres me hayan complicado en algún sentido. Tanto como complicado no. Fue una educación apenas más reprimida. Sólo eso.

Lo que sí, ante todo, me parece importante es el ejemplo del cuidado. Que entiendan, que vivan al cuerpo como un templo. Y no sólo lo observen y curioseen (para conocerse), sino ante todo lo habiten, lo atiendan y lo respeten.

¿Cómo viven ustedes la desnudez frente a sus hijos? ¿Cómo lo vivían sus propios padres?

PD: Y hablando de la mirada íntima de un hijo en relación a sus padres, les dejo el tráiler de Papirosen, la película-documental (ya recomendada por el blog de Tina) de mi amigo Gastón, a quien justo reencontré ayer y estaba a mi lado mientras escribía este texto. La dan esta noche a las 20 horas en el Malba. ¡Que tengan un muy buen fin de semana!


PD2: Las que tengan FB y quiera agregarme como "amiga" me encuentran en Ine Sainz Y las que estén interesadas en talleres cuatrimestrales o seminario de marzo, pueden entrar acá: Ablandar la mano.

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