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Risas para mí

 
 

Algunas ya se lo veían venir. Si bien fue una decisión consensuada, sé que la que lo venía planteando fui yo. El viernes pasado (7D) me separé. Con Pato estuvimos juntos un año más o menos. Él siempre tuvo dificultades para abrirse y empezar a compartir cosas en pareja. No terminamos bien, no les voy a mentir, pero yo ya me siento aliviada. Estaba cargando con esta relación disfuncional hace muchos meses y ya no me daba más el cuerpo.

Esta semana me la tomé para pensar y para intentar entender lo que pasó, por eso no les conté antes. Si bien lo extraño, no me tomó mucho tiempo darme cuenta de que tomé la decisión correcta. Además, tenía que rendir mi último final (¡aprobé!) y quería mantenerme entera.

Después del sábado, me puse a pensar en esta época del año y lo primero que se me vino a la cabeza fue: "qué época de mie%$#! para separarse". Se vienen las fiestas de fin de año, las reuniones entre amigos, Navidad y año nuevo y está bueno tener a alguien para compartir vacaciones y para esos días de calor insoportable en el asfalto porteño. El domingo vino una amiga a comer a mi casa y me dijo: "Es al revés. Esta es la mejor época: hay planes todos los días, todo el mundo sale en la semana". Y tiene razón, diciembre está repleto de cosas para hacer.

¿Estoy triste? Un poco. Estoy más desilusionada que triste. Siento que se me fue un año en una pareja en la que aposté y me fui con las manos vacías.

¿Lo extraño? Obvio.

¿Voy a dejar que esto me detenga? De ninguna manera. Estoy intentando no parar de salir y de ver amigos, algo así como hacer un viaje de cuatro horas a la Costa sin parar ni a cargar nafta. Saben a lo que me refiero, ¿no? Cuando llego a mi casa y me hago mi té es inevitable pensar en que ya no lo tengo a Pato. Por eso intento siempre hacer planes para no quedarme sola en mi casa.

El miércoles a la noche fui a comer y a tomar cerveza artesanal con Mari (que se muda el sábado) y después fuimos a otro bar. Había mucha gente amiga y se me acercó un chico que conocía de vista. En este momento no estoy para pensar en salir con otra persona pero hablamos mucho y me hizo reír. Me había olvidado de lo importante que es reírse.

Cuando se fue me citó el estribillo de "Call Me Maybe", una canción muy pop y pegadiza que está sonando en todos lados: "I just met you, and this is crazy, but here's my number, so call me maybe?". Se levantó y se fue. No fue nada y fue todo a la vez. Eso necesitaba, que alguien me haga reír con esas pequeñas cosas. Volví en un taxi a mi casa con una sonrisa.

Terminar la relación con Pato para mí es un duelo que de a poco voy superando. Aposté a algo, me enamoré y no funcionó. Salir con mis amigas y conocer gente (chicos, chicas, lo que sea) me hace sentir que sigo en carrera y que, quizás, puedo gustarle y caerle bien a otras personas.

Cuando me mudé estaba de novia y sabía que una o dos veces a la semana dormía con él. Me tranquilizaba pensar en eso. Ahora estoy sola y eso me asusta pero a la vez me hace sentir muy bien y con mucha confianza. Sé que voy a estar bien y que esta etapa va a ser de mucho crecimiento personal.

Que venga el 2013, acá lo espero.

Tina
tinavivesola@gmail.com

Les dejo el video de esa bendita canción. En general no me gusta este tipo de música (ni estos videos), pero qué más da. Denle play, es divertida.

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