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Colección de viajes

 
 

Si, lo confieso, tengo una colección de Pins. Cada uno de estos pins llegó a mis manos en un viaje. Algunos los compré, otros me los regalaron y a un par los encontré por ahí. No todos son lindos pero todos son amados, y guardados a través de los años en una bolsita. Cada uno tiene su nacionalidad y su historia particular.

 


Viajar de mochilera significa que todo lo que tenés, lo cargás. Y por lo general también significa que no tenés mucha plata, asi que yo decidí, para poder llevarme un recuerdo de cada país visitado sin romper mi espalda ni arruinar mi economía, conseguir un pin por país. Menos de República Checa, que tengo dos. Y menos de Portugal, que lo regalé. Y menos España que no es pin, es ranita.

El Gallito Francés

El gallito francés llegó a mis manos regalado por un pretendiente: un guarda del museo del Louvre, que aunque era francés y no hablaba castellano, se llamaba Diego.

En una vuelta por París fui a su museo dos días seguidos, porque estaba viajando despacio y no tenía apuro por llegar a ningún lado en ninguna fecha determinada, y porque es un museo tan enorme que veinte visitas no alcanzarían para verlo bien.

En fin, una de las pocas salas que repetí fue la Sala del Rey, que cuidaba Diego. El se acordó de mi del día anterior y me charló un rato en franc/ingl/tuñol. Me quiso regalar una taza del museo para que lo recordara, y como me dio cosa aceptar le conté que no podía cargar nada, y toda la historia de los pins. Me invitó a una fiesta esa noche pero le dije que no, porque la verdad es que él estaba bastante copado y a mi no me gustaba. Le agradecí por la charla y me fui a ver la sala por segunda vez. Al ratito, cuando salí, me esperaba con este pin del gallito. No se donde lo consiguió porque no dice Louvre en ninguna parte, pero el gallito me hace acordar a Diego y a esa desfachatez que tienen los franceses para encarar, encantadores y halagadores.

 


La Capilla de Huesos

En verano, mientras trabajaba en un bar en el sur de España, me hice una amiga checa, que se llama Eva. Eva es ridículamente linda, como solo lo son las modelos y las chicas checas. Hace gimnasia artística (cosa que hacía saltos y piruetas en bikini y no se le movía nada, y los chicos babeaban y yo moría de envidia), habla 3 o 4 idiomas y hace los mejores tragos del mundo. Las dos viajábamos solas y conseguimos trabajo en el mismo lugar, asi que terminamos vivendo juntas en una casita pegada al bar y haciéndonos amigas inseparables.

Cuando terminó la temporada yo seguí viajando y Eva volvió a la universidad, pero nos seguimos escribiendo. Unos meses más tarde, cuando ya hacía frío, ella me invitó a visitarla a Praga. Al llegar a su departamento en las afueras de la ciudad, su mamá me recibió con un cono gigante navideño: había hecho uno para cada hija y uno, además, para mi. En el cono habían golosinas, un cuadernito, un llavero, un par de medias, una mandarina y una papa. Si, ¡una papa! Eva me explicó que esa tradición viene de tiempos en los que la comida escaseaba, y que simboliza abundancia. Regalar una papa navideña, entonces, es un deseo de abundancia para la Navidad y para el año que comienza.

Eva me llevó a una pequeña ciudad a unas dos horas de tren de Praga que se llama Sedlec. Fuimos por el día, específicamente a ver una capilla llamada "El Osario de Sedlec". ¿Saben lo que es un osario? Bueno, yo no sabía, y me llevé una sorpresa. Un osario es una recolección de huesos que han sido desenterrados. Esta capilla, entonces, contiene los huesos de aproximadamente 50.000 humanos, ordenados de manera artística e impresionante. Sedlec me quedó grabado en la memoria, y, a pesar de que ya había comprado un pin muy lindo de la Republica Checa, no pude evitar comprar otro del osario.

 


¿Que tienen que ver los pins con mi casamiento? Bueno, NADA. Pero este post va para las que me pidieron anécdotas de viaje, y para mí, que me gusta contarlas. Si tienen ganas después les cuento más historias.

CHANNNNNN!!!

¡Hoy es nuestra juntada blogguera de San Valentín! ¡VIVAAAA!!!! Les recuerdo que la cita es en Ficelle Pattiserie , que queda en Vicente Lopez 2232, a las 18hs.

Van a haber cosas riquísimas hechas por Agus, la chef y dueña de Ficelle, y sorteos Valentineros.

Les pido a las que vengan que me manden un mail así se bien cuantas somos, ¿ok?

Nos vemos en un ratoooooo ayyy que nerviosssss!!!!

Sofi

sofia.orsay@gmail.com@sofiorsay

PD: Ayer para festejar fuimos con Nacho a comer afuera. Queríamos también ir al cine pero nos asustó la cola. Mis amigas solteras fueron a una fiesta, a la que no fui invitada por el solo hecho de tener novio. Me sentí un pelín discriminada pero la terminé pasando espectacular, valentineando a lo loco, una más de todas las miles de parejas que brotaron anoche de no sé donde. ¿Ustedes que hicieron?

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