-¿Mami, mañana puedo ir a hacer un trabajo con vos? -me pregunta China ya tirada en su cama, con las luces apagadas de su cuarto.
-Mañana no, Chi, el viernes; mañana no puedo llevarte.
-¿Por qué?
-Porque mañana escribo, mi amor... y cuando escribo necesito estar concentrada... no puedo estar atenta a vos. Pero el viernes, que termino temprano, te llevo, ¿dale?
-No, quiero mañana. Quiero hacer un trabajo con mamá mañana... -empieza un mantra mezcla de lamento y berrinche que dura unos minutos, hasta que se agota y vencida, me tira- dame un abrazo, ma... -. Y se duerme.
A la noche siguiente, en exactamente la misma circunstancia:
-Mami, ¿mañana puedo ir a hacer un trabajo con vos?
-No, mañana no, Chinita. El viernes, el viernes te llevo conmigo, ya te dije.
- ¿Por qué? ¿Tenés que escribir?
Me río.
- Sí, tengo que escribir.
-¿Y te vas lejos?
-No, no, no... voy cerquita, acá a unas cuadras.
-¿Y te tomás el colectivo?
-No
-¿El tasi ? (así lo dice ella)
-No
-¿El tren?
-No
-¿Vas caminando?
-Sí, gordi, voy caminando...
-¿Y el avión?
-No, no, voy caminando.
-¿Y yo no puedo ir con vos?
-El viernes, el viernes te prometo que hacemos algo.
Silencio.
-Bueno -se acomoda--haceme mimitos... acá... más abajo, mami.
Cierra los ojos y se duerme roncando.
Sí, ni hace falta que lo explicite, China está como loca con acompañarme a "hacer un trabajo". La macana es que hoy mi trabajo es poco social y no tengo mucho que hacer con la niña más que pasearla a un café y que tome algo (que tampoco estaría mal, si no fuera porque su mamá necesita silencio y soledad)... Por eso he decidido, ya a partir del viernes pasado, dedicar los mediodías del viernes a "hacer un trabajo" con ella (es decir, salir a almorzar a un restaurante). China va convencida de que estamos trabajando, vieran lo seriecita y silenciosa que va de mi mano... y yo sólo la paseo en colectivo a algún destino barrial cerca, donde nos sentamos a compartir un plato. Se ve que un poco la confundo porque el domingo al mediodía, en el lugar que descubrimos el 1er del año -segundos después de la foto- me mira y me pregunta: "¿vos también venís a hacer un trabajo acá?" "No, no, Chini, ¡ojalá!"
Díganme que sus niño/as son igual de insistentes que la mía en este tema. ¿Los llevan alguna que otra vez a su trabajo? ¿Pueden darse esa licencia? ¡¿Recuerdan de niñas acompañar a sus papás?!

Inés es actriz, autora y directora de cine. Actualmente se encuentra desarrollando su primer largometraje. Es mamá de China (4 años) y Lupe (2 años); y está cargo del "blog de la mamá" desde septiembre de 2009.
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