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Oficinas eco-friendly

El cambio comienza por casa, ¡y también por la oficina! Te damos diez claves para hacer de tu lugar de trabajo un lugar responsable

 
 

 
Foto: Corbis


Por Magalí Etchebarne

Millones de artefactos encendidos, agua potable que se desperdicia, toneladas y toneladas de papel que se descarta sin ser reciclado. Es necesario tomar conciencia del daño ambiental que genera el derroche y el mal uso de los recursos disponibles, y el día en que eso ocurra no se puede demorar más. Difundir y promover conductas responsables en nuestros espacios habituales, en nuestras vidas y en la sociedad en general es un paso fundamental para comenzar con el cambio. La oficina, nuestro espacio de trabajo diario, puede ser uno de los lugares donde colaboremos con la transformación. Probablemente escuches por ahí: "Pero ¡es tan insignificante lo que puedas hacer!, ¡como un granito de arena!", pero no es tan así. La actitud responsable, muchas veces, es contagiosa, y si, en vez de usar las tazas de papel descartables que regala la máquina de café de la oficina, vos empezás a llevar tu propia taza para detener esa producción y descarte constante, es probable que muchos sigan tu ejemplo. Para eso, te damos diez claves sencillas para hacer de tu oficina un espacio ecológico.

#1 Desempapelate

Cada vez que estés dando "print" en tu PC, te vas a acordar de esta nota. ¿Sabías, por ejemplo, que el 42 por ciento de la madera obtenida por la industria se utiliza para fabricar papel? ¡Atención! Eso es casi la mitad del total de los árboles talados. Por eso se recomienda evitar el consumo innecesario. Una de las formas es imprimir menos y reciclar el impreso. Hay programas municipales o de organizaciones de la sociedad civil que trabajan en el recupero y el reciclaje. Un ejemplo es el programa de papel y tapitas plásticas del Garrahan. Más info: www.donatustapitas.com.ar, www.buenosaires.gov.ar

#2 Tené tu propia taza

La mayoría de esas tazas descartables están hechas de plástico y papel, y no sólo el proceso de fabricación de papel es terriblemente contaminante, sino que más tarde, esos productos ocupan el 25 por ciento de los basurales. Basurales que suponen un tercio de las producciones de metano, un gas 23 veces más potente como gas invernadero que el dióxido de carbono. ¡Atención! Evitá el uso de envases de cafetería descartables. Usá tu propia taza y tené algunas más para las visitas, tazas de todos colores y tamaños, que, además de darle un toque especial y con onda a tu oficina, contribuyen a no generar más residuos.

#3 Llevate vianda

Con la comida también se puede contribuir. Pedir por delivery implica, la mayoría de las veces, el intercambio de dinero por packaging. Cuando llega el pedido a tus manos, hay más folletos, más envoltorios, más cintitas y etiquetas que comida. "¡Tanto papelerío por un sándwich de rúcula y queso!" ¡Atención! Cuantos más insumos se utilicen en los envoltorios, más basura estamos generando. Evitá todo eso, es mucho más saludable, en todo sentido, reciclar la comida de la heladera de tu casa y llevarla al trabajo sin gastar papeles, bolsas y otros residuos.

#4 Usá biciqueros

Preferí los servicios de cadetería y correo por bici o amortizá un viaje para hacer varios envíos. Un motor menos que se pone en marcha es un motor menos en la calle, es decir: menos agotamiento de materias primas no renovables consumidas durante su funcionamiento, menos consumo de oxígeno, menos emisión y contaminación de la atmósfera con gases tóxicos, menos consumo de agua potable y menos emisión de altos niveles de ruido a la atmósfera que ocasionan tantas molestias.

#5 Priorizá la luz natural

Utilizá una iluminación eficiente y confortable para el tipo de actividad específica cuidando la energía que se consume en la oficina. Muchas veces, se prenden más luces de las que se necesitan. Por otro lado, hablá con el encargado de mantenimiento y acercale información sobre luces de bajo consumo. De esta manera, se reduce el calentamiento global y, en consecuencia, sus efectos adversos sobre el clima y la biodiversidad.

#6 Generá un espacio verde

Disfrutá de tu oficina. No acumules papeles, carpetas ni archivos en tu escritorio (mandalos a reciclar), mantené un espacio despejado. En cambio, está bueno que generes un rincón verde, que renueve el oxígeno en tu oficina.

#7 Cuidá el agua

¿Cuántas veces, por pereza, dejaste una canilla goteando semanas y semanas? Te vas de la oficina con el tin-tin-tin de la gotera en los oídos, pero de arreglarla... ni hablar. Chequeá pérdidas de agua en baños y cocina y no dejes de comunicarlo a quien corresponda; sabé que un inodoro con deficiencia en el flotante desperdicia 4500 litros por día, y una canil

#8 Silencio, por favor

La contaminación sonora también es contaminación. Los sonidos indeseados constituyen una molestia importante, sobre todo en la ciudad. De día y de noche, en casa, en la oficina, en la calle o donde estemos, el ruido puede ocasionarnos serias tensiones físicas y emocionales. Aunque aparentemente nos adaptamos a él ignorándolo, la verdad es que el oído siempre lo capta, y el cuerpo siempre reacciona. Entonces, evitá el ruido que genera disconfort y produce estrés, lo que reduce tu concentración y tu desempeño. Bajá el volumen de los parlantes, el ringtone de tu celular, y no hables fuerte.

#9 Más funcional

Comprá mobiliario que solamente se adapte a tus necesidades fisiológicas y laborales, no elijas por estética o por moda. Parte del bienestar de un espacio responsable tiene que tener en cuenta la relación de nosotros con los objetos. De esta manera, es importante contar con mobiliario adecuado y adaptado especialmente para el tipo de actividad que estamos realizando, incluida una iluminación adecuada para la tarea. ¡Atención! A la hora de equipar una oficina, por ejemplo, tené en cuenta que el cuerpo no se debe hundir más allá de 1,5 centímetros para que no se duerma la parte baja del cuerpo. El espaldar debe ser lo suficientemente alto para que brinde un soporte a los hombros y la nuca.

#10 Tomá conciencia

Convertite en una agente ambiental: difundí tus ideas y acciones entre todos tus colegas. Como ya dijimos, es necesario pensar formas de utilizar la menor cantidad posible de todos los insumos informáticos y de oficina, reducir el consumo de energía y de agua y maximizar la reducción de los residuos que se generan, incluidos los vinculados con los servicios de cafetería y restaurante. En todos los casos, los residuos pueden pensarse como futuros insumos de otro proceso.

Experta consultada:
Aleandra Scafati
www.ecomujeres.com.ar

¿Tenés en cuenta ese tipo de consejos en tu trabajo? ¿Qué otro sumarías?

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