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Todapoderosa

 
 

"Cuando podés con eso, podés con todo", me dijo una vez mi amigo Andrés. Estábamos hablando de pasar tiempo sola en mi casa, sin tener nada en particular que hacer.

Muchas veces los días de semana sin darme cuenta llego de trabajar, me siento con la computadora y casi no me levanto hasta que me voy a dormir. Escribo para el blog, leo diarios y revistas online y chateo bastante con amigos. Necesito esa interacción con gente.

La semana pasada se me hizo larguísima y necesitaba estar en silencio. Tuve algunos problemas técnicos en el trabajo y eso me atrasó mucho en todo lo que tenía que hacer, generando un poco de estrés en mí y en mis compañeros.

Este fin de semana sin darme cuenta casi no salí de mi casa. El sábado fui a ver a una banda con una amiga y después a tomar algo. Ese fue prácticamente mi único contacto con el mundo real.

Sábado y domingo enteros para mí. Ese fue el plan. Para empezar con todo, el sábado a la mañana me caí de la ducha. Por suerte el saldo fue solo un moretón del tamaño del mapa de la India en la rodilla, porque caí con todo el peso del cuerpo en la pierna derecha, pero no me lastimé más que eso. No tener a quién gritarle que me ayude a levantarme fue lo más difícil, me hizo darme cuenta de que no puedo ser tan despistada y que tengo que ser más cuidadosa. Esta vez no fue nada, pero no puedo dejar que me pase algo así de nuevo viviendo sola, es peligroso.

De alguna manera estos días sola me probé un poco. Muchas veces me pasa que me meto en mi mundo, no interactúo demasiado con nadie y después, al verme tan metida para adentro me termino sintiendo sola, y me cuesta salir de vuelta al mundo. Sé que eso es algo con lo que tengo que empezar a lidiar. Creo que a todas nos gustaría no necesitar a nadie, estar con gente simplemente por ganas y no por necesidad. Y este fin de semana creo que di un gran paso en ese tema.

Además de la caída, que me "entretuvo" durante la mañana del sábado con hielo en la rodilla, miré series (no puedo parar con Homeland, la que me la recomendó estaba en lo cierto), leí bastante (Muy lejos de Kensington, de Muriel Spark) e hice algunas cosas de la casa. Lavé ropa a mano, ordené un poco el balcón y desarmé la mesa de plástico que tengo ahí para que haya más espacio.

Fue un fin de semana entero para mí, me probé a ver si me la bancaba. Tuvo sus buenos momentos y otros no tanto. Extrañé a Pato y a las cosas que hacíamos juntos. Lo vi conectado todo el fin de semana y no me animé a hablarle. "¿Para qué?", pensaba. ¿Él también se habrá encerrado un fin de semana en su casa? Sé que no tiene sentido indagar en este tema, pero cuando tengo tiempo libre me es imposible no maquinar y pensar en qué estará haciendo.

Creo que pasé la prueba, pero también concluí en que no hay que profundizar demasiado la soledad. Hay que saber manejarla y también aprender a parar. Me la banco y puedo, okey, pero también quiero salir, ver y conocer gente.

¿Ustedes, cómo lidian con el tiempo libre en su casa? ¿Son de quedarse horas solas o prefieren siempre salir o invitar gente?

Buen lunes para todas,

Tina
tinavivesola@gmail.com

Les dejo, para que escuchen, Songs for an Imaginary Film, un disco de Les Mentettes, la banda que fui a ver el sábado. No se pierdan el tema "Don'tMake Me Over", es lindísimo.




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