Todos los días OHLALÁ! en tu mail
 
 
revistaohlala.com

Ideas para armar un PH pensado para dos

Dos diseñadores encontraron en la convivencia una oportunidad de armonizar estilos priorizando la funcionalidad

 
 
 
´Los ambientes tienen el tamaño y la proporción justos. Algo que los hace cálidos y acogedores´.  Foto: Magalí Saberian

Living

Sensación de amplitud


Con impronta de loft y aires de casita, Maiky y Calu -a punto de casarse, después de 12 años de noviazgo- armaron este nidito de amor pensando en la funcionalidad y comodidad de los ambientes. No es casual: ella estudió Diseño Gráfico, y hoy se dedica al diseño online desde PulpaWeb; y él se formó en Diseño Industrial, y desarrolla su línea de muebles desde Vesërdelona. "Cada espacio fue teniendo su deco de a poco, fuimos viviendo la casa y le sumamos pequeños detalles y muebles, para hacerla cálida y colorida; hasta el día de hoy, cada tanto, rotamos todo para sentirnos en una nueva casa", cuentan los dueños, quienes modificaron parte de la ambientación durante la obra, por ejemplo, la barra, espacio de encuentro para cocinar o desayunar.

 
Los sillones son de Goral. Sillón de un cuerpo y mesa ratona ovalada estilo escandinavo (Vasërdelona, $3130 y $1850). En la pared, cuadro del artista Lucas Lasnier de la colección ´Girl and Roses´.  Foto: Magalí Saberian


La amplitud se logra no sólo por una ambientación despojada, sino también por el patio, que extiende los espacios y le da luz natural a toda la casa.

Comedor

Almuerzo relajado


Si bien el comedor es un ambiente reducido, ideal para dos, tiene una mesa extensible (herencia familiar) que se amplía cuando hay invitados. Al lado, acompañan cuatro sillas blancas Hille con base Eiffel by Robin Day, pensadas para hacer un mix de estilos (se consiguen en MercadoLibre por $450). Por otro lado, la biblioteca es una creación de Calu, ideada a medida para aprovechar el nicho de la pared, donde alojan recuerdos de viajes, libros de cocina, regalos y hasta platos y vajilla.

 
Mantel estampado a mano ciento por ciento de lienzo de algodón (Bla Bla, $200), guirnalda de limones tejida a mano (La Dominga, $160).  Foto: Magalí Saberian


Una idea original fue la elección de las dos lámparas de lectura amarillas (se consiguen en cualquier casa de iluminación) que direccionan la luz hacia el techo y generan un ambiente chill out por las noches.

 
Marco de resina (Positivo, $140), taza pajarito (La Dominga, $55).  Foto: Magalí Saberian


Este espacio también lo utiliza Maiky como una extensión de su espacio de trabajo, cuando el escritorio le queda chico o tiene reuniones. "Calu también es independiente, y varios días de la semana podemos almorzar juntos acá", explica ella.

Escritorio y patio

Trabajo y relax


Para el lugar de trabajo de Maiky, compraron cuatro caballetes en Easy, les cortaron parte de la estructura para colocarles los estantes y pusieron una tapa laqueada blanca para combinar lo rústico con lo moderno. Es un mueble cómodo y muy simple.

 
Lo mejor de este espacio es que toda la planta baja mira al patio.  Foto: Magalí Saberian


Lo mejor de este espacio es que toda la planta baja mira al patio, por esto lo pensaron como una zona de disfrute: le pusieron un deck de madera de lapacho y lo llenaron de plantas. Para ellos, es como su pequeña selva en el medio de la ciudad.

 
Afuera, deck en madera de lapacho maciza (Eladio Decks), muebles de exterior (Easy).  Foto: Magalí Saberian

Cuarto

Aquí se sueña


"La doble altura nos da mucha libertad y espacio, aunque también, al no tener paredes, perdemos un poco de privacidad, por eso pensamos en algún momento poder cerrar el cuarto", anticipan los chicos. Para su habitación, eligieron una decoración entonada con colores pasteles y blancos, para inspirar un ambiente de descanso donde prime la luz natural, sin abusar de una paleta chillona. El protagonista es el almohadón gigante al pie de la cama, que fue un regalo de un viaje a Israel de la mamá de Maiky. La lámpara es de papel y se consigue en Morph por $50. En el piso, una alfombra tejida norteña le aporta mayor calidez y corta con un toque de color el piso flotante de madera.

 
Sobre la cama, almohadones estampados, ciento por ciento algodón (La Dominga, $180).  Foto: Magalí Saberian


En el pequeño toilette, todo es despojado, pero se destaca la pared de venecitas, elegida especialmente mientras hacían la obra de la casa, y la grifería moderna. El detalle sorpresa lo da la guirnalda de elefantitos comprada en un local de objetos indios, a $60, que suma textura y color.

¿Te fuiste a vivir con tu pareja? ¿Cómo decoraron la casa? ¿Qué detalle aportó cada uno?

Compartilo
 
 
Notas más leídas
Revista Ohlala