Todos los días OHLALÁ! en tu mail
 
 
revistaohlala.com

Cociná con flores, ¿te animás?

Te contamos cómo las podés combinar y armar menús originales; rosas, geranios, amapolas y azahares son algunas de las más conocidas; ¿alguna vez las probaste?

 
 
 
Una sartén repleta de apetitosas flores.  Foto: vía George M. Groutas (Flickr)

Por Inés Pujana

Las flores comestibles no son otra cosa que flores que el ser humano puede digerir sin ningún tipo de daño para la salud, siendo incluso muchas veces más que beneficiosas para nuestra dieta diaria. No necesariamente son ricas (algunas sí, otras no), pero definitivamente son muy ornamentales y agradables para el olfato, convirtiéndose en un verdadero festival para los sentidos. Algunas flores de este tipo ya las conocés y seguramente las preparaste sin saberlo, por ejemplo el brócoli, el alcaucil y el coliflor (sí, sí, son flores).

Te pasamos una lista de las variedades que son aptas para el consumo:


Rosas (para dulces, salsas y tés, por ejemplo)
Flores de calabaza (¡las amo rellenas de queso! En Italia son un manjar culinario)
Geranios, amapolas, azahares, crisantemos, malvas, pensamientos, jazmines (para infusiones, pero también para perfumar ensaladas)
Gladiolos, salvia, violetas (se usan mucho en postres)
Caléndulas (tienen un sabor un poco amargo y vienen de muchos colores)
Claveles y clavelinas, tulipanes (que se pueden comer rellenos)
Prímulas, crisantemos, margaritas, capuchinas (crudas en ensaladas, por ejemplo, tienen un sabor un poquito picante)
Tulipanes, flores de cebollín (el que usás siempre para tus comidas, probá de dejarlo florecer.)
Manzanilla (para tés y ensaladas)
Borraja (que se cuece)
Hemerocallis (salteadas con verduras)
Copetes y violetas (las que tienen ese aroma tan rico).
En fin, la realidad es que la mayoría de las flores quedan bárbaras en ensaladas, sopas, revueltos, rellenos, guisos, y también como acompañamiento de quesos varios (pensalo para tu próxima picada) e incluso fritas o salteadas.

 
Una ensalada de hojas verdes con flores de cebollín.  Foto: vía Startcooking Kathy and Amadine (Flickr)


La rigurosidad a la hora de elegir las flores tiene que ser igual a la que se tiene a la hora de elegir hongos. Si no te sentís seguro lo mejor es acercarse a un negocio de confianza que las venda (muchas casas naturistas las tienen en sobrecitos), ya que comer las flores equivocadas puede generar desde complicaciones moderadas para la salud hasta intoxicaciones graves. Algunos ejemplos de flores tóxicas no aptas para el consumo son la flor de tabaco, la adelfa o laurel de jardín, la glicina, la azalea, la hiedra, la lantana y el lirio, por ejemplo.

Otro dato a tener en cuenta: al igual que con frutas y verduras, es importantísimo que las flores que vamos a comer no tengan pesticidas peligrosos para la salud. Por ejemplo: si hace poco fumigaste los copetes porque estaban apestados por una plaga de pulgones, olvidate de incorporarlos a tu ratatouille. Razón de más para descartar también las flores compradas en la florería, porque no sabemos que les pueden haber echado.

 
Un té en hebras con múltiples flores disecadas.  Foto: vía Notfrancois (Flickr)


Muy bien, ya tenés las flores que elegiste, ahora hay que poner manos a la obra:

Antes que nada, sacá los estambres y pistilos. Luego lavalas bien y secalas delicadamente con una servilleta de papel, como para no machucar los pétalos. Y listo, aplicalas en tu comida preferida.

Algunas ideas:

- Las flores también podés ponerlas dentro de botellitas de aceite o vinagre transparentes, aportándole una coloración especial y un sabor particular a tus aderezos.

- Una muy linda idea es poner pétalos en la cubetera antes de que se formen los hielos. Es super decorativo y quedan lindísimos.

- También podés incluir algunas flores por encima de tus tragos (por ejemplo una linda caipirinha decorada con pétalos coloridos) para darles un toque de buena onda.

- Si cosechaste flores de más, podés congelarlas. Se mantienen perfectas.

 
Hielos en forma de corazón, decorados con flores.  Foto: vía poppet with a camera (Flickr)

Una receta: flores de calabaza/zucchini rellenas de queso

Típicas de Italia, yo las probé por primera vez allá, y las amé. Se rellenan de mozarella o ricota, pero también podés improvisar con cualquier queso fresco que tengas a mano. Son muy fáciles de hacer. Necesitás las mencionadas flores, huevos, pan rallado, aceite del tipo que más te guste y sal a gusto.

 
Flores de Zucchini rellenas.  Foto: vía ccharmon (Flickr)


Paso a paso:

1. Rellená las flores, pasalas por huevo y luego por pan rallado (fijate que tenga una textura bien finita).

2. Freílas hasta que veas que quedaron crocantitas.

3. Después dejalas escurrir, y listo. Esperá un ratito para probarlas porque de lo contrario te vas a quemar de lo lindo.

Dato: Si usas las flores de tus plantas de calabaza, sabé que lógicamente despues no vas a tener frutos, es decir, calabazas. Aclaro para que no le saques tooooodas las flores a la planta.

¿Qué te parecen los platos con flores? ¿Te tentaste? ¡Si ya las probaste, contanos tu experiencia!

¿Querés saber más sobre jardinería? Entrá al blogJardín de bolsillo.

Compartilo
 
 
Notas más leídas
Revista Ohlala